+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario La Crónica de Badajoz:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 

El PSOE exige por carta a sus diputados una abstención en bloque

Hernando, antigua mano derecha de Sánchez, advierte a los 84 parlamentarios de que no cabe la libertad de voto en la investidura. El exlíder socialista duda de qué hacer y sus fieles le empujan a que desobedezca y mantenga su rechazo a Rajoy

 

Pedro Sánchez, el pasado 1 de octubre, durante la comparecencia en la que anunció su dimisión. - REUTERS / SUSANA VERA

JUAN RUIZ SIERRA
26/10/2016

La dirección del PSOE ha enviado este miércoles al mediodía, poco antes de que comience la sesión de investidura de Mariano Rajoy, una carta a todos los diputados en las que exige que la abstención ante el líder del PP sea unánime, de los 84 escaños socialistas. El escrito, adelantado por este diario, señala que en ningún caso cabría aquí la libertad de voto, toda una advertencia a la quincena de parlamentarios que quiere desobedecer el mandato que el pasado domingo aprobó el comité federal del partido, consistente en facilitar la continuidad del presidente en funcines.

La carta está firmada por el portavoz y presidente del grupo parlamentario, Antonio Hernando. Hernando fue uno de los dirigentes más contundentes en defensa del rechazo a la investidura de Rajoy. Una abstención del PSOE, llegó a decir este verano, le haría perder "toda su credibilidad". Pero ahora ha cambiado de bando. "No cabe al grupo parlamentario la competencia para decidir sobre el sentido de voto de esta sesión. Tampoco (...) es aplicable (...) la posibilidad de voto por razones de conciencia", señala el portavoz en la carta, que viene acompañada por la propia resolución aprobada por el comité federal. 

Mientras tanto, Pedro Sánchez continúa sin tener decidido qué hacer en la segunda votación de la investidura de Rajoy, que tendrá lugar este sábado. Desde que se vio forzado a abandonar el liderazgo del PSOE, el pasado 1 de octubre, Sánchez no ha hecho ninguna declaración pública, más allá de algún mensaje en Twitter. Son pocos los dirigentes socialistas que hablan con él, y muchos de ellos le empujan a que se mantenga firme, acuda al Congreso y vote en contra del líder del PP, desobedeciendo así el mandato del comité federal que aprobó la abstención el pasado domingo, una cita a la que el exsecretario general optó por no acudir. 

Algunos de quienes continúan siendo fieles a Sánchez consideran que debería haber dado la cara en ese encuentro, liderando la posición de mantener el rechazo a Rajoy. 

“Ahora tiene que ir a la sesión de investidura y votar en contra. Es su única posibilidad de seguir teniendo posibilidades de volver a ser el líder del partido. Si no, su proyecto se desvanecerá. Debe ir y asumir las consecuencias. Si lo hace, arrastrará a otros diputados a votar también en contra. Podrían ser en torno a 25 o 30 y la gestora tendría imposible una expulsión para mandarlos al grupo mixto”, explica un dirigente que ha estado al lado de Sánchez desde el inicio. 

Pero el exlíder socialista continúa sin decidirse. Ninguna salida es buena. Si se abstiene, iría en contra de lo que siempre ha defendido. Si acude a su escaño y mantiene su rechazo a Rajoy estaría rompiendo la disciplina de voto, por lo que debería velar como secretario general. Si opta por ausentarse y no participar en la sesión, sería acusado de ponerse de espaldas y dejar solos a quienes continúan defendiéndole. Y si decide renunciar a su escaño, como según algunas fuentes está planteándose, sus posibilidades de volver a alcanzar el mando del partido serían menores, al no poder ejercer el liderazgo de la oposición en el Congreso. 

DESOBEDIENCIA ESTABLE

El número de diputados dispuestos a votar en contra de Rajoy se mantiene estable. Son 15, incluyendo a los siete del PSC, que el pasado martes formalizó su ‘no’ en el Consejo Nacional de forma casi unánime (241 votos a favor y solo una abstención), decisión que según la gestora del PSOE, presidida por el asturiano Javier Fernández, supuso la “ruptura unilateral” de la “unidad de acción” entre ambos partidos, mantenida desde 1978. Junto a los socialistas catalanes se encuentran, por parte del PSOE, Susana Sumelzo (la primera en dejar claro que pensaba desobedecer),Pilar Cancela, Rocío de Frutos, Odón Elorza, Sofía Hernanz,Pere Joan Pons, Margarita Robles y Zaida Cantera. Estas dos últimas son independientes, sin carnet del partido. 

Y por el momento no hay más. Varios integrantes de este grupo llevan días intentando sin éxito que se sumen otros parlamentarios que siempre han estado del lado de Sánchez. Por ejemplo, la asturiana Adriana Lastra, la murciana María González, el valenciano José Luis Ávalos y el exsecretario de Organización, César Luena, entre otros. 

Todos los diputados del PSOE (quienes están a favor de facilitar la continuidad de Rajoy, quienes no lo están pero cumplirán con esta orden y quienes dicen que la desacatarán) se reunirán este miércoles a las cuatro, dos horas antes de que comience la investidura. Continúa abierto el debate de si la abstención debe ser en bloque, de los 84 diputados socialistas, o solo de 11, el mínimo indispensable para que la legislatura eche a andar. La gestora, Andalucía y otras federaciones importantes están a favor de la primera salida, pero ocho líderes territoriales enviaron el pasado lunes a Fernández una carta en la que abogaban por la otra vía. Todos ellos eran afines a Sánchez: Idoia Mendía (Euskadi), Francina Armengol(Baleares), César Luena (La Rioja), Luis Tudanca (Castilla y León), Rafael González Tovar (Murcia), Manuel Hernández(Ceuta), Sara Hernández (Madrid) y María Chivite (Navarra). 

Según fuentes parlamentarias, varios diputados de estos territorios aprovecharán la reunión de este miércoles para volver a insistir en que la abstención debe ser mínima, contribuyendo así a mantener viva la discusión sobre la traumática abstención que el PSOE aprobó el pasado domingo.