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Riesgo laboral

UATAE reclama más protección para los autónomos ante el impacto de las olas de calor en Extremadura

La organización alerta de que las temperaturas extremas obligan a adaptar horarios, reducir jornadas o suspender trabajos al aire libre, con efectos directos sobre la salud y la facturación del colectivo

Autónomos de edificación y reformas en una jornada calurosa, al aire libre.

Autónomos de edificación y reformas en una jornada calurosa, al aire libre. / Efe

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Cáceres

UATAE Extremadura ha reclamado un refuerzo de las medidas de protección para los trabajadores autónomos ante el impacto creciente de las olas de calor en la región. La organización ha advertido de que el aumento de las temperaturas extremas está afectando de forma directa a miles de profesionales que desarrollan su actividad en sectores expuestos al exterior o en condiciones ambientales especialmente duras, sin contar siempre con herramientas suficientes para proteger su salud ni con mecanismos que compensen la pérdida de ingresos cuando deben parar.

El presidente de UATAE Extremadura, David Campo, ha señalado que la situación es especialmente delicada en una comunidad en la que buena parte del tejido productivo depende de actividades que no pueden separarse del calor. A su juicio, muchos autónomos se encuentran ante una disyuntiva que no debería normalizarse: cuidar su salud o mantener la actividad económica. "Las y los autónomos siguen teniendo que elegir entre proteger su salud o mantener su actividad económica", ha afirmado.

La organización ha vinculado esta reclamación con la evolución reciente del clima en Extremadura. Según los datos que maneja UATAE, la comunidad registró en 2025 el verano más cálido de los últimos 45 años, con una temperatura media de 27,1 grados, casi dos por encima de la media histórica. En los episodios más intensos se alcanzaron valores de hasta 45,5 grados en la provincia de Badajoz, mientras que ciudades como Mérida superaron los 44 grados.

UATAE ha indicado además que este mes de junio ya se han registrado máximas por encima de los 41 grados en distintos puntos de la comunidad. La organización recuerda que algunas administraciones locales han tenido que adaptar horarios laborales e incluso suspender trabajos al aire libre cuando se alcanzan los 40 grados, con el objetivo de evitar riesgos graves para la salud.

En este escenario, la entidad ha pedido que la prevención frente al calor no dependa del tipo de relación laboral. Campo ha defendido que Extremadura está "en primera línea del impacto del cambio climático" y que esa realidad exige respuestas específicas para el trabajo autónomo, especialmente en sectores donde la exposición al calor condiciona cada vez más la jornada, la productividad y la viabilidad económica de muchos negocios.

Sectores más expuestos

Las actividades al aire libre son las que soportan con mayor intensidad el impacto de las olas de calor. UATAE apunta especialmente a profesionales de la agricultura, la construcción, el transporte, la venta ambulante, el reparto, el mantenimiento, la hostelería en espacios exteriores y otros oficios en los que la jornada se desarrolla total o parcialmente bajo temperaturas elevadas.

En muchos de estos casos, las medidas de autoprotección pasan por adelantar horarios, reducir la actividad en las horas centrales del día, reorganizar servicios o suspender temporalmente determinados trabajos. El problema, según la organización, es que esas decisiones tienen una consecuencia inmediata sobre la facturación, sobre todo para quienes trabajan solos o dependen de ingresos diarios.

Sin una red suficiente

UATAE Extremadura considera que el actual marco de protección no está adaptado a esta realidad. La organización sostiene que los autónomos no cuentan con instrumentos eficaces para interrumpir su actividad por riesgo térmico sin asumir directamente las pérdidas económicas. Por eso reclama medidas específicas que permitan compatibilizar la prevención de riesgos laborales con la continuidad de los negocios.

"No podemos normalizar que trabajar en verano suponga un riesgo real para la salud ni que haya sectores enteros que estén expuestos sin una red de seguridad adecuada", ha subrayado Campo. La entidad insiste en que el calor extremo ya no puede tratarse como un episodio aislado, sino como un factor estructural que exige planificación, protección y apoyo económico para quienes trabajan por cuenta propia en condiciones de mayor vulnerabilidad.

Fuente: El Periódico de Extremadura

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