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El rearme español

El Ejército envía a Alemania 977 paracaidistas y guerrilleros para maniobras de disuasión ante Rusia

Las Fuerzas Armadas españolas se someten a evaluación de la OTAN para liderar la Fuerza de Reacción Aliada en 2027

Embarque de vehículos militares en el buque de la Armada Ysabel, en el puerto de Santander en la tarde de este miércoles.

Embarque de vehículos militares en el buque de la Armada Ysabel, en el puerto de Santander en la tarde de este miércoles. / ET

Juan José Fernández

Juan José Fernández

Madrid

“Llegar primero, aguantar y permitir la entrada de tropas mayores”. Es la frase que resume el papel de la Fuerza de Reacción Aliada, la ARF de la OTAN, y el designio bajo el que se diseñó en 2024, tras el cambio de Concepto Estratégico adoptado en la cumbre de la Alianza en Madrid dos años antes. Y eso es lo que, en principio, marca también la misión que ahora tiene ocupados a 1.500 militares españoles alistados para participar en Steadfast Dart, las mayores maniobras OTAN previstas para este año.

Tras el arranque del componente naval la pasada semana, y bajo liderazgo español, es la hora de las fuerzas que operan en el dominio terrestre. Con envíos a lo largo de 3.300 kilómetros y 1.600 millas náuticas, el Ejército de Tierra está desplegando su aportación, 977 militares adscritos a fuerzas de élite, como los boinas verdes el Mando de Operaciones Especiales o la Fuerza de Guerra Naval Especial, y unidades de punta de lanza, o de primera intervención, como la Brigada Almogávares VI de Paracaidistas; todo con apoyo de cuatro helicópteros de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra.

Este miércoles zarpó del puerto de Santander la carga de material y 193 vehículos, para este despliegue, a bordo del buque logístico del Ejército Ysabel, y cruzaron el Pirineo dos helicópteros NH90 de apoyo a Tierra y dos helicópteros Cougar para las unidades de Operaciones Especiales, para hacer escala en Francia y seguir viaje este jueves.

Conflicto de alta intensidad

El destino es Alemania. En los campos de maniobras de Trauen y Hohne, en el área regional de Bremen, espera a las tropas una semana de nevadas intermitentes con máximas de dos grados bajo cero y mínimas de menos cuatro, según la previsión meteorológica. Al teniente coronel paracaidista Luis Mora le han comentado sus compañeros de Reconocimiento que han ido primero que "la sensación térmica es de ocho grados bajo cero estos días". El escenario en el que los paracaidistas ensayarán con el resto de tropas aliadas la toma o la protección de puntos estratégicos es boscoso, gélido y, en pleno invierno, lleno de barro.

De hecho "la meteo nos ha obligado a enviar el material más tarde de lo que teníamos previsto", relata el comandante de Estado Mayor Pedro Soriano, integrante del Centro de Situación del Ejército, el CESET, que coordina la información para el Mando de Operaciones, cuyo comandante dirige desde la base de Retamares la aportación española. El material está de camino, y los efectivos irán llegando en sucesivas rotaciones aéreas, en aviones militares y civiles, para arrancar el día 12.

Los helicópteros españoles participantes en las maniobras Seteadfast Dart, camino de Alemania

Los helicópteros españoles participantes en las maniobras Seteadfast Dart, camino de Alemania / ET

Se trata de “recrear conflictos de alta intensidad”, explica Soriano. Quinientos paracaidistas de la Brigada Almogávares, con base en Madrid, forman del Grupo Táctico que es centro de esa aportación. A su llegada, ocupan los alojamientos de fibra calefactados que les ha preparado el Bundeswehr alemán y salen a un campo de batalla simulado en el que se utilizará fuego real. Las maniobras Steadfast Dart consisten en construir “una disuasión creíble”, dice Soriano.

Las tropas españolas llevan 110 vehículos de alta movilidad táctica, los VAMTAC de combate de Infantería, que son el vehículo preferencial para este despliegue. Se trata del sistema ligero que usan los paracaidistas para desplazarse por el teatro de operaciones. Todo el despliegue es ligero, pero pensado para la rapidez de una respuesta armada contundente: cuatro VAMTAC con mortero, cinco VAMTAC cazatanques con misiles israelís Spike, cuatro vehículos de exploración y reconocimiento de Caballería, tres VAMTAC de defensa antiaérea con misiles Mistral...

España, a prueba

Los Steadfast Dart 26 llegan a la segunda edición que celebra la OTAN. Es la forma con que la Alianza pone a prueba su Fuerza de Reacción Aliada. Este año es Italia el país que lidera la ARF. En julio próximo tomará el testigo Francia. España está ya en proceso de evaluación por la OTAN para pasar a ser el país líder en 2027.

El comandante Pedro Soriano, durante un breafing sobre las maniobras Steadfast Dart 26 este jueves en el Cuartel General de Ejército.

El comandante Pedro Soriano, durante un breafing sobre las maniobras Steadfast Dart 26 este jueves en el Cuartel General de Ejército. / El Periódico

El ejército que encabeza la ARF tiene la responsabilidad de liderar la respuesta aliada en el arranque de un conflicto armado. “Una agresión”, y no precisamente -o no sólo- una invasión, es lo que se simula en los ejercicios en Alemania. “Se trabaja en diversas viñetas de situación, puede ser uno o dos objetivos…”, cuenta el comandante Soriano. La base de lo que se ensaya es un conflicto generado porque Rusia -”o cualquier otra amenaza”- atentara contra intereses de la OTAN.

Ese “llegar primero y aguantar” hasta el despliegue de una fuerza superior es el sino de los paracaidistas y de los soldados de operaciones especiales. Con guerrilleros alemanes, italianos, turcos, estonios, checos… se van a desplegar en el frente simulado los boinas verdes del Mando de Operaciones Especiales, y los especialistas de la Fuerza de Guerra Naval.

Vehículos de la Birgada Almogávares VI de Paracaidistas, a la espera de salir para Alemania a participar en las maniobras Steadfast Dart 26

Vehículos de la Birgada Almogávares VI de Paracaidistas, a la espera de salir para Alemania a participar en las maniobras Steadfast Dart 26 / ET

Este ejercicio moviliza a la ARF en un escenario de choque de gran magnitud, un supuesto típico de la guerra fría al que nos ha devuelto la experiencia de la guerra de Ucrania. "Los escenarios han cambiado, y nos preparamos según van evolucionando -explica Soriano-. No se puede combatir ahora con planteamientos de lucha contra insurgencia, como en Afganistán. Ahora la amenaza más probable es un ejército convencional de tu tamaño -dice, sin nombrar a Rusia-, por lo que tenemos que volver a adiestrarnos como hace 30 años".

Las Steadfast Dart tienen un carisma europeo. Hay muchos más soldados norteamericanos en suelo alemán que los 10.000 de once países europeos que van a concitar estos ejercicios, pero ninguno participa en estas maniobras: la ARF es, sobre todo, una fuerza de primera reacción, y eso está pensado en la OTAN como un encargo para Europa.

Con los ejercicios, que se van a prolongar hasta el 20 de febrero -con un epílogo de otros diez días para las fuerzas españolas en las maniobras locales Quadriga con una división blindada del ejército alemán- el Ejército trata de acreditar cuatro principios: disuasión, capacidad de proyección, preparación y disponibilidad permanente, pero, sobre todo, dice el comandante Soriano, "generar un efecto disuasorio significativo al demostrar la capacidad de respuesta de la OTAN".

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