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LO QUE NO SABÍAS DE...

Las anécdotas del rodaje de 'La chica del brazalete'

 

Stéphane Demoustier, durante la presentación del filme en Madrid. - NACHO LÓPEZ / SURTSEY FILMS

EDUARDO DE VICENTE
15/02/2021

Stéphane Demoustier es un productor y realizador francés con una larga carrera como cortometrajista y algún largo que aún no se ha estrenado en nuestro país. Finalmente, llega a nuestras pantallas su última película, 'La chica del brazalete'. A los más cinéfilos le sonará el apellido y es que es el hermano de la actriz Anaïs Demoustier, que es una más de la troupe habitual del director Robert Guédiguian ('Las nieves del Kilimanjaro', 'Gloria Mundi'), y a la que hemos visto en títulos como 'Una nueva amiga' o 'Los consejos de Alice'. Ella forma también parte del elenco de este filme junto a Roschdy Zem ('Days of glory', 'La fría luz del día'), Chiara Mastroianni y la veterana Annie Mercier pero la auténtica sorpresa es la debutante Melissa Guers que encarna a la protagonista.

Se trata de Lise, una adolescente de buena familia que es detenida como principal sospechosa del brutal asesinato de su mejor amiga, Flora. Sus padres intentan ayudarla pero descubren que, en realidad, saben muy poco de su hija. La muchacha lleva un localizador en la pierna, de ahí el título, y resulta muy fría en sus expresiones, lo que da que pensar. El guion se centrará, sobre todo, en el juicio en el que estará defendida por una mujer madura mientras que la acusación estará a cargo de una joven abogada.

El filme consigue mantenerte en tensión y dudar continuamente si es inocente o culpable. La interpretación de la novata Guers contribuye a la intriga ya que su actitud poco sensible y sus gélidas expresiones provocan que el espectador se distancie de ella en un primer momento aunque también intente comprenderla. Esta historia también tiene un ángulo moral a la hora de juzgar, desde una perspectiva adulta e injusta, las actitudes y conductas de los jóvenes. El propio cineasta nos explica las curiosidades del rodaje de este drama con algo de suspense.

-En Argentina y Francia. “Mi película parte del mismo hecho real que la película argentina Acusada, y la rodé al mismo tiempo e incluso antes. La única relación es que ambas parten de un mismo suceso. Hasta tuve acceso al guion de Acusada para estar seguro de que no iba a hacer nada parecido. No es realmente una adaptación ni una nueva versión ya que, además, ni siquiera la he visto”.

-La casa de la familia acomodada. “La casa existe realmente, no la construimos para la película. Para mí lo importante era contar una historia contemporánea y creía que para eso necesitaba una casa moderna y que transcurriera en un entorno social privilegiado, no forzosamente humilde, que es donde se suelen situar esos acontecimientos. Elegí esta casa porque tenía un cierto brillo y se entendía exactamente que no estábamos en los bajos fondos”.

Tener a su hermana Anaïs como actriz en el rodaje reconfortó mucho al director. / SURTSEY FILMS

-Dirigir a su hermana. “Le propuse el personaje a Anaïs porque nunca había hecho un papel parecido. Siempre hace de chica agradable, dulce, sonriente y quería verla en un personaje algo más duro. En el plató, la presencia de alguien familiar es muy reconfortante y me alegré mucho de tenerla allí. Está en las escenas del juicio donde siempre había mucha gente y eran complicadas, había mucha presión y que estuviera cerca me era de gran ayuda. Pero en cuanto al trabajo, estrictamente hablando, fue muy fácil no porque fuera mi hermana sino porque es una actriz extraordinaria”.

-La elección de Melissa Guers. “Nunca había hecho nada de interpretación y respondió a un anuncio que pusimos en Facebook, lo cual significa que tenía ganas de actuar y eso es importante. La elegí porque era muy evidente. A veces escribes un guion y cuando alguien se coloca realmente en la piel del personaje hace que aumente y con ella lo vi enseguida. La principal dificultad fue que la encontré demasiado rápido y pensé que no era posible que la hubiera hallado tan fácilmente. Así que continué el casting durante un tiempo en busca de una alternativa, pero no la hubo. Incluso mi directora de reparto me dijo que para hacer una elección siempre debe haber otra opción. Me pasé bastantes días buscándola y lo único que conseguí fue confirmar que ella era la ideal”.

 

El director buscó una alternativa a Melissa Guers, la revelación del filme, porque la encontró demasiado pronto. / SURTSEY FILMS

-El inquieto niño de la familia. “No fue fácil porque era un niño que no paraba quieto, algo que es habitual en ellos y, durante el casting, de una manera algo narcisista me reconocía mucho en él. Tenía la seguridad de que lo iba a poder controlar pero, la verdad, durante el rodaje no llegué a encontrar del todo la solución. Sin embargo, él está muy bien en la película y el hecho de que esté algo descontrolado, funciona. Las secuencias con él eran muy difíciles porque era imposible que se colocara donde queríamos y se quedara quieto”.

-La sala del juicio. “Quería que fuera un tribunal moderno para dar una dimensión actual a la película y para escapar de las imágenes típicas de salas de juicios tradicionales. He hecho muchos documentales de arquitectura para ganarme la vida, para museos sobre todo, y conocía este tribunal de Nantes que fue diseñado por el prestigioso Jean Nouvel y lo que me interesó es que era muy simple, las salas son cajas con paredes y poco más pero, también, como son rojas es un espacio que tiene mucho carácter. Y eso es ideal porque da luz y fuerza a la película sin tener que cargarla demasiado estéticamente”.

El filme se rodó en un tribunal moderno de Nantes con paredes rojas. / SURTSEY FILMS

-La ficción choca con la realidad. “Cuando rodamos, el tribunal auténtico seguía funcionando y creo para los actores no era lo mismo rodar en una sala de juicios real que en un decorado y yo sentía que eso les condicionaba, que provocaba un efecto en su manera de interpretar. Por contra, todo el equipo tenía que entrar con pases, con justificantes cada día para pasar los controles. A menudo escuchábamos gritos en las salas del piso de abajo de los que estaban siendo juzgados y, entonces, éramos mucho más conscientes de que estábamos interpretando algo trágico”.

-Las abogadas. “No había escrito el personaje de la fiscal, el de Anaïs, para una joven sino para un hombre mayor de unos 50 años, con un gran bagaje pero, asistiendo a juicios cuando me documenté para la película constaté que muchas de las fiscales eran mujeres jóvenes y cuanto más jóvenes eran, más agresivas. Y como es una película que tiene mucho que ver con la confrontación entre generaciones me interesó demostrar que las oposiciones no se ciñen a un tema generacional sino también social y de lucha de clases. Me gustaba la idea de que la que más entendía a la acusada, sus actitudes, su sexualidad y sus sentimientos fuera la más mayor. La relación entre acusada y defensora fue más allá de la película, ya que la actriz que hacía de abogada (Annie Mercier) seguía acompañando entre tomas a la joven en esta experiencia de un primer rodaje y se estableció entre ellas un vínculo de gran complicidad y cercanía”.

La actriz que interpreta a la abogada defensora estableció una gran complicidad con Melissa Guers. / SURTSEY FILMS

-La música. “Había dos vertientes principales: no quería música en las escenas del tribunal para que no influyera en la manera en que el espectador recibiera los hechos en el juicio. Cuando suena la música en otras secuencias quería que fuera con instrumentos clásicos, pero como una sinfonía contemporánea porque se trata de una familia moderna. Creo que el clasicismo iba bien con la gravedad de la situación que vivían, pero no quería recurrir a Bach o algo así, me hubiera parecido desproporcionado y contraproducente”.

-Los silencios. “En Francia se dice que todos los procesos son orales porque todo pasa por la palabra, los ciudadanos no tienen acceso a los dossiers y la gran paradoja es que el elemento más definitorio no son las palabras sino los silencios del acusado. Esos silencios estaban ya escritos en el guion y percibí en el casting que Melissa era la única que podía darles ese peso. Tiene que ver con la intensidad que tiene ella que podía ser algo adquirido o vivido y, en su caso, era vivido. No tuvimos que prepararlos, ella ya sabía hacerlos. Luego también intervinimos en el montaje dosificando hasta dónde podíamos llegar con cada uno”.

El director trabajó mucho los silencios de la protagonista. / SURTSEY FILMS

-Las pruebas que se muestran en la sala. “Los vídeos fueron lo primero que rodamos, mucho antes de empezar la filmación, durante la preparación, y no fue fácil que, por ejemplo, Melissa empezara con una secuencia de carácter sexual. Lo que hice fue darles un teléfono y dejar solos a los jóvenes. Después veía lo que habían filmado y les pedía que lo hicieran de otra manera o lo repitieran. Era necesario que tuviera un cierto aspecto lúdico y mucha espontaneidad y, por eso, las imágenes las rodaron ellos mismos".
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