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Proyecto de mejora en el patrimonio

Mérida estrenará nuevas pasarelas accesibles entre el anfiteatro y teatro romano

El Consorcio de la Ciudad Monumental saca a licitación los trabajos por un importe de 302.703 euros, con los impuestos incluidos

El Teatro Romano de Mérida.

El Teatro Romano de Mérida. / EL PERIÓDICO

Mérida

El entorno del teatro y anfiteatro romano se prepara para una intervención destinada a ordenar el tránsito de visitantes y facilitar el recorrido entre ambos espacios. El Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida ha sacado a licitación pública el contrato para ejecutar estos trabajos por un importe de 302.703,89 euros, con los impuestos incluidos, y un plazo estimado para completar la intervención de tres meses. Según lo recogido en la plataforma de contratación estatal, las empresas pueden ofertar hasta el 16 de febrero.

La actuación prevé la instalación de nuevas pasarelas y plataformas que guiarán los itinerarios peatonales, con un doble objetivo: mejorar la accesibilidad en una zona de fuerte pendiente y reducir el desgaste que sufre el pavimento histórico por el paso continuo de público. Plantea un recorrido más claro y seguro, especialmente en los puntos donde el flujo de personas se intensifica en temporada alta. La intención es que el visitante gane comodidad y orientación sin alterar la lectura del conjunto arqueológico, reforzando a la vez la conservación de los suelos originales que aún se mantienen en áreas de paso.

Solución adaptada al terreno

El diseño se apoya en una estructura metálica con tarima superior de lamas tipo composite, con acabado antideslizante. Se trata de una solución pensada para integrarse en el lenguaje ya existente en el recinto monumental y, al mismo tiempo, minimizar la afección sobre el terreno y las cotas actuales. La actuación se ajusta a la topografía del enclave, evitando movimientos innecesarios y buscando que el recorrido se adapte a la pendiente en lugar de forzarla.

La superficie total de la intervención ronda los 243 metros cuadrados, una dimensión que permite actuar de forma precisa sobre los tramos más sensibles del itinerario, especialmente aquellos en los que el tránsito habitual concentra el desgaste y donde la accesibilidad se vuelve más compleja por la inclinación del suelo.

Accesibilidad

Uno de los retos del proyecto es el propio carácter del lugar: un espacio histórico, con desniveles acusados y condiciones físicas que no siempre permiten aplicar soluciones estándar. Por ello, se asume que en determinados puntos la normativa es difícil de cumplir al 100% por las restricciones del terreno y la necesidad de preservar el yacimiento. Aun así, el objetivo es avanzar en un recorrido más inclusivo, reduciendo barreras y ofreciendo un itinerario más estable, especialmente útil para personas con movilidad reducida o para quienes necesitan apoyos adicionales al caminar.

Obras y turistas

La planificación contempla que los trabajos se desarrollen intentando compatibilizar la obra con la actividad turística. El recinto mantiene un flujo constante de visitantes durante buena parte del año, por lo que se prevé avanzar por fases para mantener operativos el mayor número de accesos internos posible. Esto permitiría limitar las molestias y evitar cierres prolongados en un enclave que es uno de los principales motores culturales y turísticos de la ciudad.

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