Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG)
Cultivos anegados en La Garrovilla y agricultores al límite: “No es solo que se pierda una cosecha, es que se pierda el trabajo de años”
Los afectados señalan falta de limpieza en los cauces del Lácara y el Lacarón y temen enfermedades en los árboles por el agua estancada

Cedido a El Periódico Extremadura
Los agricultores con fincas en el entorno de La Garrovilla, junto a los ríos Lácara y Lacarón, vuelven a alzar la voz tras el último temporal. Dicen que el agua no solo ha llegado por las lluvias de estos días, sino por un problema que se repite campaña tras campaña. Denuncian años sin limpieza en los cauces, con tramos “tomados por cañas”, y una gestión de los embalses que, según sostienen, deja a los ríos sin capacidad para absorber nuevas crecidas cuando llegan episodios de precipitaciones intensas. Diego Díaz, uno de los agricultores afectados, explica que en su caso son unas 60 hectáreas ahora mismo bajo el agua. No es una acumulación puntual. Habla de más de metro y medio en muchas parcelas y de una inundación que arrastran desde el 26 de enero, con la previsión de que el encharcamiento pueda prolongarse “20 días más”. Y ahí está, insiste, la clave. “No hace falta que llueva una barbaridad. En cuanto el río viene un poco crecido, se desborda”.
Un daño que se mide después
El golpe, advierten, no se cuantifica solo con el agua visible en los cultivos. Lo peor puede llegar cuando baje. García teme una asfixia radicular que termine secando árboles enteros, y subraya que el calendario lo empeora todo, porque en febrero comienza el movimiento de savia. También apunta que ya hay frutales en flor anegados y que el problema no es aislado, sino extendido por una amplia franja de fincas, con caminos intransitables y explotaciones incomunicadas durante varios días.

Fotogalería | Cultivos anegados en fincas de Mérida por la sucesión de borrascas /
Los Canchales
A esa denuncia se suma David Izaguirre, agricultor con olivar en la zona, que insiste en que el temporal solo ha vuelto a destapar lo de siempre. Su plantación tiene cinco años y, de ese tiempo, asegura, tres campañas se ha inundado. Dice que las consecuencias no se ven en el momento, pero se pagan después, con enfermedades, raíces dañadas y árboles que se paran o no tiran. Y, sobre todo, con un riesgo económico evidente. “No es solo que se pierda una cosecha, es que se pierda el trabajo de años”, viene a resumir. En el fondo, la queja apunta a dos frentes. Por un lado, la falta de mantenimiento por Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG). “Los cauces están llenos de ramas y cañas, no circula el agua, coge altura y se desborda”, sostiene. Por otro, la gestión del agua embalsada. Los agricultores afirman que se sabía que venía un episodio largo de lluvias y que, aun así, Los Canchales estaba ya con un nivel muy alto antes de que arreciara el temporal. Según su versión, cuando llegan entradas fuertes, la presa no absorbe y el exceso acaba en los ríos… y de los ríos, en las fincas.
Torremayor
La inundación, además, no se ha quedado solo en el campo. Los testimonios recogidos señalan que en Torremayor se han vivido situaciones complicadas, con zonas anegadas, viviendas afectadas y familias con dificultades, incluso con problemas de luz. Con el agua aún sin retirarse, los agricultores repiten el mismo mensaje que, dicen, llevan años lanzando sin respuesta. Piden limpieza periódica de los cauces, mantenimiento de regatos y una gestión preventiva de los desembalses. Porque el temporal pasará, pero si nada cambia, advierten, el próximo episodio volverá a escribir la misma historia.
- Tirotean una vivienda de Badajoz contra la que lanzaron cócteles molotov hace dos días
- Fallece un hombre tras precipitarse por el hueco de un ascensor en Badajoz
- Grave accidente de tráfico en Badajoz: siete sanitarios heridos al colisionar una ambulancia y un turismo
- Los Alféreces: barra y cuchara diaria
- Los restos óseos aparecidos son compatibles con la desaparición de Francisca Cadenas
- Los restos de Francisca Cadenas aparecen en un pequeño hueco tapado con cemento y losetas
- La universidad privada tendrá su primera sede en un edificio que ha comprado a Fundación CB en Badajoz
- Uno de los detenidos por la desaparición de Francisca Cadenas: 'Yo no sabía nada