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UNA VEINTENA DE MEZQUITAS SE REPARTEN POR LA REGIÓN, SOBRE TODO EN EL NORTE CACEREÑO

Contra los instintos, Ramadán

Unos 22.000 musulmanes extremeños celebran hasta el 14 de junio su mes sagrado H «Con el ayuno y el sacrificio se fomenta el autocontrol»

 

La carne simboliza la tentación. Evitarla es aprender a controlar las seducciones que te surgen en el día a día. Porque la vida te provoca, te pone a prueba, y si no eres dueño de ti mismo, si no estás preparado, no podrás dominarla.

La explicación no la ofrece un imán, sino un delegado episcopal del Arzobispado de Mérida-Badajoz sobre qué significa el tiempo de cuaresma, aunque la filosofía se puede aplicar perfectamente a qué implica vivir en Ramadán.

Ambas religiones exigen ayuno y sacrificio para encontrar un camino de paz interior.

Hasta el próximo 14 de junio, los aproximadamente 20.000 musulmanes extremeños experimentarán esa búsqueda introspectiva. Desde que sale el sol hasta que se pone, unas 15 horas aproxidamente, los fieles seguidores del Islam no pueden comer ni beber (un poco de agua quizás) ni mantener relaciones sexuales. Ni decir palabras malsonantes. Así lo marca la tradición.

El ayuno es deber del musulmán adulto, sano de juicio y saludable. Las mujeres embarazadas no deben practicarlo. Tampoco si están en periodo de menstruación o de lactancia.

Igualmente están exentos los enfermos crónicos, los ancianos débiles y quienes ejercen trabajos muy duros.

MOMENTOS DE REFLEXIÓN / Son momentos de reflexión, pero también de convivencia y de aprovechar que la fiesta se vive fuera de casa para mandar un mensaje de tolerancia hacia una religión que siempre está en el punto de mira. Así lo resumen el imán de la mezquita de Badajoz y portavoz de la Unión de Comunidades Islámicas de Extremadura, Adel Najjar.

Pero es igualmente época de reivindicación. Y la comunidad musulmana en Extremadura tiene una histórica: un cementerio en la región. Llevan casi 20 años pidiéndolo.

El paso que sí han logrado dar es que los colegios públicos de Primaria de tres localidades (Talayuela, Navalmoral de la Mata y Jaraíz de la Vera) oferten Religión Islámica el próximo curso por primera vez.

VARIAS NACIONALIDADES / Una veintena de mezquitas se reparten por la región, principalmente en el norte de Cáceres. En Talayuela está el núcleo más populoso de musulmanes, la mayoría se dedica a las tareas agrícolas. Proceden principalmente de Angola, Marruecos, Paquistán, Sudán, Senegal, Palestina, Jordania...

Acuden a los templos a rezar sus oraciones. Eso sí, si son demasiado pequeños, solo hay cabida para los hombres. En la mezquita de Badajoz, también pueden entrar las mujeres, pero han de permanecer siempre en la parte de atrás. Es la manera de evitar tentaciones. Así lo marca la religión.

El Ramadán es el noveno mes del calendario musulmán. El ritual empieza con el rezo del amanecer (Fajr), el primero de los cinco obligatorios. Después viene el del mediodía (Dhuhr), el de la tarde (Asr) y el del ocaso (Magrib). Culmina con la Isha’a, a medianoche, ya con el estómago lleno.

Porque cuando anochece, el ayuno se rompe con un banquete entre familia y amigos. En ese momento, sienten que el sacrificio ha merecido la pena.

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