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Controversia sobre la seguridad vial

56.000 conductores extremeños superan los 70 años de edad

Los que han pasado ya la frontera de los 65 años son cerca de 90.000 en la región. El accidente de este fin de semana en Pontevedra reabre el debate sobre establecer un límite

 

56.000 conductores extremeños superan los 70 años de edad -

Eduardo Barajas
16/03/2016

Cerca de 90.000 extremeños que superan los 65 años de edad tienen algún permiso o licencia de conducir en vigor. Los conductores que han traspasado ya la frontera de lo que se considera tercera edad suponen un 13,2% del total del censo en la región. De ellos 33.380 tienen entre 65 y 69 años, 22.442 entre 70 y 74 y los restantes 33.408 sobrepasan ya esa última edad, según los datos facilitados a EL PERIODICO por las dos jefaturas provinciales de tráfico extremeñas.

El pasado fin de semana, un conductor de 87 años arrolló con su vehículo a un grupo de ciclistas en el municipio pontevedrés de A Guarda, en el lugar de San Xián. En el accidente falleció un ciclista y otros siete resultaron heridos de gravedad. Este siniestro se suma a otros que han tenido lugar recientemente y ha vuelto a abrir el debate sobre si debe fijarse o no una edad tope para dejar de conducir. A inicios de este mismo mes, otro octogenario recorrió ocho kilómetros en sentido contrario en una autovía después de acceder por error a la A-7 en Málaga.

Actualmente, en el caso de los permisos de clase A o B, quienes superen los 65 deben renovarlos cada cinco años --en lugar de cada diez-- y no hay límite de edad siempre que se mantengan las condiciones psicofísicas para poder conducir. El periodo de vigencia podrá reducirse solo si en el momento de su concesión o prórroga se comprueba que el titular padece alguna enfermedad o deficiencia que, si bien de momento no impide la conducción, es susceptible de agravarse. De esta forma, son los propios conductores --o sus familiares-- los que en condiciones normales deben poner las limitaciones que estimen oportunas en función del estado psicofísico de cada cual.

CADA VEZ MAYOR PESO El progresivo envejecimiento de la población y una esperanza de vida cada vez mayor hacen que este grupo de población gane cada vez más peso sobre el censo total de conductores. Para Cristina Redondo, jefa provincial de Tráfico de Cáceres, más que una cuestión de fecha de nacimiento se trata de que "hay que tener prudencia y adaptarse siempre a las circunstancias de cada momento, tanto personales como de la vía". Un consejo que, incide, vale "para todas las edades".

En este sentido, Pedro Ignacio Martínez, jefe provincial de Tráfico de Badajoz, señala que, en ocasiones, los mayores "son grandes conductores", que "compensan la falta de aptitudes psicofísicas con una mayor prudencia". Sin embargo, también apunta que otras veces, si sus condiciones están muy mermadas, pueden originar situaciones de peligro, ya sea porque se encuentran con dificultades añadidas durante la circulación, como la lluvia o la niebla, o por sus propios errores. "Olvidan un intermitente, vacilan o frenan en seco y pueden provocar una colisión por alcance de la que ellos mismos son víctimas", arguye.

Es lo que apuntaba un estudio sobre mayores y seguridad vial elaborado hace varios años por la Fundación Mapfre. Dos tercios de los encuestados reconocían haber sufrido con los años cambios en la conducción referentes a pérdida de reflejos, o a sentirse más inseguros o más lentos. La capacidad que con más frecuencia se ve mermada es la vista, con un 45%, seguida de la agilidad y reflejos, con un 25%, y el oído con un 17%. Como contrapartida, el estudio apuntaba que se trata de conductores especialmente responsables y cautos: un 91% usa siempre el cinturón de seguridad y un 96% pasa las revisiones periódicas y obligatorios de sus vehículos.

El conductor que atropelló al grupo de ciclistas el pasado sábado había renovado su carné hace apenas unas semanas. Por este motivo, el fiscal jefe de Tráfico de Galicia, Carlos Gil, ha solicitado que en las diligencias judiciales se investigue si la renovación se produjo con las garantías necesarias, informa Efe. Se trata de dilucidar si el psicotécnico cumplió con las exigencias requeridas para la renovación del permiso en personas de avanzada edad. Pedro Ignacio Martínez considera que el reconocimiento que se realiza de los conductores es, en general, "muy ligero" y cree que debería realizarse de una forma más exhaustiva. A su juicio, los centros de reconocimiento "hoy por hoy no tienen capacidad" para determinar determinadas patologías que son potencialmente determinantes a la hora de coger un coche y que, voluntariamente o no, pueden ocultarse. "Una diabetes no controlada puede producir mareos y desmayos", pone a modo de ejemplo. Tampoco resulta fácil percibir "problemas mentales severos, o si se consume habitualmente alcohol o drogas". En cualquier caso, puntualiza, "es algo que la norma tampoco se lo exige".