Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

ESTRENO DE CINE

Crítica de 'Érase una vez en... Hollywood': el gran opus de Tarantino

El director evoca y transforma la realidad en una película que ofrece una mirada mítico-poética de una época crucial de la cultura popular estadounidense

Quim Casas
14/08/2019

 

Érase una vez en... Hollywood ★★★★★
Dirección: Quentin Tarantino

Reparto: Brad Pitt, Leonardo DiCaprio, Margot Robbie, Al Pacino, Dakota Fanning, Bruce Dern

Título original: 'Once upon a time in... Hollywood'

País: Estados Unidos 

Duración: 165 minutos

Año: 2019

Género: Drama

Estreno: 15 de agosto del 2019

Quentin Tarantino ha dicho que la pareja protagonista de su último filme, formada por Brad Pitt (con quien ya hizo 'Malditos bastardos') y Leonardo DiCaprio (villano en 'Django desencadenado'), representa hoy lo que representaron en décadas anteriores Robert Redford y Paul Newman. Tiene más razón que un santo. No hay parejas masculinas más 'cool' en la historia del cine estadounidense que estas dos. En otro acto de justicia poética de los muchos que contiene 'Érase una vez en Hollywood', en aquel 1969 rememorado por Tarantino en su nueva película, Newman y Redford protagonizaron juntos el wéstern 'Dos hombres y un destino'.

Porque 'Érase una vez en Hollywood' es una película de reflejos y de referencias. Tarantino transforma la realidad como pocos saben hacerlo. Habla a conciencia de aquel tiempo en el que la crisis del viejo sistema de los estudios tocó techo y aparecieron las películas y los nombres del Nuevo Hollywood. Pero lo hace a su manera, mezclando personajes reales e imaginarios, dibujando un mapa creíble de aquel tiempo de cambios y suministrando su amplio conocimiento cinéfilo a la causa de una tan hermosa como arrebatada ficción.

Y, sobre todo, el noveno largometraje de Tarantino -va a dolernos a todos cuando abandone el cine tras dirigir el décimo, como viene anunciando desde hace tiempo-, es una oda a la ciudad de Los Ángeles que él conoció cuando tenía nueve años y vio reflejada en tantas películas y series y, también, un precioso homenaje y reivindicación de la figura trágica de Sharon Tate, cuyo asesinato a manos de la Familia Manson supuso no solo la constatación del cambio en Hollywood, ahora preocupado por otras temáticas y otros espectadores, sino el fin del 'hippismo': ya no había tiempo para el amor, la paz y la música.

'Érase una vez en Hollywood' es un homenaje y una crónica. Tarantino sabe contarnos una época real y desentrañar algunas de sus claves sin que parezca que lo esté haciendo. Esa es una de sus muchas virtudes ahora que, por vez primera, no hace un pastiche posmoderno de un género o una tendencia, como en sus anteriores películas, sino que habla del propio cine en letras mayúsculas.

UN NO PARAR DE GRANDES MOMENTOS

No hay periodo más importante en la historia de Hollywood que el retratado en su filme. Como tampoco hay un gesto más bello en todo el cine de Tarantino que ese momento, tan emocionante, en el que Tate (Margot Robbie) entra en una librería para comprar una de las primeras ediciones de 'Tess dUrberville' con la idea de regalársela a su marido, Roman Polanski, quien una década después llevaría al cine la novela de Thomas Hardy. Qué momento tan delicado y tan definitorio para el tratamiento que Tarantino hace de la protagonista de 'La mansión de los siete placeres' -otra gran secuencia, aquella en la que Tate ve en un cine esta comedia de acción en la que compartió protagonismo con Dean Martin y Elke Sommer- y 'El baile de los vampiros'.

La película es un no parar de grandes momentos, todo perfectamente ligado y orgánico, y sin utilizar en esta ocasión las largas secuencias conversacionales marca de la casa: la pelea del 'stuntman' interpretado por Brad Pitt con Bruce Lee; el diálogo entre la dubitativa estrella encarnada por DiCaprio y la niña actriz en una pausa de un rodaje; la virulenta pelea a ritmo de la versión que Vanilla Fudge hicieron del clásico de The Supremes 'You keep me hangin' on'; los deslizantes paseos en coche de Pitt por Los Ángeles escuchando música por la emisora radiofónica angelina KHJ; la fiesta Playboy en la que coinciden Tate, Polanski, Steve McQuenn y las dos mujeres de Mamas & The Papas, Mama Cass y Michelle Phillips; el plano de Pitt reparando la antena de un tejado; la divertidísima escena centrada en 'La gran evasión' o la muy tensa en el rancho donde antes se rodaban wésterns y ahora viven los miembros del clan Manson.

Todo Tarantino es excelente, o como mínimo muy bueno. 'Érase una vez en Hollywood' es el opus de su carrera, la mirada mítico-poética a una época crucial de la cultura popular estadounidense.