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La cifra de empresas desciende en la región por vez primera desde 2014

Cerca de tres cuartas partes del descenso estuvo en el sector agrario, que perdió 2.593 empleados . El año acabó con 32.396 inscritas en la Seguridad Social, 584 menos que las que había al cerrar 2018

 

Eduardo Barajas
02/02/2020

El 2019 acabó con 32.396 empresas inscritas en la Seguridad Social en Extremadura, 584 menos de las que había un año antes. Esta caída, del 1,8%, puso fin a una racha de cuatro años consecutivos con alzas en la cifra de empresas registradas, que había llevado a que estas crecieran casi un 10% en apenas este tiempo, desde las 30.066 con las que se despidió el 2014 a las 32.980 del 2018. El descenso se produjo en las dos provincias y en todos los sectores, si bien fue especialmente acusado en el agrario, donde bajó en 426 firmas, un 5,8% del total, hasta situarse en 6.950. En los servicios disminuyó en 121 (0,6% menos), lo que dejó su número en 19.804; mientras que la construcción perdió 32 (1,1%) y remató el ejercicio con 2.997, Por último, la industria contabilizó 2.645, cinco menos que doce meses antes. De estos datos quedan fuera tanto los autónomos como el Sistema Especial de Empleados de Hogar.

De esta forma, las empresas del sector primario concentraron casi tres cuartas partes del descenso en inscripciones. «Y lo que es la caída que ha habido, creo que no es nada para lo que puede llegar a producirse», vaticina Juan Metidieri, presidente de la organización agraria Apag Extremadura Asaja. «Aquí lo que más ha generado y la producción que más mano de obra ha aportado no es otra que la fruta. Y la situación de crisis que sufre, por los precios y las subidas de costes de insumos y del Salario Mínimo Interprofesional, se está agudizando hasta un extremo de hacerse prácticamente insostenible», critica Metidieri. Asegura que este año se van a arrancar «2.000 hectáreas de frutales», de producciones como el melocotón, la nectarina o la ciruela. «Resulta evidente que es mucha mano de obra la que se va a quedar ahí», adelanta. De hecho, resalta, las primeras empresas que ya se están yendo a pique son las que tienen «mucha dependencia» del factor trabajo.

En cuanto a la cifra de empleados, a lo largo del 2019 se contabilizó un reducido auge, con 896 más. A 31 de diciembre pasado había 228.692 afiliados en estas empresas, el 84,3% de ellos en firmas con personalidad jurídica, aunque estas suponen poco más de la mitad (52,3%) del conjunto de las que hay inscritas en Extremadura.

Aquí los avances experimentados en servicios (2.229 trabajadores más); construcción (+961); e industria (+299) permitieron compensar la importante destrucción de empleo que sufrieron las empresas agrarias, que se dejaron en el camino 2.593 puestos de trabajo, casi un 10% de la mano de obra que estaba contratada por ellas al inicio del año.

El presidente de la Cámara de Comercio de Badajoz, Mariano García Sardiña, señala, además, que el auge del empleo del 2019 es el más modesto que se ha registrado en los «últimos años» (entre el 2017 y el 2018 creció en más de 9.400 personas). Asimismo, solo ganó empleo la provincia de Cáceres (1.183), mientras que descendió en la de Badajoz (-287), por el mayor peso que tiene en ella el sector agrario.

En su opinión, el retroceso en la cifra de empresas del 2019 tiene su origen en «un cúmulo de circunstancias». Dentro de ellas cita el haber tenido «un año prácticamente entero con el Gobierno en funciones, algo que afecta a la inversión y al empleo públicos, además de la incertidumbre que se genera». A este elemento se suma igualmente «la guerra arancelaria» y «en el caso concreto del sector agrario el efecto claro y directo de la subida del SMI».

Con vistas a cómo pueden ir las cosas en el 2020, considera que la situación es «peor» que la que había hace un año, a pesar de que ya entonces se vislumbraban algunos «nubarrones» en el horizonte como el del ‘brexit’. Se muestra «moderadamente optimista» con la mejora que puede suponer tener una mayor estabilidad política si bien, matiza, «eso, de ocurrir, será en el segundo semestre del año. En el primero, la inercia que llevamos no es la mejor y más aquí en Extremadura con la nueva subida del SMI. No se puede decir que las expectativas empresariales sean las más optimistas de los últimos tiempos».

CAÍDA NACIONAL DEL 0,5% / En el conjunto del país, a finales de diciembre del 2019 había registradas 1.340.415 empresas, lo que también supone un descenso —aunque porcentualmente es de menos entidad que el extremeño— respecto al mismo periodo del año anterior (6.214 empresas menos, un 0,5%).

Sí que hubo un incremento dentro de las dedicadas a la construcción (se pasó de 124.484 a 126.261, un 1,4%), en contraste con lo que sucedió en la región, donde se perdieron una treintena de firmas. «Se ha notado mucho que la contratación pública ha estado muy bloqueada», esgrime el presidente de la Cámara de Comercio de Badajoz, que indica también que «en el ámbito privado» el sector sigue muy «ralentizado» en Extremadura, porque el residencial inmobiliario no termina de arrancar.

«Lo que ha subido a nivel nacional se ha debido fundamentalmente a vivienda. Y en Extremadura, por desgracia, este mercado sigue muy parado», coincide Francisco Javier Peinado, secretario general de la Confederación Regional Empresarial Extremeña (Creex). La parálisis tiene una de sus causas, añade, en que aún quedan «bolsas» de inmuebles sin vender. El sector «despegó algo en el 2018, pero a mediados del año pasado volvió a estancarse mucho», remacha.