+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario La Crónica de Badajoz:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 

LA IDEA DE PROHIBIR LA ENTRADA POR LAS NOCHES AL RECINTO PARA FRENAR LOS ACTOS VANDÁLICOS Y BOTELLONES LLEVA AÑOS SOBRE LA MESA

El Ayuntamiento de Badajoz prepara la alcazaba para su cierre nocturno

Los trabajos para que se pueda impedir el acceso al público por la puerta de Carros comenzaron ayer. Todavía no se han concretado la fecha en la que se hará efectivo ni el horario en el que se restringirá el paso

 

Dos operarios trabajan en la puerta de Carros, que ya se puede cerrar, ayer. - SANTI GARCÍA

El cierre nocturno de la Alcazaba de Badajoz para preservar al principal monumento de la ciudad de los botellones y los actos vandálicos está cada vez más cerca. Ayer comenzaron en la puerta de Carros los trabajos para que este acceso se pueda cerrar, algo que hasta ahora no era posible, y que, según avanzó este verano el portavoz municipal y primer teniente de alcalde, Ignacio Gragera, era el paso previo a las restricciones de acceso a la fortificación.

Aunque fuentes municipales confirmaron que así es, apuntaron que aún no se han concretado de manera definitiva ni la fecha en la que el cierre se hará efectivo ni tampoco el horario en el que estará restringida la entrada al recinto, que debe consensuarse con otras administraciones, pues en él se ubican el Museo Arqueológico y La Biblioteca Regional, dependientes de la Junta , y la Facultad de Documentación y Comunicación de la Universidad de Extremadura.

De momento se está llevando a cabo una actuación imprescindible para que el recinto pueda cerrarse por completo, pues la portería de hierro de la puerta de Carros, instalada hace unos 30 años, no se podía utilizar, ya que los acerados impedían desplegar las hojas para impedir el paso. Según explicó ayer el concejal de Vías y Obras, Carlos Urueña, aunque inicialmente se pensó en rebajar estas aceras para poder abrir y cerrar la puerta, la pendiente de esta vía de acceso a la alcazaba y los problemas de accesibilidad que podría acarrear, llevaron a que finalmente se decidiera seccionar las hojas. Así, se han acortado unos 30 centímetros, con lo que la acera ya no supone un tope y se abre y cierra sin problema, como ayer mismo se pudo comprobar.

Pero la actuación aún no ha terminado. Urueña señaló que para evitar que nadie pueda acceder al recinto por el hueco que quedará bajo la puerta cuando esta se cierre, se van a instalar reductores de velocidad, que, además, de impedir un posible ‘coladero’ se ha visto que son necesarios en la vía para que los conductores levanten el pie del acelerador.

El ayuntamiento solicitó autorización a la Dirección General de Patrimonio tanto para rebajar las aceras como para cortar las hojas de la puerta de hierro, aunque para esta última se le comunicó que no era necesario ningún tipo de permiso, pues no afecta en nada al monumento.

El cierre nocturno de la alcazaba lleva años sobre la mesa, aunque hasta la fecha se ha quedado en intenciones. Ya en el 2005 el entonces alcalde Miguel Celdrán se mostró partidario de que este recinto permaneciera cerrado al público por las noches, una idea que se volvió a anunciar un año después y a la que se puso plazo: cuando concluyera el ajardinamiento del interior del monumento, que en esos momentos se estaba acometiendo, para protegerlo de los vándalos.

Desde entonces han sido muchas las ocasiones en las que se ha asegurado que la alcazaba se iba a cerrar en horario nocturno y todavía más las que colectivos ciudadanos y grupos políticos han reclamado que ese compromiso se llevara a efecto. En los últimos años tanto la Asociación Cívica como Amigos de Badajoz no se han cansado de reivindicar ese cierre nocturno tras cada ataque vandálico sufrido al monumento y cuando el recinto ha amanecido plagado de restos de basura a causa de los botellones.

Este último problema se agravó después del confinamiento, pues el ayuntamiento mantiene la prohibición de hacer botellón en el único sitio autorizado en la ciudad, el ferial de Caya, por lo que muchos grupos de jóvenes eligen la alcazaba para reunirse a beber, dejando tras de sí un reguero de desechos, Para estos colectivos no tiene sentido que se invierta en recuperar el patrimonio y luego no se pongan los medios para conservarlo.