+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario La Crónica de Badajoz:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 

CONTINÚA EL JUICIO POR EL ACCIDENTE DE LOS NIÑOS DE MONTERRUBIO

La guardia civil no cree que la excavadora del accidente de Castuera diese intermitencia

Declaran que el giro de la máquina hace inevitable el vuelco del autocar. De ser así, el tacógrafo recogería una reducción de velocidad del bus

 

Momento en el que declaran los guardias viviles encargados del informe de reconstrucción. - R. HABA

RAÚL HABA // DON BENITO
17/11/2016

Sexta jornada del juicio por el accidente de los niños de Monterrubio. Una jornada muy técnica que en su sesión de la mañana deparó las declaraciones de los distintos forenses que examinaron los cadáveres de los pequeños y de los médicos encargados de evaluar a los heridos. La mayoría comparecieron por videoconferencia.

Por otra parte declararon expertos que analizaron las pruebas toxicológicas realizadas al conductor de la excavadora, dado que la instrucción habla de positivo en cocaína y cannabis.

Las testificaciones de estos expertos no fueron concretas de cara a determinar un consumo reciente o no a la hora del accidente y la influencia de dicho consumo en la conducción. Por el contrario, sí que fue concluyente el perito de una de las acusaciones estableciendo la ingesta de droga unas seis horas antes como mucho del siniestro, desmintiendo así la declaración del único acusado, el conductor de la excavadora, que aseguró el pasado jueves en la vista oral que no consumió «ese día».

En la sesión de tarde de esta jornada de juicio testificaron a la vez los cuatro agentes de la guardia civil encargados de la realización del informe de reconstrucción del accidente. Además de insistir en el giro brusco de la excavadora como causante del siniestro, aportaron un dato nuevo al menos en esta vista oral. Dijeron que dada la irrupción de la máquina en el carril izquierdo, por donde ya adelantaba el autocar, el vuelco de este autobús era inevitable, independientemente de la velocidad a la que circulaba, rebatiendo en este asunto la tesis de la defensa del acusado, que apunta continuamente al exceso de velocidad del minibús. Solo si el autocar hubiera circulado por debajo de 19 kilómetros por hora, algo absurdo en una maniobra de adelantamiento, no hubiese habido vuelco del vehículo de los niños.

Con posterioridad, los agentes respondieron a los letrados de la defensa, concretamente al abogado de la aseguradora Cáser, a la letrada que representa a los dueños de la máquina excavadora y al abogado del acusado, Fernando Fernández Murillo. Como es sabido, la parte defensora viene sosteniendo que el conductor de la excavadora pudo activar antes el intermitente izquierdo para señalizar su giro y tener así preferencia. Los agentes han rebatido esta tesis porque el conductor del autobús, cuando ya iba adelantando por el carril izquierdo, hubiese levantado el pie del acelerador o hubiese frenado, pero que sin embargo acelera, según recoge el disco tacógrafo, desmontando al menos en eso ese apunte subjetivo de la defensa. A ello se une la falta de tulipa en el intermitente izquierdo de la excavadora, elemento que proporciona visibilidad al indicador; una tulipa que, según demostraron, no se rompió en el accidente, sino que ya faltaba con anterioridad.

Para hoy jueves están previstos más informes periciales y la declaración de los guardias civiles que aún no han podido hacerlo.

El juicio va encarando su recta final y, según fuentes judiciales, podría terminar el lunes o a más tardar el martes con las conclusiones finales.