Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Riesgos laborales

Los autónomos extremeños reclaman protección frente al calor: "Si se para, no se factura"

UATAE pide horarios adaptados y respaldo económico, mientras la construcción ya aplica una jornada máxima de siete horas hasta el 14 de agosto

Uno de cada tres afiliados a este régimen realiza trabajos directamente expuestos a temperaturas altas

Un profesional sobre un tejado en pleno verano. EFE/Ángeles Visdómine.

Un profesional sobre un tejado en pleno verano. EFE/Ángeles Visdómine. / EFE/Ángeles Visdómine.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Cáceres

Extremadura cerró junio con 82.792 afiliados medios al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), entre ellos profesionales de la construcción, el campo, el reparto, la hostelería o la venta ambulante que desarrollan buena parte de su jornada expuestos a las altas temperaturas, pero que no cuentan con una protección equivalente a la de los trabajadores asalariados.

Las plantillas de la construcción y del sector de derivados del cemento de Extremadura tienen desde este martes, 14 de julio, una jornada máxima de siete horas diarias para reducir su exposición al calor. La medida, recogida en los convenios provinciales de Cáceres y Badajoz, es obligatoria hasta el próximo 14 de agosto. Sin embargo, quienes desempeñan esas mismas actividades por cuenta propia dependen en gran medida de su capacidad para reorganizar el trabajo sin dejar de ingresar.

La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) reclama que el calor extremo sea tratado también como un riesgo laboral para los autónomos y que se establezcan protocolos que les permitan adaptar o suspender su actividad sin asumir en solitario todas las pérdidas económicas. "Si se para, no se factura", resume la organización, que advierte de que cerrar, retrasar un encargo o interrumpir una jornada puede significar quedarse sin ingresos.

Extremadura se encierra por el calor: "Son las doce de la noche y tenemos 31 grados"

Un estudio nacional de de UPTA cifra en más de 1,5 millones de autónomos, es decir, aproximadamente uno de cada tres, los que se ven obligados a desarrollar su actividad en entornos directamente expuestos a temperaturas altas. Y lo hacen sin regulación, sin recursos y sin los mecanismos de protección pese a que su seguridad y salud están en riesgo.

Temperaturas cada vez más extremas

La petición de UATAE llega después de que Extremadura haya encadenado desde junio varios episodios de temperaturas especialmente elevadas. El pasado mes fue extremadamente cálido y dejó valores muy superiores a los habituales en buena parte de la comunidad. Tras el respiro térmico de los últimos días, los termómetros volverán a subir progresivamente. Las previsiones apuntan a que durante la próxima semana las máximas podrían rozar o alcanzar los 40 grados en puntos de la región, especialmente en la provincia de Badajoz, un escenario que vuelve a poner el foco sobre quienes trabajan en obras, explotaciones agrarias, jardines, mercadillos, terrazas, repartos o vehículos.

"El calor extremo ya forma parte de las condiciones laborales de miles de autónomos, no podemos seguir tratándolo como una molestia del verano", sostiene la secretaria general de UATAE, María José Landaburu. A su juicio, hay personas que "se están jugando la salud" porque suspender la actividad implica perder ingresos, incumplir un encargo o no poder abrir su establecimiento.

Un riesgo grave para la salud

UATAE recuerda que el golpe de calor no es una incomodidad pasajera, sino una urgencia médica y un riesgo laboral grave. La fatiga, los mareos, los calambres, la piel caliente, la desorientación o la pérdida de conciencia pueden aparecer cuando se permanece durante horas bajo temperaturas elevadas, incluso al realizar tareas aparentemente habituales.

La organizacion ha difundido la guía gratuita 'Protégete ante las altas temperaturas', que recomienda hidratarse con frecuencia, realizar pausas, buscar zonas de sombra, utilizar ropa transpirable, reorganizar las tareas y evitar las horas de mayor exposición. También aconseja no trabajar en solitario durante las alertas y vigilar la aparición de los primeros síntomas.

Vídeo | ¿Hacer turismo por Mérida en plena ola de calor? Así opinan los turistas

Javier Cintas

Sin embargo, la organización considera insuficiente que toda la responsabilidad recaiga sobre cada trabajador. A diferencia de una empresa con servicios de prevención y capacidad para reorganizar turnos, muchos autónomos concentran todas las funciones de su negocio: conducen, cargan, venden, limpian, atienden al público, cobran y asumen personalmente el riesgo y las pérdidas si detienen la actividad.

Protección más allá de los consejos

El Estatuto del Trabajo Autónomo reconoce su derecho a la integridad física y a una protección adecuada de su seguridad y salud. Además, cuando una empresa contrata a un autónomo para realizar trabajos de su propia actividad en sus instalaciones debe existir coordinación preventiva. El principal vacío, según UATAE, aparece entre quienes trabajan solos y dependen de la facturación de cada jornada.

Por este motivo, la organización pide incorporar la emergencia climática a las políticas de trabajo autónomo mediante protocolos específicos, horarios adaptados y mecanismos que permitan detener la actividad durante una alerta sin penalizaciones ni pérdidas añadidas.

"Nadie debería tener que elegir entre proteger su salud o abrir la persiana", concluye UATAE. "Cuando el calor extremo pone en riesgo la vida, parar también tiene que ser un derecho".

Fuente: El Periódico de Extremadura

TEMAS

Tracking Pixel Contents