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Energía

Los municipios nucleares piden que Almaraz marque el camino del resto de centrales españolas

El presidente de AMAC, Juan Pedro Sánchez, celebra la continuidad de la planta extremeña y reclama que la seguridad, el territorio, el empleo y la aportación energética pesen en las futuras decisiones sobre el parque nuclear español

Panorámica de la Central Nuclear de Almaraz.

Panorámica de la Central Nuclear de Almaraz. / Carlos Gil

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Cáceres

La Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares y Almacenamiento de Residuos Radiactivos (AMAC) considera que la prórroga de la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz hasta junio de 2030 supone una decisión de futuro para Extremadura y para el conjunto del sistema energético español. Su presidente, Juan Pedro Sánchez, sostiene que la continuidad de la planta cacereña debe servir además para abrir un debate más amplio sobre el papel de la energía nuclear y sobre las consecuencias económicas y sociales que cualquier decisión de cierre tiene para los territorios que albergan estas instalaciones.

AMAC pone el foco en la seguridad

A través de un artículo publicado en la web de AMAC, Sánchez defiende que la continuidad de Almaraz no puede interpretarse únicamente como la extensión durante unos años de la actividad de sus dos reactores, sino como el resultado de un proceso técnico riguroso que, según expone, ha permitido acreditar que la instalación puede seguir operando con las garantías de seguridad exigidas.

El presidente de AMAC recuerda que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), organismo independiente responsable de la seguridad nuclear y la protección radiológica, emitió el pasado 16 de julio un informe favorable, aunque sujeto a condiciones, para la renovación de la autorización de explotación. Para Sánchez, el aval del CSN constituye uno de los elementos centrales a la hora de valorar la continuidad de la planta extremeña.

La evaluación del organismo regulador analizó, entre otras cuestiones, el envejecimiento de estructuras, sistemas y componentes relacionados con la seguridad, la gestión de vida de la instalación, la protección contra incendios, los recursos humanos y la capacidad para gestionar el combustible gastado. Se trata, señala AMAC, de aspectos esenciales de seguridad que deben condicionar cualquier decisión sobre el futuro de una central nuclear.

Juan Pedro Sánchez insiste en que la seguridad debe situarse por encima de cualquier otra consideración en el debate nuclear. "Cuando hablamos de energía nuclear, la seguridad es prioritaria. Las decisiones deben descansar en criterios técnicos, evaluaciones independientes y la supervisión permanente de los organismos competentes", sostiene el presidente de AMAC.

En este sentido, Sánchez resume la posición que la asociación asegura haber mantenido durante los últimos años: "La continuidad de las centrales nucleares debe decidirse sobre tres pilares: seguridad, rigor técnico y necesidad energética". A su juicio, cualquier discusión sobre el calendario nuclear español debería partir de esos criterios.

Los municipios reclaman que se escuche al territorio

Junto al debate energético y técnico, AMAC pone sobre la mesa el impacto sobre los municipios que durante décadas han convivido con centrales nucleares y han vinculado a ellas buena parte de su actividad económica, su empleo y sus expectativas de desarrollo.

Sánchez recuerda que detrás de cada planta existen municipios, comarcas, trabajadores, empresas y familias que han construido durante años una parte importante de su futuro alrededor de estas instalaciones. "Son territorios que han asumido una responsabilidad de Estado durante décadas y esperan que sus circunstancias sean tenidas en cuenta cuando se toman decisiones que afectan directamente a su futuro", afirma.

En el caso de Almaraz, esa dimensión territorial cobra una especial relevancia para el norte de la provincia de Cáceres. La central representa empleo, actividad y estabilidad, además de generar oportunidades para empresas locales y sostener una comunidad profesional con un elevado grado de especialización.

El presidente de AMAC pone también en valor el conocimiento acumulado por los profesionales vinculados a la planta. A su juicio, se trata de un conocimiento altamente especializado desarrollado durante décadas y que España no debería desaprovechar a la hora de diseñar su estrategia energética e industrial.

Almaraz y su peso en el sistema eléctrico

AMAC subraya, además, que la producción de la central nuclear cacereña trasciende el ámbito local y regional. La electricidad generada en Almaraz se integra en el sistema eléctrico español y contribuye, según defiende la asociación, a mantener un suministro estable en un contexto marcado por el aumento de la demanda y la creciente electrificación de la economía.

Por ese motivo, Juan Pedro Sánchez considera que la continuidad de Almaraz supone también una noticia para España. "La energía que produce Almaraz no se queda en Almaraz. Forma parte del sistema eléctrico español y contribuye a garantizar un suministro estable", señala.

El presidente de AMAC rechaza que el debate energético deba plantearse como una confrontación entre tecnologías. En su opinión, España necesitará durante los próximos años una combinación de renovables, almacenamiento, redes, interconexiones y otras tecnologías capaces de proporcionar energía de manera competitiva, segura y sostenible.

En ese escenario, Sánchez defiende que también debería aprovecharse la capacidad nuclear existente siempre que las centrales puedan mantener su actividad de forma segura y eficiente. La asociación considera que la planificación energética debe atender a la seguridad del suministro y a las necesidades futuras de generación.

AMAC pide un debate sin posiciones preconcebidas

El máximo responsable de AMAC señala que varios países europeos están reconsiderando el papel de la energía nuclear dentro de sus estrategias y reclama que España afronte un debate basado en datos, en la evidencia técnica y en el interés general, y no desde planteamientos ideológicos previamente fijados.

Para Sánchez, el proceso seguido con la central cacereña demuestra que las decisiones sobre energía pueden abordarse mediante criterios técnicos e institucionales y con la participación de administraciones, trabajadores, representantes políticos, ayuntamientos y sociedad civil.

El presidente de AMAC ha querido reconocer en este contexto el trabajo de quienes han defendido la continuidad de la planta y, especialmente, la labor desarrollada por los profesionales del Consejo de Seguridad Nuclear. "Su trabajo técnico e independiente ha sido fundamental durante este proceso", asegura Sánchez.

La prórroga como punto de partida

Pese a la satisfacción expresada por la asociación, AMAC entiende que la continuidad de Almaraz hasta junio de 2030 no debe cerrar el debate sobre el futuro de la energía nuclear. Para su presidente, la decisión debería convertirse en un punto de partida ante los próximos debates relacionados con el calendario de funcionamiento del resto de centrales españolas.

Sánchez reclama que esas decisiones se adopten pensando en las próximas décadas y se estudien con serenidad y sin dogmatismos. Los municipios, añade, deben participar de manera directa en un debate cuyas consecuencias pueden transformar profundamente el tejido económico y social de las zonas afectadas.

"Desde los municipios que convivimos diariamente con estas instalaciones conocemos bien su realidad. Sabemos lo que significa tener una central nuclear cerca, pero también sabemos lo que aportan", afirma el presidente de AMAC, quien sostiene que la voz de los municipios debe formar parte de las futuras decisiones.

"Los municipios nucleares no pedimos privilegios"

Juan Pedro Sánchez resume la reivindicación territorial de AMAC con un mensaje dirigido a las administraciones y responsables de la política energética. "Los municipios nucleares no pedimos ningún privilegio. Pedimos que se nos escuche", afirma.

El presidente de la asociación reclama que se valore la experiencia acumulada durante décadas, junto con la seguridad demostrada por las instalaciones, su capacidad para continuar produciendo energía y las consecuencias que tendría un eventual cierre sobre las comarcas que han contribuido históricamente al desarrollo energético del país.

Para AMAC, Almaraz afronta ahora una nueva etapa hasta 2030, pero el debate de fondo continúa abierto. Sánchez considera que la decisión sobre la central extremeña ofrece una oportunidad para abordar el futuro energético español "con responsabilidad y sin prejuicios" y con una visión de largo plazo.

"Garantizar energía suficiente, competitiva, segura y baja en emisiones es una necesidad para España", concluye Juan Pedro Sánchez. El presidente de AMAC subraya que hablar de energía implica también hablar de territorio, empleo e industria, cuestiones especialmente sensibles para las comarcas extremeñas que durante décadas han convivido con la central nuclear de Almaraz.

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