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NEGOCIACIONES DE GOBIERNO

Rivera pide a Rajoy blindar el Estado frente las autonomías

Ciudadanos reclama fijar las competencias del Gobierno y delimitar las territoriales. El PP pedirá relegar todas las reformas constitucionales a una ponencia en las Cortes

PATRICIA MARTÍN
22/08/2016

 

Ciudadanos trasladó el pasado fin de semana al PP un documento con un centenar peticiones, que servirá como base para que la formación naranja decida definitivamente si vota ‘sí’ a la investidura de Mariano Rajoy. Entre dichas reivindicaciones figura la reforma territorial del Estado que propugna Albert Rivera y que, según el programa electoral de C’s, se traduce en “incorporar” a la Constitución “un listado de competencias exclusivas” del Gobierno y de “competencias compartidas” con las autonomías, a fin de “clarificarlas” y así “permitir el desarrollo autonómico, asegurando servicios públicos y condiciones de vida equivalentes en todo el territorio”. El compromiso con los electores dejaba claro que en la modificación competencial se dará prevalencia a la legislación del Estado y se “suprimirá la posibilidad de ceder o delegar” a las administraciones periféricas las facultades que la Constitución otorga al Gobierno. 

En definitiva, que Rivera quiere que en la próxima legislatura se fortalezca las competencias estatales, pese a las reivindicaciones independentistas que llegan desde Catalunya. Ahora falta por saber si el dirigente catalán hace de esta reclamación uno de sus caballos de batalla, puesto que el partido naranja no parte de una posición de fuerza en la negociación, dado que sus 32 diputados no bastan a Rajoy para salir reelegido. C’s de hecho trata aparentar en los inicios del diálogo que sus planteamientos son firmes y no ofrece gratis un ‘sí’ a Rajoy, pero al mismo tiempo admite que no puede poner “líneas rojas”, con el argumento de que flaco favor haría al país si no contribuyera al desbloqueo de la situación. 

EL FIN DE LAS DIPUTACIONES


Desde el PP tampoco son proclives a ceder más allá de lo estrictamente necesario, al menos si Ciudadanos no varía su intención de facilitar solo un acuerdo de investidura y no de gobierno, pacto que sí permitiría a Rajoy –si es que sale reelegido- contar con la tranquilidad de saber que, al menos C’s, no se va a sumar a la oposición para tirar por la borda o derogar algunas de sus leyes. De hecho, el partido naranja también ha incluido entre sus peticiones otra de sus propuestas estrella: la supresión de las diputaciones. Pero en el PP no están dispuestos a eliminar una institución que llevan meses reivindicando –y en la que se fogueó Rajoy en sus inicios-, como arma electoral contra C’s. 

Los populares, según fuentes cercanas al candidato, prevén por tanto trasladar a sus interlocutores que Rajoy no puede comprometerse ahora con reformas de la Constitución que requieran del consenso del PSOE. Y, por eso, pedirá a los de Rivera que la discusión de sus propuestas se haga de manera pausada y consensuada en una subcomisión o ponencia que se cree al efecto en el Congreso, si es que fragua la legislatura. “No podemos crear más frustración”, alega un dirigente conservador. 

En cualquier caso, C’s y PP aún no han abordado formalmente el paquete de reformas institucionales y de regeneración que ambos quieren poner sobre la mesa. La negociación empezó este lunes por el bloque económico y de empleo, el primero de los cinco en el que se dividirán las negociaciones, que abordarán también la sociedad del bienestar, la lucha contra la corrupción o la política exterior, y que se prolongarán como tope hasta el 30 de agosto, fecha en que empieza el debate de investidura. Aún así, los negociadores quieren acabar antes y en el PP no descartan incluso que el pacto se pueda firmar el próximo viernes. 

LOS OBSTÁCULOS


En un receso de la reunión, el secretario general del grupo parlamentario de Ciudadanos Miguel Gutiérrez, trató de trasladar una posición de fuerza al asegurar que, “hasta el final del proceso”, C’s no decidirá si vota afirmativamente en la investidura o se abstiene, porque el documento en el que están trabajando ambos partidos “se debe aceptar al completo” y “no unos puntos sí y otros no”. El diputado admitió que ya en la primera cita comenzaron este lunes a aflorar las primeras discrepancias, especialmente en torno a la legislación laboral, pero al igual que el PP denegó detallar en qué aspectos hay avances y en qué otros escollos. 

Por parte del partido conservador, su vicesecretario de organización, Fernando Martínez-Maillo, transmitió un mensaje más optimista al reconocer que, aunque el centenar de reivindicaciones de Ciudadanos hay algunas que rechinan a su partido, no existen “obstáculos insalvables que impidan el acuerdo”. Como metodología de trabajo avanzó que dejarán para el final del proceso las políticas en las que hay discrepancias. 

El dirigente conservador aprovechó además para seguir lanzando mensajes al PSOE, a la espera de una nueva conversación entre Rajoy y Pedro Sánchez en las próximas horas. Martínez-Maillo avisó de que “cada minuto” que el PP y C’s pasan negociando “el bloqueo” de los socialistas a la investidura se hace más “insostenible”.