Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Historia taurina

Antonio Rodríguez, el histórico taquillero de Mérida que ya es pieza de colección: "¡Salgo en los cromos de toros!"

Tras toda una vida detrás de las taquillas de cosos taurinos de toda España, los aficionados acuden ahora a San Albín para conseguir su firma en la estampa que lo ha convertido en pieza de colección

Antonio Rodríguez posa en la plaza de toros de Mérida con la estampa que lo ha convertido en protagonista del álbum taurino.

Antonio Rodríguez posa en la plaza de toros de Mérida con la estampa que lo ha convertido en protagonista del álbum taurino. / Alberto Manzano

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Mérida

Durante décadas, Antonio Rodríguez ha entregado miles de entradas desde el otro lado de la ventanilla. Ahora es él quien se ha convertido en el premio que buscan los aficionados. El histórico taquillero de la plaza de toros de Mérida aparece en un álbum dedicado a la tauromaquia y ya son unos cuantos los coleccionistas que se acercan a San Albín para pedirle que firme su propia estampa.

A sus 74 años, Antonio es uno de los rostros inseparables del centenario coso emeritense. Comenzó a trabajar en las taquillas con solo 16 años y desde entonces ha dedicado prácticamente toda su vida a vender entradas, orientar al público y resolver los pequeños problemas que surgen en los momentos previos a cada festejo.

Su relación con los toros viene de familia. Antes que él estuvieron su abuelo y sus padres, y ahora confía en que sus hijos puedan mantener una tradición que atraviesa varias generaciones. Las taquillas y el mundo taurino forman parte de su historia personal, una vocación que ha continuado durante más de medio siglo.

Detalle de la estampa de Antonio Rodríguez, incluida en la colección dedicada a los personajes del mundo de los toros.

Detalle de la estampa de Antonio Rodríguez, incluida en la colección dedicada a los personajes del mundo de los toros. / Alberto Manzano

Aunque su lugar habitual está detrás de una ventanilla, su nombre es conocido por aficionados, empresarios, ganaderos, apoderados y toreros. Antonio no se limita a expedir localidades: aconseja al público, conoce las plazas y trata de ayudar a todo aquel que se acerca hasta la taquilla. Por eso muchos lo consideran ya el guardián de San Albín.

De la taquilla al álbum

La idea de incluirlo en la colección surgió precisamente por su larga trayectoria y por representar a todas esas personas que hacen posible un espectáculo taurino sin ocupar el centro del ruedo. "Hay una serie de personas que acompañan al mundo de los toros y que casi no se nota que están, pero sí están", explica.

La propuesta lo sorprendió y se convirtió rápidamente en uno de los reconocimientos más especiales de su carrera. "Que la gente se acuerde de ti, que valore que estás ahí y que intentas atender bien a todo el mundo me ha agradado muchísimo. Para mí ha sido como recibir una medalla", reconoce.

Antonio Rodríguez, en la taquillas de la plaza de toros.

Antonio Rodríguez, en la taquillas de la plaza de toros. / El Periódico Extremadura

Antonio ha trabajado en prácticamente todas las plazas importantes de la provincia de Badajoz. Además de Mérida, ha vendido entradas en Badajoz, Olivenza, Zafra, Almendralejo y Don Benito, y también ha pasado por cosos de Córdoba, Granada, Málaga, Aracena o Vitoria. Entre sus recuerdos guarda una célebre corrida de José Tomás celebrada en uno de los citados cosos.

Ahora, después de tantos años entregando localidades, son los aficionados quienes lo buscan a él. Ya le han pedido autógrafos en Mérida, Zafra, Almendralejo, Sevilla o Andorra. "Que alguien llegue con tu fotografía y te pida que se la firmes es un orgullo y una alegría enorme. Es gasolina para seguir adelante", afirma.

Del mismo modo colecciona las estampas con la ayuda de sus nietas, que ya completaron el primer álbum y llevan el control de las que todavía le faltan. Mientras tanto, Antonio continúa en su sitio de siempre, detrás de la taquilla de San Albín, con la misma sonrisa y una nueva condición inesperada: la del taquillero de Mérida que ya es toda una pieza de colección.

Tracking Pixel Contents