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el sector hace balance de 2020

El Foro extremeño de las Artes Escénicas solicita la puesta en marcha de la nueva ley

Pide crear instituciones artísticas y culturales para creadores y públicos

 

Una escena de 'Genoma B', la adaptación de Bernarda Alba de la compañía Albadulake. - JORGE ARMESTAR

REDACCIÓN
10/01/2021

«El año que acabamos será recordado por muchos como un año nefasto. El covid, las restricciones aplicadas para paliar la pandemia y su repercusión en la economía, será difícil que se borre de nuestras cabezas. Para los trabajadores de Artes Escénicas ha sido especialmente difícil. De la suspensión de representaciones y cierres de teatro en los primeros meses, pasamos a una etapa de adaptación a la adversidad, modificando rutinas y maneras de trabajar, contribuyendo en las posibilidades que se nos presentaban para continuar nuestra actividad, con la intención de que el espectador pudiera disfrutar de nuestros repertorios». Es parte del comunicado que el Foro de las Artes Escénicas de Extremadura ha hecho público como balance de 2020.

No obstante, el sector también destaca aspectos positivos: «Sin duda, el más importante, la aprobación de la primera Ley de Artes Escénicas del país, que ha sido en Extremadura». «A un neófito -continúan- le puede resultar extraño que una comunidad eminentemente rural se convierta en adalid de un desarrollo legislativo que ampara el teatro, la danza y otras disciplinas escénica, pero Extremadura hace décadas que despuntó; más allá de éxitos esporádicos, tiene una profesión consolidada capaz de ofrecer espectáculos en los teatros mejores dotados y en plazas públicas de pequeñas poblaciones».

El Foro de las Artes Escénicas de Extremadura inició el camino, con la presentación pública del borrador del proyecto y una invitación a las diferentes formaciones políticas de la región para que lo incluyeran en sus programas. «Se desarrollaron jornadas técnicas en las que detallar ámbitos de intervención gracias al debate entre otros profesionales del sector, conociendo alternativas de otros lugares. Y, tras multitud de horas de trabajo en mesa y la implicación de responsables públicos y privados, la ley se ha materializado. Ahora toca llevarla a cabo y, para eso es preciso cambiar modelos organizativos y apostar por la creación de instituciones artísticas y culturales en las que confluyan creadores y públicos, y eso solo es posible en edificios escénicos que impulsen comunidades creativas», subrayan.

Esas estructuras escénicas funcionan en toda Europa, «son las que hacen posible la existencia de narrativas escénicas contemporáneas y multidisplinares dirigidas al desarrollo de una ciudadania crítica y responsable, como reconoce la propia ley». «Extremadura ha invertido mucho dinero en sus edificios escénicos, es el momento de llenarlos de contenido a través de la gestión y dirección de los propios creadores impulsando políticas de gestión de públicos», subrayan.