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EL SACERDOTE ES JUZGADO EN CADIZ PERO TAMBIEN DIRIGIO EL CENTRO DE LA ORDEN EN LA CAPITAL PACENSE

Un exdirector de los Salesianos de Cádiz y Badajoz niega que abusase de alumnos

Declara que era "un niño entre niños" como parte de su método educativo. En Badajoz, dice, "su estilo cercano" para estimular a los menores tuvo "éxito"

 

Francisco Javier López Luna, ayer a su llegada a la Audiencia Provincial de Cádiz. - Foto: EFE / RAMON RIOS

EFE
06/05/2016

El exdirector del colegio Salesianos de Cádiz y Badajoz Francisco Javier López Luna negó ayer haber abusado sexualmente de sus alumnos y aseguró que fue "un niño entre niños" como parte de una "intervención educativa" para acercarse a estudiantes que "tendían al conflicto" y que "se han aprovechado" de él.

En la primera sesión del juicio contra este sacerdote que comenzó ayer en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cádiz, el exdirector de los Salesianos de Cádiz rechazó tajantemente todas las acusaciones del fiscal, que pide para él penas que suman 38 años de prisión por doce delitos de abusos sexuales a menores.

En su escrito de conclusiones provisionales el fiscal recoge el relato de cerca de una treintena de alumnos de entre 12 y 14 años que en el verano de 2013, cuando saltó el caso, denunciaron que el director les había ofrecido golosinas, dinero o jugar en la tableta a cambio de que fueran a su despacho y participaran con él en determinados juegos que, según los muchachos, fueron incrementando su grado de violencia y su contenido sexual.

En su declaración ante el tribunal, el sacerdote ha tachado de calumnias estas acusaciones. Según contó él llegó como director al colegio de Cádiz después de haber estado cinco años dirigiendo el colegio de la orden de Badajoz, en parte para atender las necesidades educativas de algunos alumnos "con carencias" y que "tendían al conflicto" por "conductas especiales".

"EXITO" EN BADAJOZ "No caí de la nada", añadió para explicar cómo con su "forma de ser y empatizar" con los muchachos problemáticos y con su "estilo cercano" en el colegio de Badajoz había tenía "éxito" a la hora de estimular que esos alumnos continuaran estudiando.

Ese estilo, según relató, fue tener siempre abiertas las puertas de su despacho para todos y jugar con ellos "como un niño más, sin perder de vista el objetivo educativo" y "jamás" con los golpes y tocamientos que le han achacado los denunciantes.

"Aquí no supieron entender lo que yo quería hacer, se han aprovechado de mi persona", explicó, para indicar que lo que no originó ninguna queja ni denuncia, si no todo lo contrario, en el colegio de Badajoz, llevó a su detención en julio de 2013, tras dos cursos en el centro de Cádiz.

López Luna contó también que pudo vivir sin saberlo la "antesala" de su "calvario" el primer día que dio clases de religión al menor de Cádiz que fue el primer denunciante.

"Me dijo que no quería dar clase de religión, que él era ateo y que la Iglesia tenía mucho dinero y los curas eran todos unos pederastas", señaló.

La madre y el tío de este menor, que "tiene un grupo de rock satánico", irrumpieron en el despacho del director el 12 de julio de 2013 y a empujones lo derribaron al suelo y tiraron sus gafas lejos, para después marcharse diciendo "no hay Iglesia como la que arde". "Esa fue la única agresión verbal y física que se ha cometido en ese despacho", dijo.

LA DENUNCIA El abogado defensor del sacerdote presentó ante el tribunal la sentencia que condenó a ambos a indemnizar al exdirector con 600 euros por esta agresión, en un intento de acreditar que la denuncia del director por estos hechos pudo ser un desencadenante para que después ellos denunciaran después, casi al mismo tiempo, los abusos sexuales.

El sacerdote también indicó que cree que algunos de los muchachos denunciantes no le perdonaron que no se les permitiera ir al viaje de fin de curso por su mal comportamiento.

Las versiones contradictorias de los menores denunciantes y del director acusado son apenas las únicas pruebas para dirimir este proceso judicial, que durará nueve días y en el que están llamados a declarar como testigos 73 personas, de las cuales 27 son menores.

El tribunal aceptó ayer la petición del abogado del sacerdote de que los catorce menores cuyas declaraciones iban a ser escuchadas de las grabaciones que en su día realizaron durante la fase de instrucción, se transformen en nuevas declaraciones presenciales, que harán de nuevo ante la sala.

El tribunal entendió entonces que la mayoría de ellos rondan ya los 17 años y que los hechos sucedieron hace más de dos años, por lo que dio más importancia a garantizar con un nuevo testimonio presencial de los denunciantes "el derecho de defensa" en este proceso, una prueba que se realizará a partir del próximo lunes,8 de mayo, a puerta cerrada.