ELECCIONES EUROPEAS

Las aportaciones de militantes a la campaña de Podemos caen a la mitad tras su ruptura con Sumar

El apoyo económico de sus militantes se reduce drásticamente respecto a las autonómicas y municipales de hace un año

La aportación de los militantes de Podemos para la campaña europea cae a la mitad respecto a la recaudación que logró en la campaña de autonómicas y municipales del 28 de mayo del año pasado, cuando el partido también acudió en solitario a las urnas. Un año después de aquello, y pocos meses después de su ruptura con Sumar, el partido morado se ve fuertemente penalizado en el apoyo económico recibido de sus militantes y afines.

A tres días de las elecciones europeas, en las que Podemos fía su supervivencia política a su candidata Irene Montero, la formación ha recaudado un total de 468.550 euros en su campaña de microcréditos, todavía lejos del objetivo fijado de llegar a 600.000 euros. Si bien las europeas no generan tanta movilización como otras citas electorales, la caída es importante y la recaudación supone menos de la mitad de lo que consiguió la organización para el 28M, cuando obtuvo 1.150.000 euros por esta vía. El 18 de mayo, diez días antes de la cita con las urnas, Belarra celebraba haber alcanzado ya los 900.000 euros. En esta ocasión, a diferencia de aquella, hay pocas muestras de celebración y Podemos continúa enviando emails a sus bases para recabar financiación.

Ha pasado ya más de un año desde aquellas autonómicas y municipales, donde los morados desaparecieron en casi todos los territorios y quedaron relegados a un papel testimonial. Después selló un acuerdo con Sumar para concurrir en coalición a las generales de julio, pero unos meses más tarde, el pasado diciembre, Podemos tomó un camino independiente a Yolanda Díaz para concurrir por separado en las europeas y asegurarle así visibilidad a Irene Montero, que previsiblemente obtendrá un puesto como eurodiputada este domingo.

Récord a la baja

La cifra de recaudación de Podemos en esta campaña marca un récord a la baja, pese a llevar de candidata a su estandarte, Irene Montero: en sus primeras elecciones generales, el 20 de diciembre de 2015, el partido recaudó 2,8 millones de euros en la campaña de microcréditos, logrando un total de 20.596 aportaciones de una cantidad media de 240 euros. 

En la repetición de las generales del 26 de julio de 2016 la cifra ya cayó hasta los 1,32 millones de euros. En las autonómicas y municipales de 2019, logró 700.000 euros, mientras que en las generales de noviembre de 2019 consiguió 2,1 millones.  

Después de que Podemos lograse más de 900.000 euros en las autonómicas de mayo del año pasado, el partido no hizo campaña de microcréditos para las generales de julio, donde concurrió con Sumar, que percibió 3.097.500 euros en microcréditos. En la cita electoral de las elecciones europeas, el partido de Yolanda Díaz no ha hecho pública la cantidad de préstamos recibidos para financiar su campaña, oferciendo un interés anual del 3,5%.

Comprometidos económicamente

La cita del 28M ya dejó a Podemos en una situación económicamente comprometida. Su desaparición territorial conllevó una pérdida casi total de las subvenciones electorales que da el Ministerio del Interior para sufragar las campañas los partidos con representación. Calculada en base a los resultados obtenidos, la subvención para esa campaña no llegó a los 200.000 euros para Podemos, que afrontó una pérdida económica importantísima, teniendo que devolver más de 900.000 euros, más intereses, a sus incritos. Dos meses más tarde, como desveló El Periódico de España, del grupo Prensa Ibérica, la formación lanzó un ERE para despedir a más del 70% de la plantilla y cerró las sedes del partido en siete territorios.

Por entonces Podemos contaba con alrededor de 11 millones de euros en sus cuentas, aunque la devolución de los microcréditos y las indemnizaciones por despido del Expediente de Regulación de Empleo llevaron a que esa cifra decayera rápidamente. A esto se unió la caída que sufrió también en sus ingresos públicos, al perder aquellos que estaban ligados a su representación territorial y tras las generales, cuando vieron notablemente reducido el importe de subvención para gastos ordinarios procedente del Ministerio del Interio.

Podemos acordó en su acuerdo con Sumar para las generales percibir el 23% de los fondos correspondientes a la coalición. Los morados, que lograron cinco diputados -que pasaron luego a ser cuatro tras la dimisión de LIlith Verstrynge- pasaron a percibir esta legislatura alrededor de 1,4 millones de euros anuales, una tercera parte de los 4,2 millones al año de la pasada legislatura.

La situación económica de Podemos también ha marcado los pasos políticos del partido, y fue una de las razones que pesaron en la decisión de no concurrir a las elecciones catalanas del pasado mayo, apuntan voces de la formación. El partido no quería que un fracaso electoral pudiera empañar la carrera hacia las urnas de Irene Montero, y tampoco había disposición de ceder recursos para una campaña con pocos visos de éxito. Desde principios de año, todos los recursos del partido, tanto económicos como humanos, están volcados en la candidatura de la exministra de Igualdad, conscientes de que necesitan mantener viva políticamente a su principal figura y de que cuanto mejor sean sus resultados, en mejor situación estarán para enfrentarse a Sumar, con quien mantienen una pugna abierta.