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Normativa europea

La UE abre la puerta a reducir la burocracia a los ganaderos y flexibilizar el uso de drones con pesticidas

Los Veintisiete acuerdan su posición para negociar con la Eurocámara una simplificación de normas agroalimentarias que afecta a registros ganaderos, seguridad alimentaria y fumigación aérea con drones

Aplicación de pesticidas en un cultivo

Aplicación de pesticidas en un cultivo / Agencias

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El Periódico Extremadura

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Mérida

Los gobiernos europeos han abierto la puerta a reducir las cargas administrativas a agricultores y ganaderos sin rebajar los estándares comunitarios en materia de seguridad alimentaria, sanidad animal, medio ambiente y protección de los animales. Su alcance interesa especialmente a territorios con peso agrario como Extremadura, donde la ganadería y la producción agroalimentaria forman parte de la estructura económica de amplias zonas rurales.

Entre las medidas planteadas figura la eliminación de determinados requisitos de registro sobre tratamientos medicinales y mortalidad animal. Según la posición acordada por los Estados miembros, esos datos ya están cubiertos por otras normas europeas sobre medicamentos veterinarios y sanidad animal, por lo que suprimir duplicidades permitiría simplificar la gestión de las explotaciones.

Retirada de animales muertos por la lengua azul en una explotación extremeña.

Retirada de animales muertos por la lengua azul en una explotación extremeña. / Andrés Rodríguez

Se trata de un paquete legislativo impulsado por la Comisión Europea para aliviar trámites en el sector agroalimentario. El texto aprobado por el Consejo será ahora la base de negociación con el Parlamento Europeo, por lo que todavía no supone la aprobación definitiva de la reforma, informa Europa Press.

Drones para aplicar fitosanitarios

El acuerdo introduce también nuevas excepciones a la prohibición general de fumigación aérea. En concreto, los Veintisiete plantean permitir determinados tipos de drones destinados a una aplicación más dirigida de pesticidas, al considerar que pueden presentar riesgos equivalentes o incluso inferiores a los de las pulverizaciones terrestres tradicionales.

La medida no supone una autorización abierta e inmediata para cualquier equipo. El texto prevé que los Estados miembros puedan autorizar temporalmente el uso de estos drones antes de que Bruselas adopte la regulación técnica definitiva. Esa futura norma deberá establecer qué modelos podrán emplearse y bajo qué condiciones.

La cuestión resulta relevante para el campo extremeño por el avance de la agricultura de precisión y por la búsqueda de herramientas que permitan ajustar tratamientos, reducir desplazamientos y actuar en zonas de difícil acceso. Con todo, el uso de drones con pesticidas seguirá sujeto a evaluación de riesgos y a condiciones técnicas que todavía deben concretarse.

Pruebas de drones en el marco del programa Drone Dominance, en la base militar de Fort Benning, en Georgia.

United States National Drone Association | Youtube

Un plazo de 30 meses

El acuerdo fija un plazo de 30 meses para que la Comisión Europea y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, la EFSA, elaboren orientaciones sobre la evaluación de riesgos, las condiciones de uso y los tipos de drones autorizados para la pulverización de productos fitosanitarios.

Ese periodo deberá servir para definir el marco técnico de una práctica que la Unión Europea quiere encajar dentro de sus exigencias sanitarias y ambientales. Hasta entonces, la posibilidad de autorizaciones temporales quedará condicionada a lo que decidan los Estados miembros y a la evolución de la negociación legislativa.

Normas antiguas que se derogan

La posición común de los Veintisiete incluye además la derogación de dos directivas de 1982 y 1985 sobre materiales plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos. Los gobiernos europeos consideran que esas materias ya están reguladas por legislación comunitaria más reciente, por lo que mantener esas normas supondría conservar obligaciones superadas.

El texto entra ahora en una nueva fase política. Consejo y Parlamento Europeo deberán negociar la versión final antes de que las medidas puedan aplicarse. Para el sector agroalimentario, el punto de equilibrio estará en comprobar si la simplificación prometida se traduce en menos trámites sin debilitar los controles que afectan a la sanidad animal, la seguridad alimentaria y la protección ambiental.

Fuente: El Periódico de Extremadura

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