Infancia
Día Mundial de los Abuelos
Casi la mitad de los abuelos españoles cuida de sus nietos de forma habitual. En el Día Mundial de los Abuelos, Aldeas Infantiles SOS pone el foco en quienes, además, asumen la crianza de sus nietos cuando los padres no pueden hacerlo, convirtiéndose así en abuelos acogedores.
Llevar a los niños al colegio, recogerlos al salir de clase, preparar la comida, ayudar con los deberes, acompañarlos a las actividades extraescolares o quedarse con ellos cuando surge un imprevisto son tareas que forman parte de la rutina de millones de abuelos en España. Una ayuda que, lejos de ser puntual, se ha convertido en un pilar esencial para la conciliación familiar. Con motivo del Día Mundial de los Abuelos, Aldeas Infantiles SOS quiere reconocer el papel que desempeñan las personas mayores en la crianza de sus nietos y poner en valor una realidad que a menudo pasa desapercibida. Según el informe ‘Abuelos y abuelas, ¿qué haríamos sin ellos?’, elaborado por la organización, el 46,7 % de los abuelos españoles cuida de sus nietos de forma habitual mientras sus hijos trabajan. De hecho, el 85 % participa en algún momento en su cuidado, un 39,2 % lo hace varias veces por semana y un 28,6 %, cada día. En conjunto, dedican una media de 16 horas semanales a esta labor.
Más allá del tiempo que dedican, los abuelos ofrecen apoyo emocional, transmiten valores y, en muchos casos, también sostienen a sus familias desde el punto de vista económico. De hecho, el 63 % de las personas mayores ayuda económicamente a sus hijos y nietos, según el II Barómetro del Consumidor Sénior del Centro de Investigación Ageingnomics de la Fundación Mapfre (2022). “Su presencia en la crianza está asociada a un mejor desarrollo cognitivo y a un mayor bienestar emocional y social. Además, son una valiosa fuente de transmisión de valores, tradiciones y sabiduría”, apuntan desde Aldeas Infantiles SOS. Los beneficios de la crianza alcanzan también a los propios abuelos y abuelas: les proporciona una sensación de propósito y satisfacción personal, y puede suponer una oportunidad de comprobar que siguen siendo útiles. Sin embargo, cuando asumen el rol de sus hijos en la crianza también pueden verse obligados a renunciar a otras áreas de valor, como las relaciones con amigos y las actividades de desarrollo personal.
De abuelos a principales cuidadores
También hay situaciones en las que su papel va mucho más allá del apoyo cotidiano. En España, 10.452 niños, niñas y adolescentes viven en acogimiento en familia extensa, una medida de protección por la que pasan a convivir con algún miembro de su familia biológica cuando sus padres no pueden hacerse cargo de ellos. En la mayoría de estos casos son los abuelos quienes asumen esa responsabilidad. Dejan de ser únicamente abuelos para convertirse en los principales cuidadores de sus nietos, afrontando una crianza marcada, en muchas ocasiones, por el duelo que supone la separación de los progenitores y por nuevos retos educativos, emocionales y económicos.
José Luis y Manuela conocen bien esa realidad. Ambos son acogedores de su sobrina nieta de nueve años y explican cómo esta responsabilidad ha transformado su día a día. "Es una labor que requiere de todo tu esfuerzo y modifica tus rutinas. Tenemos que reciclarnos continuamente para adaptarnos a los nuevos tiempos: ayudarla con los deberes o llevarla por las tardes a las clases extraescolares". Aun así, aseguran que el esfuerzo merece la pena: "Nuestra nieta es nuestra vida y eso no lo cambiamos por nada en el mundo. Todas las noches, antes de dormir, le recordamos lo mucho que la queremos".
El 85% de los abuelos participa en algún momento en el cuidado de sus nietos
Cuidar también de quienes cuidan
Desde Aldeas Infantiles SOS recuerdan que asumir esta responsabilidad supone un importante esfuerzo para personas que, en muchos casos, también afrontan los desafíos propios del envejecimiento. A ello se suman las diferencias generacionales, las dudas sobre cómo responder a las nuevas necesidades educativas o emocionales de los menores y, en ocasiones, el desgaste psicológico derivado de una situación familiar compleja. La organización reclama por ello una red de apoyos específica para los abuelos acogedores. Entre otras medidas, pide orientación y asesoramiento adaptados a sus necesidades; servicios de mediación familiar y atención psicológica; recursos formativos para fortalecer sus capacidades de crianza, construir vínculos seguros con sus nietos y acompañarlos en su desarrollo educativo, salvando además la brecha digital derivada del salto generacional; redes de apoyo emocional; y un mayor reconocimiento de la labor social que desempeñan en la protección de la infancia.
En 2025, Aldeas Infantiles SOS acompañó a 501 familias a través de los Programas de Acogimiento en Familia Extensa con los que cuenta en Aragón, Cantabria, Cataluña, Galicia y la Comunidad de Madrid. Desde estos programas, la organización orienta y asesora a las familias en todo el proceso. Su ayuda permite que muchas familias puedan salir adelante, pero también insisten en la necesidad de reforzar medidas de apoyo para quienes después de haber criado a una generación, vuelven a hacerlo con la siguiente.