En el Congreso

El ministro y expresidente de Canarias niega favores a la trama Koldo y reivindica los contratos

Ángel Víctor Torres asegura que no le presionaron desde el Ministerio de Transportes

Miguel Ángel Rodríguez

Miguel Ángel Rodríguez

"Jamás ordené que se contratara a una empresa o que no se contratara a otra", ha sentenciado el ministro de Política Territorial y expresidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, en relación con la compra de mascarillas a la empresa de la 'trama Koldo' durante la pandemia. Aunque ha admitido "contactos institucionales" con Koldo García, el que fuera asesor de José Luis Ábalos, Torres ha asegurado en media decena de ocasiones que no presionó a favor de Soluciones de Gestión y Apoyo a Empresa S.L., aunque ha reivindicado el éxito de los contratos, ya que las mascarillas llegaron a tiempo y a un precio menor del que pagaron otras comunidades.

En la comisión de investigación sobre la compra de mascarillas, Torres ha recordado lo "complicadísimo" de los primeros meses de la pandemia en los que apenas había oferta de mascarillas. En este sentido, ha explicado que cualquier oferta que llegaba era derivada a los técnicos, que eran quienes decidían qué comprar. Con la empresa de la trama Koldo llegaron a firmar cuatro contratos por un valor total de 12,2 millones de euros.

"En el caso de Soluciones de Gestión el material llegó, se pagó posteriormente, se pagó más barato que en otras comunidades y se entregó más de 5 millones de mascarillas a la ciudadanía", ha dicho, reivindicando esos contratos. Además, ha explicado que se analizaron las mascarillas y se comprobó que una parte no eran FFP2, sino FFP1 y que estas se pagaron un 66% más baratas. "Si hay una trama, no hace eso".

Los contactos

Torres ha aseverado en varias ocasiones que no recibió ninguna llamada por parte de miembros del Ministerio de Transporte, entonces en manos de Ábalos, para pedirle que contratara con esta empresa. Sí que ha admitido que conocía a Koldo García por su función de asesor en este mismo departamento y que mantuvo "contactos institucionales" para tratar de distintos asuntos relativos a las infraestructuras y las carreteras del archipiélago.

La pregunta, entonces, ha sido cómo llegó la empresa de la trama hasta el Gobierno canario. En este punto, Torres se ha remitido a la comparecencia de su jefe de Gabinete, Antonio José Olivera, que en 2020 fue viceconsejero de Presidencia y director del Servicio Canario de Salud de manera interina durante unos meses. Olivera ha admitido que recibió una llamada en abril de 2020 de Íñigo Rotaeche, el administrador único de la empresa de la trama, que le comentó que iban a hacer una entrega de mascarillas a Puertos del Estado y que tenían capacidad también para suministrar a Canarias.

Olivera ha apuntado que le pidió que le trasladara esta oferta por correo electrónico y que después se la hizo llegar a la Dirección General de Recursos Económicos del Servicio de Salud. Así, ha señalado que tras recibir el visto bueno de Servicios Asistenciales y "teniendo en cuenta que el precio del producto ofrecido era muy razonable para los estándares del momento y que la capacidad de entrega era casi inmediata" se formalizó el pedido.

Díaz Tapia

Por otro lado, Torres ha negado tener constancia de quién es Ignacio Díaz Tapia, uno de los testaferros de la trama. Según el informe de la UCO, Díaz Tapia compartió por whatsapp con otros tres investigados una captura de pantalla de una conversación con el expresidente de Canarias. "No tengo constancia de conocer a ese señor", ha dicho antes de insistir en que no encontraría una conversación suya "en ningún caso con este señor ni con ningún otro para contratar con alguna empresa".