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DECISIÓN JUDICIAL

La jueza archiva el caso contra el 'exconseller' Nadal por estafa urbanística

Una empresa inmobiliaria implicaba al dirigente del PSC en la permuta supuestamente anómala de unos terrenos en Santa Cristina d'Aro

 

Joaquim Nadal, en la Ciutat de la Justícia, en una imagen de archivo. - ELISENDA PONS

JESÚS G. ALBALAT
14/06/2016

La jueza de Barcelona Elena Carasol ha archivado la causa abierta conra el 'exconseller' del PSC Joaquim Nadal, imputado por presunta estafa urbanística. El que fuera responsable de Política Territorial y Obres Públiques con el tripartito estaba acusado de una supuesta estafa millonaria a una promotora inmobiliaria a raíz de una operación en Santa Cristina d'Aro (Baix Empordà). La magistrada considera que no ha quedado acreditada la existencia de delito, ya que la operación era de interés público. La acusación particular, ejercida por una empresa inmobiliaria, ha presentado recurso.

La Fiscalía Anticorrupción sostuvo en su día (ahora ha pedido el archivo) que Nadal promovió "las negociaciones pertinentes" para firmar un convenio y que permitió un intercambio de terrenos para uso industrial. Según sospechaba la acusación, el detonante que llevó a las administraciones a impulsar esta permuta fue la compra por parte de la familia del empresario José Manuel Lara de una finca próxima a la zona del Molí de Reixac, en marzo del 2006.

TERRENOS INUNDABLES


La Generalitat ofreció al denunciante unos terrenos inundables como permuta para que renunciara a construir un polígono en el paraje natural de Solius de Santa Cristina d'Aro.

El ayuntamiento de la localidad del Baix Empordà firmó un convenio el 11 de octubre del 2006 con el Incasòl y la promotora Varal Real Estate. Esta empresa vendió así al Incasòl el 50% de una finca ubicada en la zona de Molí d'en Reixac por siete millones de euros, renunciando al desarrollo industrial de ese área. A cambio, obtuvo importantes derechos urbanísticos en una finca de la zona de Bernades, en el mismo municipio.

En ese convenio no se informaba a la promotora de que los terrenos de Bernades son inundables y, por lo tanto, no se puede construir en ellos. La inundabilidad de esta zona fue determinante para que el Incasòl renunciara en el 2010 a reparcelar los terrenos.