Japón

La oposición japonesa presenta una moción de censura contra el Gobierno de Kishida

La iniciativa, dirigida por el Partido Demócrata Constitucional, cuenta con escasas posibilidades de éxito

EFE

El principal partido de la oposición de Japón presentó este jueves una moción de censura contra el Gobierno que lidera Fumio Kishida, una iniciativa con pocas opciones de prosperar y que buscaría la convocatoria de elecciones anticipadas.

"El Gabinete de Kishida es reacio a implementar reformas políticas y ya no podemos confiarles la dirección del país. Deberían dimitir inmediatamente o disolver la Cámara de Representantes y pedir la confianza del pueblo", dijo Kenta Izumi, líder del principal partido opositor, el Partido Demócrata Constitucional de Japón, en declaraciones recogidas por la cadena estatal NHK.

Esta es la primera vez que se presenta una moción desde el intento fallido del pasado diciembre, que llevó, sin embargo, a la sustitución de varios miembros del Ejecutivo de Kishida, incluido el entonces portavoz y número dos del Gobierno, Hirokazu Matsuno.

La iniciativa, que se votará este mismo jueves, será rechazada por el partido gobernante de Japón, el Partido Liberal Democrático (PLD) y por su socio en coalición, el partido Komeito, que cuentan con la mayoría, por lo que no se espera que la moción llegue a buen puerto. "El Gobierno está trabajando con temas pendientes que no podemos dejar, por lo que rechazaremos la moción y continuaremos con las reformas políticas para recuperar la confianza del pueblo japonés", dijo hoy el actual portavoz gubernamental, Yoshimasa Hayashi, en una rueda de prensa.

El partido gobernante viene sufriendo una serie de escándalos después de que saliera a la luz una demanda penal contra varias facciones del partido alegando que diversos miembros de las mismas no habrían declarado correctamente ingresos millonarios procedentes de eventos de recaudación de fondos para la formación realizados al menos entre 2018 y 2022. El caso llevó a Kishida a tomar la decisión de abandonar la jefatura de su facción (agrupaciones políticas dentro del mismo partido) para distanciarse de las sospechas, pero el movimiento podría dificultar su continuidad como líder.

La legislatura del actual primer ministro nipón, quien lleva meses con cifras de aprobación popular bajo mínimos, expira en octubre de 2025, pero en 2024 deberá afrontar otras primarias internas.