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FÚTBOL. SEGUNDA DIVISIÓN B

El Extremadura, con las luces apagadas en casa

Un Talavera ordenando y con oficio anuló a un Extremadura que sigue carente de fútbol (2-2)

 

Rodrigues, del Talavera, y Saúl, del Extremadura, en el partido de este domingo. - ALBERTO LORITE

Rodrigo Morán
22/11/2020

2 - EXTREMADURA: Casto; Nico Hidalgo, Saúl, Fran Cruz, Dani Pérez, Elías (Liam, m.79), Lele, Pastrana, José García (Sebas Coris, m.63), Nando Copete (Kike Márquez, m.55), Rubén Mesa.

2 - TALAVERA: Edu Souza; Choco, Góngora, Mario Gómez, Víctor Ruiz, Chacopino, Añón (Dorrio, m.66), Vicente, Rodrigues (Serrano, m.70), Ceberio, Toño (Edmilson, m.84).

Goles: 0-1 Rodrigues, min.13; 1-1 Rubén Mesa, min.43; 2-1 Rubén Mesa, min.49; 2-2 Góngora, min.51.
Árbitro: Peña Varela (andaluz). Amonestó con amarilla a Kike Márquez, Lele, Añón y Ceberio.
Estadio: Francisco de la Hera. 2.000 espectadores en la jornada 5.

No se encuentra el Extremadura en el Francisco de la Hera. Como si jugara con las luces apagadas, fundido de ideas, de fútbol y de puntos. Y con esa ansiedad que está siendo demoledora en su contra este año para los azulgranas. Ante el Talavera, un equipo aseado y bien trabajado por Víctor Cea, el Extremadura volvió a ceder dos puntos como local (2-2), esta vez con su afición presente, que sigue sin entender qué le ocurre a este equipo en Almendralejo.

El Extremadura sigue fundido de luces porque va resolviendo muchos problemas del día a día. Así lo dejó entre ver en sala de prensa Manuel, un técnico que ya no rebosa la energía de anteriores temporadas. Quizá, también fundido por las circunstancias.

En medio de todo ello, unos futbolistas que, de momento, ni se han aclimatado a la dureza de la Segunda B ni están dando la talla que se esperaba de muchos de ellos. Ante el Talavera, el equipo vivió de dos fogonazos de Rubén Mesa, que completó su mejor encuentro. Y de la seguridad de Saúl, que de central y fuera de su sitio, está siendo el más regular de este irregular Extremadura.

Más conectado desde el primer minuto salió al partido el Talavera, que dominó al Extremadura en intensidad y duelos individuales. A las primeras de cambio, mazazo. Fran Cruz despeja sin sentido hacia atrás y Rodrigues caza la pelota con un zurdazo raso inapelable para Casto. Un error infantil que se convirtió en pecado capital para una insegura defensa.

El gol asentó los planes del Talavera en el partido y creó muchas dudas en un Extremadura que no asomó la cabeza en la primera media hora de juego. El equipo empezó jugando con dos laterales que no lo son, un central que no lo es, un medio centro reconvertido como Lele y sin un estilo definido para hacer ataques ante una defensa estática. Le falta muchísimo trabajo y oficio a este Extremadura si de verdad quiere luchar por la liga Pro. Para verle luchar por el ascenso, necesitaría un milagro.

El Extremadura pudo empatar al despertarse de su letargo. Rubén Mesa peinó la pelota y Nando Copete, que está sin suerte pero con actitud, falló en el mano a mano ante Souza.

Antes del descanso, los de Manuel apagaron el fuego. Pastrana cocina bien una jugada por la izquierda, centra templado al segundo palo y Rubén Mesa, con mucha fe y pundonor, remata por encima de toda la defensa talaverana para hacer el empate. Un gol de puro nueve.

Remontada

El fútbol tiene cosas raras. En la segunda parte, el Talavera volvió a coger pulso al partido y salió mejor, pero el Extremadura le penalizó en una brillante acción de Rubén Mesa. El pacense robó el balón en el centro del campo, inició una contra, se apoyó en Pastrana y tras recibir dentro del área, sentó a su par con un regate de categoría y definió con un disparo raso soberbio. Un golazo que ponía por delante a los suyos, sin merecerlo demasiado.

Pero al Extremadura le da vértigo ganar en casa y el resultado a favor le duró dos minutos. Lo que tardó Góngora en soltar un zapatazo casi desde su casa en una falta muy lejana (más de 35 metros) que Casto no supo despejar. El portero extremeño, sin duda, pudo hacer mucho más en ese disparo que, aunque iba duro, ciertamente iba muy centrado.

Con las tablas de nuevo, el Extremadura tuvo un conato de reacción para ir a por el partido, pero los cambios no le revolucionaron el choque. Kike Márquez aportó calidad en la jugada, pero a Sebas Coris se le vio físicamente corto y cuando Elías tuvo que marcharse exhausto, el equipo desapareció. De hecho, fue el Talavera el que dio más sensación de peligro en cada jugada de ataque, aunque sin tener una ocasión verdaderamente reseñable. El colegiado anuló un gol a Rubén Mesa a escasos minutos del final por fuera de juego.

El Extremadura vuelve a ceder puntos en casa. Rebasado el primer cuarto de liga, los de Manuel suspenden en puntos y en juego. Les quedan tres evaluaciones más. Y no valen más suspensos.