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Crisis migratoria

La prensa de Marruecos minimiza las manifestaciones por Ceuta en España y subraya que el Gobierno de Sánchez exculpa a Rabat del asalto

Los principales medios del país vecino denuncian una campaña de desinformación orientada a desgastar al Gobierno de Pedro Sánchez y dinamitar la cooperación bilateral tras el desmentido explícito de la Policía Nacional

Vecinos de Tres Cantos, en la Comunidad de Madridmuestran su apoyo y solidaridad con Ceuta en la Plaza del Ayuntamiento.

Vecinos de Tres Cantos, en la Comunidad de Madridmuestran su apoyo y solidaridad con Ceuta en la Plaza del Ayuntamiento. / Europa Press

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Àlex Álvarez García

Barcelona

La prensa de Marruecos ha reaccionado con severidad ante la tormenta política desatada en España a raíz de las informaciones publicadas por el diario El Español sobre un presunto documento del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) remitido a la Audiencia Nacional. Las principales cabeceras del Reino, entre las que destacan Le360, Alyaoum24TelQuelYabiladi y Hespress, han coincidido en señalar que las acusaciones sobre una supuesta implicación de la Gendarmería marroquí en la crisis migratoria de Ceuta (Sebta) obedecen a un relato "manipulado e inventado" con fines puramente partidistas en Madrid.

El desmentido oficial desmonta el núcleo de la acusación

Los portales informativos marroquíes han destacado con amplitud las explicaciones ofrecidas por el Ministerio del Interior de España y por el director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo. Según recogen medios como TelQuel, Yabiladi, Alyaoum24 o Hespress, la cúpula policial desmintió categóricamente la existencia de cualquier informe remitido a la Audiencia Nacional que responsabilice a las fuerzas de seguridad del Reino de planificar, coordinar o ejecutar los intentos de entrada registrados los días 30 y 31 de julio. Asimismo, la prensa marroquí enfatiza diversos puntos expuestos por la dirección de la Policía.

La advertencia emitida el 29 de julio no predecía una entrada masiva organizada, sino que respondía a una alerta de riesgo ordinaria y habitual de las que se elaboran periódicamente en el ámbito fronterizo, lo que invalida las tesis de que Madrid contaba con un aviso de inteligencia preciso que decidió ignorar.

Portales como Alyaoum24 hacen especial hincapié en el procedimiento judicial, recordando que la reserva sobre la documentación enviada a la jueza María Tardón respondía a las indicaciones explícitas de la propia magistrada de la Audiencia Nacional. Esto explica la ausencia de comunicación previa a la cúpula política y a la jefatura policial, desbaratando así la hipótesis de que existiera una ocultación o retención deliberada de información en las entrañas del aparato de seguridad español. Fue solo tras la autorización posterior de la jueza cuando la cúpula del cuerpo pudo examinar el texto y corroborar formalmente que no acusaba a Marruecos.

Críticas a la prensa española y a la ofensiva de la oposición

La crónica más dura ha sido firmada por Le360, que bajo el titular 'El falso relato sobre el informe de Sebta que puso la política española patas arriba', analiza la estrategia editorial de los sectores mediáticos conservadores en España. El medio reprocha a El Español haber fijado su veredicto semanas antes de que se conociera la existencia de documentación judicial, citando editoriales del propio periódico que ya el 3 de agosto exigían la dimisión de Fernando Grande-Marlaska o la convocatoria de elecciones generales.

Desde Rabat se denuncia la "precipitación" del Partido Popular, Vox y Podemos al asumir la veracidad de una filtración no verificada para exigir responsabilidades políticas, la salida del ministro del Interior e incluso resucitar hipótesis sobre espionaje mediante 'Pegasus'. Para los analistas marroquíes, la forma en que una acusación mediática no comprobada se convirtió de inmediato en un arma de desgaste político pone de relieve la vulnerabilidad de la política exterior española ante campañas de agitación mediática que comprometen de forma irresponsable las relaciones bilaterales.

Tratamiento de la protesta social

Los medios del Reino han subrayado de manera positiva las declaraciones del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en la Cadena SER, donde respaldó la lealtad de las autoridades marroquíes asegurando que ningún servicio de inteligencia con el que colabora España pone en duda la actitud y la cooperación del país vecino.

Respecto a las reacciones en las calles de España, la cobertura marroquí muestra un enfoque dividido.

Por un lado, la pieza de Le360 enmarca la crispación en las calles españolas bajo una lectura crítica, denunciando que las concentraciones impulsadas por el PP y otros sectores estuvieron "divididas por siglas" e instrumentalizadas políticamente para atacar a Sánchez y promover discursos hostiles contra Marruecos y los migrantes.

Por otro lado, en la mayoría de breves informativos o notas de agencias de cabeceras como Yabiladi, Alyaoum24 o TelQuel, el foco casi exclusivo estuvo puesto en los desmentidos institucionales de la Policía y el Ministerio del Interior, minimizando u omitiendo la dimensión de la protesta social en España.

No obstante, las publicaciones lamentan de forma unánime el impacto social y diplomático de este tipo de episodios. Según advierte la prensa marroquí, la difusión de noticias falsas o interpretaciones tendenciosas sobre la frontera de Ceuta termina sepultando la complejidad de las relaciones diplomáticas y la gestión migratoria bajo un lenguaje de "invasión" y "traición", lo que alimenta la crispación, endurece la confrontación política en España y fomenta discursos de odio hacia los migrantes y hacia el propio Marruecos.

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Fuente: El Periódico

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