CONFERENCIA SECTORIAL EN TENERIFE

Feijóo garantiza que sus comunidades aceptan el reparto de menores a la espera de ver si Vox rompe algún gobierno

El líder del PP se refiere a los "400 menores" migrantes que ya estaban acordados, sin pronunciarse sobre la reforma de la Ley de Extranjería, y rechaza la "amenaza de Vox" que exige no acoger ninguno

Alberto Núñez Feijóo confirmó que todos sus presidentes autonómicos aceptarán el reparto de los casi 400 menores migrantes que este miércoles abordará la Conferencia Sectorial sobre inmigración en Tenerife y que ya habían aceptado, pero que sigue pendiente desde el mes de junio. Las dudas se han producido en los últimos días por el órdago que lanzó el líder de Vox, Santiago Abascal, al asegurar que si las comunidades que los dos partidos comparten aceptaban la derivación de migrantes menores de Canarias, romperían esos ejecutivos.  El partido de ultraderecha pide que no haya ninguna acogida.

El líder conservador, después de asistir a un homenaje a Miguel Ángel Blanco en Ermua, insistió en que su partido será “solidario y coherente”, aunque recalcó que es “un último esfuerzo” porque la mayoría de comunidades del PP están saturadas. “Algunas la van a rebasar también. Y otras están excedidas. Pero haremos un último esfuerzo”. Sigue pendiente el debate sobre los casi 6.000 migrantes menores que continúan en las islas a la espera de una solución humanitaria y cuyo reparto está vinculado a la reforma de la Ley de Extranjería que el PP por ahora sigue rechazando.

Feijóo admitió que los 347 adolescentes y niños forman parte de una distribución que ya se había pactado previamente. Y también recalcó -en un mensaje claro a Abascal- que en este momento las comunidades autónomas gestionan “5.000 menores migrantes no acompañados” y, en concreto, 1.800 de ellos se encuentran en territorios que cogobiernan PP y Vox, “a los que se les da cobijo y se les cuida”, afirmó.

No sé lo que va a hacer Vox. No se han puesto en contacto con nosotros. Pero estamos cumpliendo taxativamente los compromisos de un partido de Estado. No se puede amenazar a nadie por cumplir con su deber”.

Aunque este reparto inicial -al que ya se refirieron esta mañana también el presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón; y el de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco- estaba aprobado, la duda sigue estando en si Vox lo aceptará exigiendo que no haya más acogida en sus territorios, o responderá ya con una ruptura. En la dirección nacional del partido ultra reiteraban en las últimas horas que “su postura ha quedado clara”. Y el vicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo, aseguró este miércoles por la mañana que “si hay que escoger entre el honor y los barcos escogeremos el honor”.

El líder del PP, igual que todas las CCAA harán hoy en Tenerife, volvió a criticar la política migratoria del Gobierno, exigiendo que cuando las comunidades se quedan sin infraestructuras y medios para atender a los menores -como es el caso de territorios como la Región de Murcia, que asegura estar al 200% de su capacidad o la Comunidad Valenciana, al 170%- sea el Estado el que “ponga los recursos” a disposición de las comunidades y que puedan gestionar “su cuidado, su educación y su sanidad”.

Ya ayer el portavoz del PP, Borja Sémper, pidió “un fondo de contingencia” y puso el foco en que el Gobierno central, que tiene las competencias migratorias, debe poner de su parte recursos y medios para seguir recibiendo a menores migrantes en las distintas autonomías. 

“Sobrepasamos el límite de las capacidades”, repitió Feijóo al hablar de varias autonomías encabezadas por el PP. “Cuando ya no se pueda acoger más, le pedimos al Gobierno que habilite estas instalaciones”.

También insistió en que España es “la frontera más permeable a la inmigración ilegal de toda la Unión Europea”, reprochando a Pedro Sánchez que “no esté gestionando esa situación con la Comisión”, ni haya declarado la emergencia migratoria, ni dote “de recursos a las CCAA” para poder hacer frente a una situación que en el PP repiten que se complicará con el verano. Las previsiones del Gobierno de Canarias es que en el periodo estival arribarán otros 11.000 menores migrantes a las islas. Esta situación aboca a que los repartos se tengan que seguir produciendo y, por eso, el Gobierno plantea una reforma en la Ley de Extranjería que automatice esa derivación cuando Canarias esté al límite.

El PP, sin embargo, considera que esa reforma legal pretende dar “carta blanca” al Gobierno y excluir a las comunidades de las decisiones “que afectan directamente a sus territorios y a sus recursos”, y denuncian la falta de financiación y recursos concretos para hacer frente a esos repartos futuros. De ahí que, por ahora, rechacen la propuesta.

Hace días Feijóo ya elevó el debate migratorio en España a la Unión Europea, aprovechando un encuentro que mantuvo con el resto de líderes de la familia conservadora. En presencia de Ursula von der Leyen, el líder conservador lanzó una petición de ayuda. La posición de los conservadores sigue siendo que España debe tomar medidas reactivando convenios con los países de origen y forzando que la UE se implique como ha ocurrido en otros momentos de máxima tensión en Italia y Grecia. Lo que no ha vuelto a reivindicar es la propuesta de Miguel Tellado, su portavoz parlamentario, que pidió al Gobierno el despliegue de las Fuerzas Armadas para evitar que los cayucos lleguen a Canarias.