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Entrevista | Vicepresidente y consejero de Presidencia, Coordinación de la Acción de Gobierno, Interior y Emergencias

Abel Bautista, un año después de Jarilla: "Falta un Consejo Nacional que aborde los recursos para grandes emergencias"

Aún recuerda la voz de los efectivos la noche en que Jarilla dejó de ser un fuego más. La tormenta había descargado 1.089 rayos sobre Extremadura, los medios aéreos ya no podían volar y la región llegó a tener 17 grandes incendios activos. En una entrevista en los montes del Ambroz, cuando se cumple un año, el vicepresidente extremeño defiende las decisiones tomadas, admite que hay que mejorar el sistema de alerta a la población y mira al terreno quemado, donde la vida ya empieza a abrirse paso

Vídeo | Abel Bautista: "Falta un Consejo Nacional que aborde los recursos para grandes emergencias"

Carlos Gil

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Segura de Toro

El 12 de agosto de 2025 se sucedieron los incendios tras una tormenta. ¿Cuándo comprendieron que Jarilla no era un fuego más?

La tormenta dejó 1.089 rayos sobre Extremadura y provocó numerosos fuegos simultáneos. Durante aquellos días, la región llegó a tener hasta 17 grandes incendios activos. Aproximadamente a la hora sabíamos que el incendio de Jarilla iba a ser complicado. Los medios aéreos ya no podían volar, había muchísimo viento, una humedad por debajo del 10% y veníamos de una ola de calor que finalmente duró 20 días. Además, hay algo que se percibe en los propios efectivos: cuando te llaman por un incendio, en la voz se nota que la situación puede complicarse. Y aquella noche el personal estaba muy preocupado. Se notaba en cómo hablaban, en la rapidez con la que se introdujeron efectivos sobre el terreno... Lo que nunca imaginamos fue que pudiera alcanzar 16.500 hectáreas y un perímetro de 251 kilómetros. Eso vino después, con la simultaneidad de los incendios y el alargamiento de la ola de calor. Fueron unas condiciones absolutamente extremas.

Cuando te llaman por un incendio, en la voz se nota que la situación puede complicarse

El fuego saltó la autovía, avanzó hacia el Jerte y el Ambroz. ¿Cuál fue el momento de mayor peligro?

Hubo una noche especialmente complicada, cuando tuvimos que cambiar de lugar el puesto de mando porque el fuego bajaba y había saltado la autovía. De noche se veía cómo hacía carreras arriba y abajo, con cambios que incluso a los propios efectivos les costaba analizar. Pero el momento más delicado fue la previsión de evacuar el Hospital de Plasencia. Se trabajó durante tres días con pleno secretismo. Los profesionales sanitarios, con la consejera de Salud al frente y con la presidenta Guardiola marcando las indicaciones, tenían un plan dispuesto en 24 horas. Lo conocíamos todos los integrantes del puesto de mando, representantes de distintas administraciones y colores políticos, y nadie dijo absolutamente nada. Fue un ejemplo que recuerdo con satisfacción: aquello sí fue lealtad institucional.

Hubo una noche especialmente complicada, cuando tuvimos que cambiar de lugar el puesto de mando porque el fuego bajaba y había saltado la autovía

Con lo aprendido durante aquellos días, si hoy se repitiera un escenario similar, ¿actuarían de otra manera en las primeras horas?

Se haría exactamente igual. Las decisiones fueron las que tenían que tomarse con los medios disponibles, con los datos que había y con las circunstancias meteorológicas del momento. Tengo que dar un respaldo absoluto a los técnicos del Infoex, tanto a quienes están en la dirección como a quienes están apagando el fuego. Ellos han de quedar fuera de toda duda cuando trabajan en el monte. Sé perfectamente cómo se siente allí esa crítica política. Hay que dejarla siempre hasta que se apaga el fuego. Puede haber aspectos de mejora, por supuesto, pero los efectivos tienen que saber que cuentan con nuestra confianza.

Vídeo | La huella de la tragedia: las imágenes de la 'zona cero' del incendio de Jarilla

Carlos Gil

Las evacuaciones obligaron a recurrir al sistema ES-Alert. ¿Qué falló y qué queda por corregir?

Funcionó bien si atendemos al resultado, no hubo daños personales, pero el sistema obligaba a seleccionar muchas casillas, se colgaba, no permitía delimitar siempre una zona concreta, sino áreas más amplias en función de la cobertura de las antenas. El año pasado llegamos a tardar hasta 50 minutos y eso no puede suceder en una emergencia. Este año hemos trabajado en modelos ya preparados para incendios, inundaciones o evacuaciones concretas. En Casas de Millán hemos podido mandarlo en menos de diez minutos. El objetivo es que un aviso pueda enviarse en 5 o 7 minutos máximo. Hay que seguir puliendo el sistema.

«El objetivo es que un aviso ES-Alert pueda enviarse en cinco o siete minutos como máximo»

Mientras Extremadura combatía Jarilla, otras comunidades sufrían grandes incendios. Hubo polémica entre Junta y Gobierno por la falta de medios. ¿Tiene España recursos para afrontar varias emergencias simultáneas?

El problema es que las comunidades autónomas desconocemos con qué medios cuenta realmente el Estado ante una gran emergencia. El verano pasado tuvimos una situación de simultaneidad extraordinaria con 17 incendios. Llegamos a pedir más medios del Ejército, recurrimos al mecanismo europeo de Protección Civil y solicitamos todo lo que estaba a nuestro alcance, pero sin saber con precisión qué tenía disponible el Estado. Falta un Consejo Nacional de Protección Civil en el que podamos abordar los recursos del Estado para situaciones de grandes emergencias con total transparencia, y, sobre esa base, hay que pedir corresponsabilidad a las autonomías. No es una cuestión política ni de abrir una negociación pública cuando el fuego está avanzando. Es una cuestión puramente operativa: cada comunidad tiene que saber de antemano con qué medios puede contar para afrontar una emergencia.

El incendio dejó unas 17.000 hectáreas afectadas en varias comarcas. ¿En qué punto está la recuperación del territorio?

El 18 de septiembre de 2025 ya se declararon las zonas de actuación urgente cuando el incendio ni siquiera se había dado todavía por extinguido. El trabajo se ha desarrollado básicamente en tres líneas: impedir la erosión del suelo mediante fajinas y otras medidas de contención; la reforestación y replantación de castaños, cerezos y pinos; y la recuperación de infraestructuras dañadas, además de evitar el arrastre de cenizas. Queda mucho por hacer. Las huellas son especialmente visibles en las zonas más altas y la recuperación de los árboles va a necesitar años. Pero la vida está resurgiendo. Hay zonas verdes, las aguas están limpias, las piscinas están llenas y el turismo se acerca al 90% de ocupación. Dentro de otros dos años será difícil, para quien no conozca bien el terreno, saber que allí hubo un incendio.

Hay zonas verdes, las piscinas están llenas y el turismo se acerca al 90% de ocupación. Dentro de otros dos años será difícil, para quien no conozca bien el terreno, saber que allí hubo un incendio

¿Extremadura está hoy mejor preparada que en agosto de 2025?

Desde luego que sí, tanto en prevención como en extinción. Y no lo digo por una cuestión filosófica o política, sino por ejecución presupuestaria. Este año el capítulo de prevención y extinción del Infoex alcanza los 111 millones, aproximadamente un 60% más que en 2022. Además, desde el comienzo de la legislatura tenemos dos aviones anfibios más, 138 bomberos forestales trabajan ya durante todo el año y vamos a convocar otras 85 plazas, 45 de ellas en 2026. También tenemos un nuevo centro coordinador y, por primera vez, un Plan Forestal de Extremadura con 203 millones de euros destinados a prevención, y 198 medidas para la próxima década. A esto se suma una inversión de 13 millones para mejorar 74 centros de trabajo. También debemos ser realistas: Extremadura cuenta con 2,9 millones de hectáreas forestales. No podemos caer en la simplicidad de decir que todo el monte se puede limpiar. Los recursos son limitados y hay que priorizar. El siguiente reto es fortalecer todo el sistema de emergencias, incorporando ingenieros agrónomos y de montes, meteorólogos, químicos y otras especialidades de Protección Civil.

No podemos caer en la simplicidad de decir que todo el monte se puede limpiar

¿Todo ello garantiza controlar antes un incendio como Jarilla?

No. Hay incendios que, bajo determinadas condiciones, no se pueden atacar. Lo vimos el año pasado, cuando Jarilla estuvo durante uno o dos días fuera de capacidad de extinción. Aquello fue muy criticado porque se interpretó como una confesión de incapacidad, pero no era eso. Era reconocer la realidad. Hay incendios de sexta generación que generan su propia meteorología y resulta imposible atacarlos de frente. En esos momentos hay que defenderse, esperar una ventana de oportunidad y redistribuir recursos. Eso hicimos. Durante los días en los que Jarilla estaba fuera de capacidad de extinción, teníamos 17 grandes incendios y movimos efectivos hacia otros fuegos que sí podían atacarse para impedir otro Jarilla.

Tras el verano, la Junta planteó flexibilizar algunas normas para gestionar mejor el monte. ¿Qué ha cambiado realmente?

Modificamos distintas normas. Por ejemplo, pueden hacerse desbroces de menos de cien hectáreas mediante una declaración responsable. También se flexibilizaron procedimientos relacionados con limpiezas, clareos y otros trabajos forestales. Flexibilizar determinados trámites no significa renunciar a proteger el territorio. Seguimos estudiando la normativa y probablemente haya más cambios.

Flexibilizar determinados trámites no significa renunciar a proteger el territorio

¿Qué deuda mantiene Extremadura con quienes estuvieron y están en primera línea del fuego?

Extremadura no sería Extremadura sin la calidad de su medioambiente, sus paisajes y su naturaleza. Y todo eso existe también porque hay miles de efectivos que trabajan para protegerlo. Jarilla fue quizá el punto culminante que permitió a toda la sociedad ver el trabajo de un cuerpo que lleva muchísimos años protegiendo nuestros montes y que se ha convertido en uno de los mejores de Europa.

Vídeo | Once días sin tregua ni descanso: los héroes que combatieron contra el monstruo de Jarilla "cuando era imposible"

Carlos Gil

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Fuente: El Periódico de Extremadura

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