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NUEVO CASO DE VIOLENCIA DOMESTICA

Detenido en Badajoz por agredir con una silla a su esposa en la cabeza

Atacó a su mujer en casa delante de la hija de ambos, menor de edad. De origen chino, viven con otroscompatriotas en una urbanización

 

J. IGNACIO MARTINEZ
15/01/2016

La ciudad de Badajoz registró el pasado miércoles un caso de violencia de género. Los hechos sucedieron sobre las 14.00 horas, cuando una dotación de la policía local se tuvo que dirigir a una vivienda situada en la Urbanización Guadiana, donde un hombre, tras una discusión, había golpeado a su esposa con una silla en la cabeza delante de la hija de ambos, menor de edad.

Los agentes, que en un comunicado remitido a los medios de comunicación aseguran que la silla "se encontraba totalmente destrozada", procedieron a la detención del presunto agresor, un varón de cincuenta años, y trasladaron a la mujer a un centro hospitalario para que fuera atendida de las diversas heridas que presentaba, "ya que emanaba mucha sangre de ellas". También se ocuparon de la menor que había sido testigo ocular de los hechos. "El arrestado se encontraba anímicamente muy mal y no opuso resistencia alguna en el momento de la detención", indicaron fuentes policiales a este diario. Fue trasladado a la sede policial hasta su pase a disposición de la autoridad judicial.

 

FAMILIA La familia protagonista del suceso es de origen chino y vive en una casa en la calle Castillo de Montemolín de la Urbanización Guadiana, en la margen derecha. Según relataron varios vecinos de la zona, hay dos chalets en dicha vía, uno enfrente del otro (en uno de ellos fue donde se produjo el miércoles el episodio de violencia de género) donde habitan "varios personas procedentes de China" y que ya han protagonizado en alguna ocasión otro episodio parecido, aunque no con los mismos protagonistas.

Hace aproximadamente un mes, según el testimonio de uno de los residentes en uno de los chalets colindantes, se personaron "tres coches de policías" en una de las dos casas consignadas anteriormente y procedió a la detención de otro hombre por un caso similar de violencia de género. También indicó que, en ocasiones, se escuchan gritos, aunque otros vecinos dicen no haber escuchado nunca "nada raro ni ningún chillido más alto de lo normal". Sí coinciden los residentes de la calle en que "no se relacionan con otros habitantes de la urbanización, sólo entre ellos".