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LA ENTREVISTA

«Extremadura tiene pocos guitarristas, pero esto es cuestión de calidad»

Javier Conde - Guitarrista

 

«Extremadura tiene pocos guitarristas, pero esto es cuestión de calidad» - TONI BLANCO

Mª Isabel Rodríguez Palop
19/09/2020

A veces comento con mis amigos, aficionados, próximas entrevistas que tengo en mente o que ya tengo escondidas entre el teclado y mis dedos. Esta era una de ellas. Pronuncié el nombre de Javier Conde (Cáceres, 1988) y parece que las seis cuerdas del joven introvertido y virtuoso se apareciera en la mente de todos. «Es, actualmente, el mejor embajador de la guitarra extremeña»; «Ejecución perfecta, le falta la creación propia»..., y así, envuelta en todos esos elogios y muestras de admiración, me puse en contacto con él. Ámbos encontramos ese cuartillo en forma de tiempo para hablarnos y yo contarles, ¡y cuanto me alegro!,  que Javier Conde estará el 26 de septiembre en el XVII Otoño Flamenco de Fuente de Cantos junto a artistas como Jesús Ortega, Zaira Santos, Esther Merino, Celia Romero, Manuel Pajares y Fefo de Badajoz; y las guitarras de Joaquín Muñino, Francis Pinto, José Ángel Castilla, y la viola de Rosa Escobar. Sin olvidar, la presencia de la maestra Cristina Hoyos, homenajeada en esta edición. Javier Conde vuelve al escenario de Fuente de Cantos después de diez años. «Siento un inmenso respeto por una afición que sabe escuchar y que entiende y valora el flamenco», señala después de asomarse al balcón del prestigioso Festival Pamplona On fire acompañando a Victor Monge Serranito. Un peldaño más para la guitarra extremeña que siempre lo tiene un poco más complicado para llegar al gran público. Por nosotros, que no quede. Pasen y lean.

--¿Que podrán disfrutar los aficionados de Fuente de Cantos?
--Mi faceta de concertista con la que daré una pincelada con una obra instrumental, y otra faceta que no he desarrollado tanto en Extremadura, como es el acompañamiento al cante. Recuerdo mis inicios en la Peña Flamenca de Cáceres por mediación de Simón García El niño de la Rivera y de la peña placentina o la Peña Virgen del Puerto que también me han ayudado a desarrollar mi faceta de concertista. En esta ocasión acompañaré a la fantástica cantaora pacense Esther Merino, todo un privilegio para mí.

--¿En qué momento se encuentra la guitarra de Javier Conde?
--Personalmente, me encuentro muy bien. Viviendo en Madrid, con sus pros y sus contras, pero siendo consciente de que es una ubicación perfecta para mi trabajo, porque hay una gran oferta a la hora de tocar o colaborar con grandes artistas de todos los estilos. Musicalmente, me encuentro en ese camino en el que es muy complicado triunfar de la noche a la mañana; eso sí, las ganas y la ilusión por seguir tocando y seguir caminando sin pensar a largo plazo es lo que me ha hecho conseguir todo lo que tengo hasta el día de hoy. He podido actuar de primera guitarra en la compañía de Carmen Cortés, bailaora catalana con una gran trayectoria y reconocimiento, en el Festival de Teatro Clásico de Almagro, en el Festival de la Guitarra de Córdoba..., y el próximo mes de noviembre en el Teatro Español de Madrid. También he estado desarrollando mi faceta de acompañamiento al cante y baile en el famoso Tablao Café de Chinitas en estos últimos tres años, compaginándolo con otros tablaos de Madrid como Casa Patas o Villa Rosa. También sigo con mi faceta pedagógica en Düsseldorf, donde doy clase de guitarra flamenca a los alumnos del Conservatorio Superior de Música Robert Schumann desde hace más de cinco años, alternándolo con clases privadas en mi domicilio.

--¿Que dice su guitarra ante esta pandemia?
--No he notado nada extraño en mi forma de vida, ya que la cuarentena no ha alterado mis hábitos de estudio y mis pocas salidas, aunque, por supuesto, si lo he notado en el cierre de tablaos y cancelaciones de actuaciones ya programadas con anterioridad a esta pandemia. Es una triste realidad. Los músicos nos vemos muy afectados en esta nueva normalidad, ya que nos han cambiado nuestra forma de ganarnos la vida, cerrando teatros y poniéndonos en una tesitura muy compleja tanto económica como emocionalmente; pero ya le digo que personalmente, estoy acostumbrado a perseverar en mi trabajo y no decaer en mis fuerzas para salir con más sabiduría y mayor preparación, tanto musical como personalmente.

--¿Qué ha ganado y que ha perdido ese Javier que desde niño sentió la disciplina de su padre ante la guitarra?
--Mi padre, José Antonio Conde, guitarrista profesional, vio en mí cuando empezamos a estudiar algo que le hizo centrar su energía en mi formación como guitarrista flamenco. Hay que recordar que mi padre comienza conmigo cuando él sufre una distonía focal.
Mi padre siempre quiso y quiere lo mejor para mí, por lo tanto no he sufrido tanto, ya que gracias a él hoy puedo ganarme la vida con lo que realmente me gusta y disfruto, la guitarra.
Todos los inicios son duros. Para las personas, en cualquier disciplina, que quieran llegar a dominar un cierto nivel y quieren dedicarse de manera profesional a ello el tiempo es algo inmaterial, y se centran todos los esfuerzos en ello.
No diría que haya perdido mucho, ya que realmente echo la vista atrás y solo veo satisfacciones por un férreo trabajo que ha sido guiado por mi padre y por su maestro, Andrés Batista, que fue primer guitarrista de Carmen Amaya, después de Sabicas. Él también ha compuesto obras para mí y me aconseja de manera habitual desde que era un niño. Algo que le engrandece es que siempre fue de manera desinteresada.

--Paco de Lucía hablaba de esa disciplina patriarcal pero es cierto que, finalmente, triunfó..., ¿es necesaria dejarse la niñez para en la madurez conocer en profundidad el instrumento?
--También hay enseñanza matriarcal, como la que se da en las escuelas de bailes o clases de cante y de guitarra, donde hay muchas y muy buenas mujeres con las cuales pueden aprender flamenco en todas sus disciplinas, incluso tituladas por el Ministerio de Educación. Es un privilegio poder tener estas opciones de enseñanza. Cada caso es distinto, ya que Paco de Lucía solo habrá uno. Es cierto que si uno empieza a una edad precoz tiene mayor facilidad para poder absorber los conocimientos que el profesor le ofrece; claro que también hay más aspectos a tener en cuenta, como que el niño tenga esas ganas de aprender. Lo que es evidente es que tener un buen profesor sirve para ganar tiempo en una formación correcta. También el saber estimular para que no decaiga esas ganas de seguir día a día con el instrumento.

--¿Entendemos los aficionados de guitarra?
--Hay muchos que sí entienden y mucho, pero eso está en la inquietud de cada persona, en querer informarse más sobre sus propios gustos. Al ser aficionados y no ser flamencólogos o no dedicarse de manera profesional al flamenco, no es necesario dominar los conocimientos de guitarra, cante y baile en profundidad. Muchos/as aficionados/das se basan para calificar algo por el gusto: si tal cantaora le gusta más porque sí, frente a otro cantaor sin saber explicar un porqué, ¡a eso me refiero! Una persona formada puede darte argumentos razonados y concretos sobre el tema que se trate, y ya a no es una simple opinión como ocurre con un aficionado, sin etiquetar a estos últimos, que ya he dicho que los hay tan grandes que pueden llegar a tener más conocimientos en alguna materia en particular que los propios flamencólogos.

--Y nuestra guitarra en Madrid, ¿cómo suena?
--La guitarra flamenca extremeña en Madrid desde principio de siglo XX ha gozado de fama y respeto con Manolo de Badajoz y con su hijo Justo de Badajoz; posteriormente la familia Porrina, extremeña, pero afincada hace años en Madrid. En la actualidad Miguel Vargas, que desde Madrid se le venera cada vez que toca en la capital por su sello tan personal en el toque por tangos y jaleos extremeños del cual he sido testigo en varias ocasiones. En mi caso, al ganar el Bordon Minero, con 15 años en 2004, el más joven en sus más de 60 ediciones de historia y habiéndolo conseguido guitarristas como Paco de Lucía o Manolo Sanlúcarme, reportó estar en la actualidad de la guitarra flamenca extremeña; eso ha hecho que cuenten conmigo diferentes artistas para trabajar con ellos en Madrid. Extremadura tiene pocos guitarristas pero esto es cuestión de calidad.