En un contexto de cambios acelerados, todos los sectores avanzan rápidamente, lo que exige que las organizaciones apuesten por la investigación y el desarrollo de novedades alineadas con la sostenibilidad. La innovación, por tanto, se posiciona como clave para resolver retos y generar soluciones con visión de futuro.
El humo es una sustancia que tiene riesgos para la salud, y que puede incrementar el riesgo de desarrollar, a corto y a largo plazo, enfermedades cardiovasculares y respiratorias graves, según la American Cancer Society. Diferentes sectores que durante el siglo pasado se expandieron, hoy están escribiendo una nueva historia que pasa por la innovación, dejando atrás el humo.
Avanzar hacia el vehículo eléctrico
Según datos del Parlamento Europeo, en 2022 el transporte doméstico por carretera se situaba como el principal contaminante de la UE, muy por encima de la industria o la agricultura. Con el objetivo de reducir la presencia de emisiones en la atmósfera, el sector de la automoción lleva años centrando sus esfuerzos en la descarbonización mediante soluciones como la electrificación.
En este sentido, el transporte por carretera debe acelerar su proceso de transformación para alcanzar el objetivo de reducir las emisiones en al menos un 55% para 2030 y lograr una disminución del 90% de los gases de efecto invernadero —respecto a los niveles de 1990— de aquí a 2050. La reducción del CO₂ en la atmósfera contribuye, además, a mejorar la calidad del aire y mitigar el calentamiento global.
Para construir el presente y el futuro de la movilidad sostenible, resulta clave avanzar en la creación de infraestructuras de recarga, ajustar el precio de los vehículos eléctricos a las necesidades reales de los usuarios y seguir innovando para desarrollar baterías con mayor autonomía.
La irrupción de la conectividad en la automoción también está impulsando nuevos usos del vehículo, especialmente en las grandes ciudades. Las plataformas de carsharing han convertido la movilidad eléctrica en una realidad que limita la circulación de motores de combustión en los núcleos urbanos.
Una industria más limpia para mejorar la calidad del aire
El sector industrial es otro de los grandes generadores de contaminantes que llegan a la atmósfera. Aunque se avanza hacia modelos productivos más limpios, muchas industrias continúan utilizando gas natural, petróleo e incluso carbón como fuentes de energía, lo que provoca la emisión de grandes cantidades de sustancias que afectan a la calidad del aire.
La transición hacia la electrificación requiere inversión en tecnologías limpias, eficiencia energética y digitalización que permita optimizar procesos y reducir emisiones. La aplicación de cambios con un enfoque transversal —que abarquen desde la fabricación hasta la logística— está impulsando a las empresas a apostar por la innovación para minimizar su impacto ambiental y mejorar la calidad del aire.
Tabaco sin humo
Esta transformación también está llegando a sectores tradicionales como el de la industria tabaquera. El humo del cigarrillo contiene una gran cantidad de sustancias químicas nocivas que el fumador inhala y son la principal causa de las enfermedades relacionadas con fumar.
Con los avances de la ciencia y la tecnología, hoy en día existen alternativas sin combustión ni humo, entre las que se encuentran los dispositivos para tabaco calentado, los cigarrillos electrónicos y las bolsas de nicotina. Estos productos, al no quemar tabaco, generan un aerosol o vapor sustancialmente diferente al humo del cigarrillo tradicional, pudiendo verse reducidos los niveles medios de sustancias tóxicas.
Ahora bien, estas alternativas sin humo no están exentas de riesgo y con su uso generalmente se inhala nicotina, que es una sustancia adictiva. La opción más recomendable para la salud siempre será dejar el consumo de tabaco y nicotina por completo.
Philip Morris International (PMI) es un ejemplo de compañía que, desde hace casi dos décadas, apuesta firmemente por avanzar hacia un futuro libre de humo. Según la empresa, ha invertido más de 14.000 millones de euros en el I+D de productos sin combustión ni humo y, actualmente, estos productos están ya presentes en 100 mercados y representan el 41% de los ingresos netos totales de la compañía. De cara a 2030, PMI declara que aspira a ser una compañía mayoritariamente libre de humo y estar más cerca de acabar con el cigarrillo tradicional.