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EL CAMINO A LA INVESTIDURA

Rajoy aspira a mutar el fracaso de la investidura en victoria moral

El PP se centra en lograr un triunfo dialéctico para animar a sus votantes ante nuevas elecciones. El candidato pedirá a Sánchez responsabilidad de Estado el martes y guardará el tono duro para el viernes

 

Mariano Rajoy gesticula durante el debate de investidura de Pedro Sánchez, el 2 de marzo. - JOSÉ LUIS ROCA

IOLANDA MÁRMOL
28/08/2016

Explica el entorno de Mariano Rajoy que el candidato tiene el discurso de investidura en mente desde hace tiempo, porque lo ha ido tejiendo con las hebras de las decenas de conversaciones -algunas públicas y otras más discretas- a lo largo del verano. Este fin de semana ha acabado de escribir un texto que prácticamente ha elaborado en su integridad, para el que, excepcionalmente, apenas ha pedido apoyo. El candidato del PP tiene la confirmación de que cuenta con 170 votos a favor -los que le otorga el pacto con C's y CC- , que perderá formalmente la investidura, pero que con ese resultado y un buen discurso puede lograr una victoria moral valiosa sobre Pedro Sánchez, con las terceras elecciones en el horizonte de Navidad. 

Eliminada la incertidumbre del resultado, puesto que el PSOE sigue enrocado en el ‘no’, Rajoy subirá el martes a la tribuna de oradores del Congreso dispuesto a plantear el debate como unalucha de legitimidades entre él, defensor del interés general, y un secretario general socialista que elige aferrarse al cargo aún a riesgo de repetir comicios. Fuentes próximas al candidato destacan la relevancia de conseguir una victoria en términos morales, por la poderosa influencia que irradiaría dentro del partido y entre el electorado. 

En clave interna, opinan en el PP, si Rajoy convence en su discurso y es el ganador del debate, saldrá fortalecido ante sus votantes cuando las elecciones vascas y gallegas están en el horizonte y no hay ningún signo que parezca poder evitar las terceras generales. “La política tiene mucho que ver con el estado de ánimo. Si sale vencedor de una contienda parlamentaria que es clave el partido se vendrá arriba de cara a las campañas en el País Vasco y Galicia. Las grandes victorias y los grandes fracasos tienen lugar en grandes templos y grandes ocasiones”, señalan fuentes populares. 

TENDER PUENTES Y ESFUERZO DE CONTENCIÓN


En el PP consideran que Rajoy lo tiene más sencillo ganar el debate dialéctico contra Sánchez. En primer lugar porque tiene más tiempo. Una hora para su discurso frente a los 30 minutos del resto de líderes. Fuentes del partido conservador indican que situará al PSOE en la disyuntiva de asumir o bien la responsabilidad de Estado o la culpa de unas terceras elecciones. También buscará blindarse contra los ataques más previsibles del socialista. Esperan en el PP que Sánchez le acuse de no apoyarle en la investidura de marzo, y tienen preparada la respuesta: es Rajoy y no Sánchez quien ha ganado las elecciones, tanto en diciembre como en junio. 

El PP sugiere que su candidato prepara un “gran discurso de Estado” en el que “tenderá puentes” en nombre del “interés general” y que incluirá el contenido programático del pacto con C's. Para que su discurso pueda brillar, será el único orador que intervenga el martes. El miércoles, en las réplicas, los conservadores asumen que Rajoy tendrá que ser más tajante. “Si se guarda balas, serán para el viernes”, indican desde el PP, pero inciden en que aún así, Rajoy hará un esfuerzo de contención para no hablar con el desdén que le caracteriza cuando está molesto, y rebajar la aspereza a un tono contundente pero que no ensombrezca la imagen conciliadora que quiere imponer. 

Las filas populares creen que Sánchez saldrá a legitimar una posición arriesgada, la de anclarse en el ‘no’ y acercar la posibilidad de unas terceras elecciones. Admiten que si logra derrotar a Rajoy saldrá reforzado, podrá acallar a los socialistas críticos y pisará el acelerador electoral.