Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ayudas para el escalón tecnológico

Un proyecto enseña a miles de extremeños con discapacidad a saltar la brecha digital

La iniciativa de Fundación ONCE busca dotar de autonomía y confianza a personas con discapacidad mediante formación digital gratuita y adaptada

Imagen de una de clas clases del programa 'Esenciales'.

Imagen de una de clas clases del programa 'Esenciales'. / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
David Martín

David Martín

Badajoz

La transformación digital avanza a un ritmo imparable, pero no lo hace al mismo paso para todos. En Extremadura, la brecha digital sigue siendo una realidad especialmente visible entre las personas con discapacidad. Para combatirla, iniciativas como el programa ‘Esenciales’ se han convertido en una herramienta clave para garantizar la inclusión en un entorno cada vez más tecnológico.

Impulsado por Fundación ONCE en el marco del programa Por Talento Digital, este proyecto ha permitido formar ya a más de 1.000 personas en la región en competencias digitales básicas. Su objetivo va más allá del aprendizaje técnico: busca dotar de autonomía, confianza y oportunidades a quienes, en muchos casos, parten de una situación de desventaja.

Formación accesible y adaptada

El programa está dirigido a personas con discapacidad igual o superior al 33 % y mayores de edad, independientemente de su nivel inicial. La formación es completamente gratuita y se desarrolla de forma presencial, con cursos breves y adaptados a distintos perfiles.

Vídeo | Testimonios de los ganadores de los Premios Solidarios Grupo Social ONCE 2026

El Periódico Extremadura

«Muchas veces existe miedo a empezar porque se piensa que no se tienen conocimientos previos, pero precisamente el programa está diseñado para eso, para acompañar desde el principio», explica Miguel León Arregui García, coordinador de Por Talento Digital Esenciales.

Los contenidos abarcan desde el uso básico del teléfono móvil o la navegación por internet hasta herramientas más avanzadas como la inteligencia artificial o la creación de contenidos digitales. Todo ello dentro de itinerarios progresivos que permiten a los alumnos avanzar a su propio ritmo. La accesibilidad es uno de los pilares fundamentales del proyecto: los materiales están adaptados para diferentes tipos de discapacidad y las aulas cuentan con recursos específicos, como intérpretes de lengua de signos o tecnologías de apoyo para personas con discapacidad visual. «Todos los materiales del aula son completamente accesibles», asegura Miguel León Arregui.

Más allá del aula: autonomía y empleo

Aunque la mejora de la empleabilidad es uno de los grandes objetivos, el impacto del programa trasciende el ámbito laboral. En muchos casos, adquirir competencias digitales básicas supone poder realizar gestiones cotidianas, comunicarse con mayor facilidad o desenvolverse con independencia en el día a día.

«Las competencias digitales ya no son un valor añadido, son lo mínimo que se necesita para acceder a cualquier empleo», subraya el coordinador. Por eso, los cursos incluyen también formación orientada a la búsqueda activa de trabajo, el uso de plataformas digitales o la creación de perfiles profesionales.

El programa ha llegado a numerosos municipios de la región, desde Mérida, Cáceres o Badajoz hasta localidades como Don Benito o Villafranca de los Barros, en colaboración con entidades sociales y asociaciones del ámbito de la discapacidad, lo que ha permitido ampliar su alcance y adaptarse a las necesidades específicas de cada territorio.

Alumnos prestan atención al profesor de uno de los itinerarios del programa.

Alumnos prestan atención al profesor de uno de los itinerarios del programa. / Cedida

Una respuesta a una necesidad real

El éxito de participación confirma una demanda creciente. La digitalización no solo transforma el mercado laboral, sino también la vida cotidiana, y quienes no cuentan con las herramientas necesarias corren el riesgo de quedar excluidos. «La brecha digital es una realidad, especialmente entre personas mayores o con menos acceso a recursos, pero también es una oportunidad para intervenir y mejorar esa situación», destacan desde la organización. A nivel nacional, el objetivo del programa son los 16.667 participantes, lo que evidencia el alcance de una iniciativa que busca democratizar el acceso a la tecnología.

El programa ‘Esenciales’ tiene fecha de finalización: el 30 de junio de 2026 y cada alumno podrá hacer un máximo de seis cursos. Sin embargo, lejos de ser un punto final, se plantea como una puerta de entrada a otras formaciones más avanzadas dentro de Por Talento Digital.

Este programa, también impulsado por Fundación ONCE, ofrece itinerarios permanentes en áreas como programación, robótica o diseño web, con un enfoque más especializado y orientado directamente al empleo. Desde su puesta en marcha, ha formado a más de 25.000 personas en toda España.

«Esenciales es el primer paso. A partir de ahí, quienes quieran seguir formándose tienen la posibilidad de acceder a cursos más completos y avanzar en su desarrollo profesional», explican.

Una oportunidad abierta

En un contexto en el que la tecnología marca el acceso a derechos básicos, la formación digital se convierte en una herramienta de igualdad. Programas como este no solo enseñan a usar dispositivos o aplicaciones, sino que abren la puerta a una participación plena en la sociedad.

Para quienes aún dudan, el mensaje es claro: no es necesario tener conocimientos previos, solo intentarlo y dar el primer paso. Porque, en un mundo cada vez más conectado, quedarse fuera ya no es una opción.

Tracking Pixel Contents