Caso Plus Ultra
Las últimas intervenciones de Zapatero en Extremadura: "Creí que iba al infierno"
El expresidente dejó en Llerena y Mérida una defensa cerrada del socialismo, de Pedro Sánchez y de su propio legado antes de ser citado como investigado en el caso Plus Ultra

En el centro, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, junto a Gallardo y Patxi López (derecha), en el mitin de Llerena de precampaña, el pasado noviembre. / PSOE
L. L.
José Luis Rodríguez Zapatero ha vuelto ahora al primer plano nacional tras ser citado como investigado por la Audiencia Nacional en el caso Plus Ultra, una situación que contrasta con el papel que el expresidente del Gobierno ha tenido en sus últimas apariciones públicas en Extremadura: el de voz de campaña, memoria socialista y defensa cerrada de Pedro Sánchez. Zapatero ha negado haber realizado gestiones ante ninguna administración pública relacionadas con el rescate de Plus Ultra y ha defendido que su actividad se ha desarrollado con respeto a la legalidad.
En sus dos intervenciones más recientes en la región, primero en Llerena y después en Mérida, Zapatero ha dejado un discurso de alto contenido político, con apelaciones al legado del PSOE, críticas a la derecha y varias frases de trazo grueso. Entre ellas, una que marcó su paso por la precampaña extremeña: "Creí que iba al infierno".
La frase la pronunció en Llerena, durante la entrega de los Premios Rafael Castilla, cuando recordó la movilización de sectores de la Iglesia contra la ley del matrimonio homosexual aprobada durante su etapa en La Moncloa. "Vi desde Moncloa la mayor movilización de los obispos y creí que iba al infierno. Me hubiera gustado verlos movilizarse también ante la barbarie de Gaza como hicieron contra la ley del matrimonio homosexual", subrayó entonces.
Llerena, primer escenario
En aquel acto, en plena precampaña de las elecciones extremeñas, Zapatero quiso presentarse como mensajero de optimismo. "Solo vengo a contar cosas positivas. Ya hay una legión en el país dispuesta a dar malas noticias", arrancó ante la militancia socialista.
A partir de ahí, construyó una intervención de casi 45 minutos en la que mezcló a Pedro Sánchez, Guillermo Fernández Vara y su propio legado como reclamos para recuperar el Gobierno de la región frente al "negacionismo".
Para el expresidente, España "vive el mejor momento de nuestra historia" y Extremadura podía sumarse a ese ciclo político. "Aquí hay cosas que ahora son decisivas, y hay que votar a quien cree en ellas", sostuvo. También dejó una frase pensada para elevar la expectativa regional: "Esta tierra tiene posibilidades como nunca en la historia. Es esencial industrializar Extremadura con el apoyo del Gobierno, pensando en verde y en digital".
Zapatero ligó esa idea de futuro a proyectos industriales como la nueva fábrica de diamantes para chips en Trujillo, anunciada entonces con una inversión de 2.350 millones de euros, de ellos 700 aportados por el Gobierno. "Es la industrialización tecnológica de Extremadura por la que luchó tanto ese hombre íntegro que era Vara", dijo.
"Extremadura es la tierra que más se parece al PSOE"
El expresidente también respondió en Llerena al discurso del PP sobre la gestión socialista en la comunidad. "¿Pero qué era Extremadura? Tenía la mayor tasa de analfabetismo, emigración, pobreza como regla de vida, y con la democracia se convirtió en una región digna y cada vez con más posibilidades", señaló.
Esa defensa desembocó en una de las ideas centrales de su intervención: "Extremadura es la tierra que más se parece al PSOE en valores y en historia, en esa capacidad de luchar por la igualdad, de defender dignidad, de no ser olvidados ni marginados". Para Zapatero, esa debía ser la base de un "proyecto de futuro" socialista en la región.
También recurrió al contraste con el franquismo, cuyo final cumplía 50 años. "Es tanta la generosidad que ha habido en España que hasta los franquistas viven mejor en la democracia que con Franco", ironizó.
Defensa de Sánchez
En esa misma intervención, Zapatero salió en defensa de Pedro Sánchez, en un tono que ha repetido después en otros escenarios. "Están obsesionados con él, antes conmigo, antes con Felipe González, aunque ahora ya no", dijo con ironía.
Del actual presidente afirmó que es "valiente, progresista y ha llevado a España a las mejores cotas económicas y sociales", en referencia al empleo, las pensiones y el salario mínimo.
También elogió a Óscar Puente, al que definió como el ministro que Extremadura estaba esperando para terminar la alta velocidad, y censuró a la presidenta de la Junta, María Guardiola, por la eliminación de la Ley de Memoria Histórica y su sustitución por la Ley de Concordia. "La concordia empieza por reconocer a los que sufrieron injustamente y fueron olvidados", defendió.
En ese punto, Zapatero añadió que sería "muy favorable" que los jóvenes pudieran visitar las fosas "y ver la barbarie, que es lo contrario de la democracia". También reprochó a Guardiola su negativa a debatir en campaña: "Quien no lo hace, suele perder. Rajoy no lo hizo y perdió".
Mérida y la "prioridad nacional"
La siguiente gran aparición pública de Zapatero en Extremadura llegó en Mérida, durante el 16º Congreso Regional del PSOE de Extremadura, en el que Álvaro Sánchez Cotrina fue proclamado secretario general de los socialistas extremeños. Allí, el expresidente centró buena parte de su intervención en cuestionar el concepto de "prioridad nacional" incluido en acuerdos de gobierno de PP y Vox en comunidades como Extremadura y Aragón.
Zapatero sostuvo que esa prioridad nacional "no es compatible con la legalidad" y que además lanza "un mensaje anticonvivencia". Según defendió, en países democráticos como España, "con la Constitución y con las leyes de extranjería en la mano, no cabe discriminar a los ciudadanos extranjeros" en el acceso a derechos universales y sociales.
El expresidente fue más allá y afirmó que ese concepto "es contrario a la dignidad de las personas, contrario a la Constitución, contrario a los tratados internacionales". "Aunque PP y Vox lo digan, no es compatible con la legalidad, o sea que cojan esa firma y a la basura", remachó.
"Un tiempo de esperanza"
Aunque la cita de Mérida tenía como eje orgánico el relevo en el PSOE extremeño, Zapatero utilizó el congreso para lanzar un mensaje de reconstrucción interna. Dijo que con Sánchez Cotrina se abría "la esperanza. "Yo fui presidente a los 43. Yo creo que él va a ser antes", añadió. También valoró que hubiera habido una "confrontación tan limpia" en las primarias del PSOE extremeño, porque, a su juicio, "eso es lo que le da a un partido fortaleza, solera democrática".
El tono de esas dos intervenciones contrasta ahora con la situación judicial del expresidente. La Audiencia Nacional lo ha citado como investigado en el caso Plus Ultra, en una causa relacionada con el rescate público de la aerolínea. Zapatero ha defendido su inocencia y ha negado haber realizado gestiones ante ninguna administración pública en relación con ese rescate.
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