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Entrevista

Gloria Tello, concejala de Compromís en València: "El cáncer te hace ver que la crispación no sirve de mucho y hay que intentar avanzar"

El pleno de València se unió el martes en un abrazo colectivo hacia Gloria Tello, edil que vuelve a la política tras superar un cáncer

La valencianista habla de miedos, estimas y el horizonte de su grupo con Mónica Oltra como posible candidata

Gloria Tello, concejala de Compromís en València.

Gloria Tello, concejala de Compromís en València. / J.M.López

Claudio Moreno

València

¿Cómo estás?

Ahora bastante mejor. Han sido 10 meses complicadísimos. Primero por la operación, que fue mastectomía y reconstrucción, y el dolor que eso provoca nunca lo había vivido. Luego la radioterapia me dejó la piel en carne viva. Estas cosas te van minando la moral, y de fondo está el miedo. En mi generación esta enfermedad genera mucho miedo porque hemos conocido a mucha gente que no la ha superado. Ahora es un poco distinto, afortunadamente.

¿Te parece un miedo generacional?

Igual me equivoco, pero en gente de mi edad y más mayores he visto pánico y en personas más jóvenes, teniéndole un evidente respeto, ese pánico quizás no es tanto, porque han conocido casos de gente que sí ha sobrevivido.

¿A la gente le ha dado pudor hablar contigo del cáncer?

Sí, pero es comprensible. Ha habido gente que ha venido cuando ya ha pasado lo peor y me ha dicho, "perdona que no te haya llamado o no te haya dicho nada, pero es que tengo mucho miedo a esa enfermedad y no sabía cómo animarte”. A mí me pasó lo mismo con Aitana Ma, le escribí y pregunté, pero no demasiado porque yo misma estaba aterrorizada. No sabes cómo manejar la situación.

En el pleno se puso en valor el cariño de todos los grupos municipales, no es habitual esa comunión.

He recibido mensajes de cariño de compañeros de todos los partidos, de opiniones políticas muy diferentes. Me ha demostrado algo que ya sabía o quería pensar, y es que al final las personas estamos por encima de todo. Creí que era necesario decirlo, luego ya nos matamos…

Sobre mataros, ¿hay excesiva teatralización en la política profesional?

Pensamos distinto y defendemos nuestras ideas como mejor podemos, pero fuera de eso me parece sano que nos tengamos un mínimo respeto. Algún día podríamos reflexionar sobre esto, porque no creo que la ciudadanía se alegre de ver como nos gritamos. Estamos en un momento de máxima polarización que no favorece ni la convivencia ni el mejorar la sociedad en la que vivimos.

La idea de polarización tal vez os uniformiza, el votante os mete en un saco único porque al final “todos los políticos son iguales”.

Suele decirse y me parece injusto. En todos los ámbitos hay profesionales maravillosos y horrorosos. Yo he conocido a mucha gente que se cree la política y está en ella porque quiere mejorar las cosas, pero a veces no se le da tanta visibilidad.

¿Cómo estás viviendo el proceso –también en términos kafkianos– de Mónica Oltra?

Se ha investigado muchísimo, no había el más mínimo indicio para seguir adelante y aún así nos encontramos con que tendrá que ir a declarar. Me entristece y me genera muchas ganas de acompañarla. No creo que esta sea la política que necesita la sociedad, de estar estirando denuncias que sabemos de dónde vienen.

Tu grupo municipal ha preguntado en una encuesta si Oltra sería buena candidata a la Alcaldía. ¿Para ti lo es?

Me parece una candidata maravillosa. En un momento de auge de la extrema derecha, perfiles como el de Mónica pueden despertar a personas que están desencantadas. Ella fue la que hizo que yo me afiliara a mi partido. No la conocía, pero la veía y me representaba. Creo que Mónica tiene la capacidad de transmitir lo que mucha gente necesita escuchar de un cargo público, de un político.

¿Cómo valoras el papel de Papi Robles al frente de tu grupo municipal?

Ha tenido un papel complicado porque veníamos de gobernar con un alcalde como Joan Ribó, muy querido y valorado. Había que ser valiente para asumir ese riesgo y ella se ha remangado y ha dado la cara. Yo le valoro mucho la valentía y la capacidad de trabajo, que es realmente envidiable.

¿Cómo has vivido la política desde lejos?

No me he alejado tanto, he seguido la información municipal en los medios y el secretario del pleno me informó de que tenía la potestad de seguir haciendo preguntas. Estaba de baja pero se me ocurrían muchas preguntas que hacer y he seguido trasladándolas cada mes.

Subrayabas al principio el miedo. ¿Hay algo que te haya aliviado?

El cariño y algo que no es positivo pero te da otra perspectiva: yo no era consciente de la cantidad de mujeres que había con cáncer de mama. No lo he sabido hasta que a mí no me han diagnosticado. Ese conocimiento hace que no te sientas tan desgraciada contigo misma porque te das cuenta de que no eres única en el mundo. Y sobre todo me han ayudado los profesionales sanitarios. Lo peor ha sido la incertidumbre. A mí me hicieron un examen rutinario el día de la dana, el 29 de octubre de 2024, y el diagnóstico fue en abril. En esos meses perdidos pensé que esto podría haberse esparcido por todo el cuerpo, y los médicos me ayudaron a tranquilizarme explicando qué pasos venían después.

¿Por qué tardaron en darte el diagnóstico?

No lo sé. Sabía que iban a tardar, pero pensaba que era sinónimo de que no había riesgo. Cuando me hicieron la mamografía me dijeron que me esperara un momento, que iba a salir la radióloga e iba a decirme algo. Habían visto algo, pero no tenían claro el origen. Me dijeron que no me preocupara, que en cinco meses me harían pruebas complementarias. Cuando me las hicieron, ya en marzo, vi las caras de los médicos y ahí me hundí, porque entendí que la cosa pintaba mal. No entiendo cómo algo así puede tardar cinco meses y creo que los casos de Andalucía han servido para que cambien las cosas.

¿El hecho de haber afrontado un cáncer te hace ver la política de otra forma?

Sí, las necesidades actuales de lo que deberíamos hacer las veo distintas. Creo que la crispación no sirve de mucho y además no avanzamos, que debería ser nuestro principal objetivo. Hay que tener contundencia, sí, pero sobre todo es importante avanzar hacia una sociedad mejor.

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