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Infraestructuras

La Junta mantiene en suspenso la autovía a la frontera con Monfortinho a la espera del puente internacional

El consejero Francisco Ramírez considera "ilógico" ejecutar ahora el tramo desde Moraleja si Portugal tarda varios años en completar su parte de la conexión

Un instante de la reunión, con Francisco Ramírez y David Herrero.

Un instante de la reunión, con Francisco Ramírez y David Herrero. / Junta de Extremadura

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Cáceres

La Junta de Extremadura mantiene en suspenso el proyecto para prolongar la Ex-A1 desde Moraleja hasta la frontera portuguesa mientras no se despeje una de las principales incógnitas de esta conexión: la construcción del futuro puente internacional sobre el río Erjas. El Ejecutivo autonómico quiere acompasar sus plazos con Portugal y evitar ejecutar una autovía que pudiera terminar durante años en la frontera sin continuidad hacia el país vecino.

Así lo ha explicado el consejero de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Francisco José Ramírez, después de mantener este miércoles en Lisboa una reunión con el secretario de Estado de Infraestructuras portugués, Hugo Espírito Santo, en la que el Gobierno luso confirmó que considera prioritaria la conexión entre Castelo Branco y Extremadura a través del eje IC31-EX-A1. También estuvo presente el director general de Infraestructuras Viarias, David Herrero.

En suspenso

"Nuestro proyecto que tenemos en suspenso porque estamos pendientes sobre todo de la resolución de la incógnita del puente internacional", señala Ramírez. Una infraestructura sobre la que la Junta no tiene competencias y que requiere un acuerdo entre los gobiernos de España y Portugal sobre aspectos como su construcción, financiación y posterior mantenimiento.

Un instante de la reunión celebrada en Portugal esta mañana, con Ramírez y Herrero a la derecha y Espírito Santo a la izquierda.

Un instante de la reunión celebrada en Portugal esta mañana, con Ramírez y Herrero a la derecha y Espírito Santo a la izquierda. / Junta de Extremadura

Portugal prevé abordar este asunto con España en la próxima Cumbre Hispano-Lusa, que debería celebrarse antes de que termine el año, aunque todavía no existe una fecha cerrada. Según trasladó el Gobierno portugués a la Junta, su intención es avanzar en el acuerdo bilateral necesario para hacer posible el puente.

Para Extremadura, esa conexión es imprescindible antes de dar el siguiente paso con la autovía. "Sería ilógico poder sacar ya adelante este tramo para que luego tengamos que esperar a Portugal seis años, cinco años o lo que sea. Es que no tendría sentido. La carretera llegaría hasta el río y ahí se terminaría", sostiene Ramírez.

Avances

La parte extremeña está más avanzada que la portuguesa. Portugal debe ejecutar más del doble de kilómetros de autovía y todavía se encuentra redactando los proyectos de los dos tramos previstos. Ambos podrían terminar licitándose conjuntamente, aunque antes deberán avanzar de la mano de la evaluación ambiental que realiza la Agencia Portuguesa do Ambiente.

Por ello, el Gobierno luso todavía no se atreve a fijar una fecha para las obras. Según explicó Ramírez tras la reunión, Portugal considera esta infraestructura estratégica tanto para el tráfico de mercancías como para los desplazamientos de los ciudadanos, pero su calendario dependerá de los condicionantes ambientales y administrativos que pueda encontrarse el proyecto.

¿Concesión privada?

Tampoco está decidido todavía cómo se financiará la infraestructura portuguesa. El país vecino estudia recurrir a una concesión privada, un modelo que considera más rápido para ejecutar la actuación una vez superados los trámites previos. La posibilidad de que el futuro trazado tenga peajes tampoco está definitivamente resuelta, aunque la opción inicial planteada en Portugal era una autovía gratuita. En el caso extremeño, Ramírez asegura que la Junta ha descartado introducir peajes.

El consejero reclama además una mayor implicación del Gobierno central en la financiación de la conexión. Aunque la EX-A1 es una autovía autonómica, Ramírez defiende que su prolongación dejaría de tener una dimensión exclusivamente regional al integrarse en un corredor internacional entre Madrid y Lisboa.

Portugal mira a 2034 para el tren

La reunión permitió también abordar la futura conexión ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Lisboa. Portugal trasladó a la Junta que prevé cumplir los objetivos fijados para reducir el viaje hasta las cinco horas en 2030 y las tres horas en 2034, aunque expresó sus dudas sobre los plazos del tramo español debido a los retrasos entre Madrid y Extremadura. Además, España y Portugal todavía deben decidir dónde se ubicará la futura estación internacional prevista en el entorno de la frontera, una cuestión que ambos gobiernos tienen pendiente de resolver.

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Fuente: El Periódico de Extremadura

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