Guerra en Gaza

El Partido Laborista británico impone mano dura contra las voces internas más críticas con Israel

Starmer quiere evitar a toda costa las comparaciones con su predecesor en el cargo, Jeremy Corbyn

El líder laborista británico, Keir Starmer

El líder laborista británico, Keir Starmer / Europa Press

Lucas Font

El líder del Partido Laborista británico, Keir Starmer, ha intensificado su batalla contra los miembros de su partido más críticos con Israel por su papel en el conflicto en Gaza. Starmer ha suspendido este martes al candidato laborista a las elecciones generales por la circunscripción de Hyndburn, Graham Jones, por haber lanzado presuntamente insultos como "puto Israel" en una reunión del partido celebrada a finales del año pasado. La suspensión de Jones se suma a la retirada este lunes del apoyo oficial del partido a Azhar Ali, quien iba a ser el candidato laborista en las elecciones parciales en la circunscripción de Rochdale, previstas para el próximo 29 de febrero.

La mano dura contra los comentarios críticos con Israel ha ido en aumento en los últimos meses en el partido. Starmer quiere evitar a toda costa que se relacione su gestión con la del anterior líder laborista, Jeremy Corbyn, quien mantuvo una posición propalestina en su malograda etapa al frente de la formación. El actual líder ha insistido en que su partido ha sido renovado, algo que le ha permitido colocarlo con una ventaja de cerca de 20 puntos en las encuestas sobre el Partido Conservador. "Es una decisión dura, pero una decisión necesaria. Cuando digo que el Partido Laborista ha cambiado bajo mi liderazgo lo digo en serio", ha asegurado Starmer este martes.

El líder laborista ha optado por evitar la confrontación con el Gobierno en asuntos polémicos para no poner en riesgo la ventaja que mantiene en las encuestas. Su objetivo es no tomar decisiones que puedan asustar a los votantes más moderados del Partido Conservador y consumar un giro al centro que ha dado mayor protagonismo a los sectores más afines a Israel y ha relegado a un segundo plano al ala más izquierdista, representada en algunos casos por diputados musulmanes, que exige una mayor contundencia en la condena a los bombardeos del Ejército israelí sobre Gaza. Las represalias contra los miembros más críticos con la dirección del partido en este asunto se han evidenciado con la suspensión de Jones y de Ali en un lapso de apenas 24 horas.  

Candidatos suspendidos

El apoyo del Partido Laborista a Ali estuvo pendiente de un hilo a lo largo de este lunes después de que salieran a la luz unas declaraciones, realizadas en ese mismo encuentro laborista de finales de año, en las que el candidato por Rochdale afirmó que Israel había permitido los ataques de Hamás del 7 de octubre. Ali contó con el apoyo inicial de la dirección de su partido tras disculparse por sus palabras, pero la supuesta filtración de más comentarios contra Israel, calificados de "antisemitas" por un sector de su propia formación, provocó su suspensión. "Este lunes salió a la luz más información que exigía una acción contundente, así que tomé medidas contundentes", ha dicho Starmer este martes. 

La retirada del apoyo laborista a Ali supondrá que, en caso de que gane, accederá a la Cámara de los Comunes como independiente y dejará al partido de Starmer con un escaño menos, ya que los plazos impiden a los laboristas presentar a un nuevo candidato en esa circunscripción. En el caso de Jones, quien afirmó que los voluntarios británicos que se han unido al ejército israelí "deberían ser encerrados", el partido todavía está a tiempo de reemplazarlo para las próximas elecciones generales, previstas para finales de este año. 

Las dos suspensiones han puesto en evidencia la brecha abierta entre dos facciones en el Partido Laborista, a pesar de los buenos pronósticos electorales. Starmer se ha decantado por la moderación como la mejor forma de regresar al poder tras 13 años de dominio conservador, pero su posición respecto al conflicto en Gaza le está distanciando de un electorado musulmán cada vez más irritado con sus decisiones. El alcance de esta decisión todavía está por ver.