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Las pérdidas superan los 25.000 euros

Investigan a cuatro jóvenes de Moraleja por hacer capeas clandestinas con 82 reses bravas

 

Un becerro muerto que fue utilizado para la capea. - GUARDIA CIVIL

EFE
11/03/2016

La Guardia Civil ha puesto a disposición judicial a cuatro jóvenes de la localidad de Moraleja (Cáceres) por los delitos de hurto y daños a dos ganaderías bravas, en las que los investigados han realizado capeas clandestinas "a su antojo" en las que han usado 82 reses.

La Comandancia de Cáceres ha explicado que la investigación se inicio como consecuencia de las denuncias formuladas por los daños ocasionados en dos fincas situadas en el término municipal de Calzadilla, además del hurto de dos monturas, maquinaria, gasolina y varios animales.

En cuanto a los daños, aún por determinar, podrían ser cuantiosos, ya que los cuatro investigados, que fueron sorprendidos en una de las fincas por varios operarios, apartaban el ganado de un lugar a otro, con el objeto de dejar una res sola para realizar capeas a su antojo.

Los propietarios de las reses han encontrado dos animales agonizando y con el cuello partido, por lo que han tenido que ser sacrificados, así como un becerro muerto después de ser toreado.

La Guardia Civil ha determinado que en una de las fincas se habían llevado a cabo numerosas capeas, para las que llegaron a utilizar 64 reses, entre las que se incluyen varios toros.

En la segunda finca hasta el momento se ha podido esclarecer que los investigados habían toreado 18 reses, las cuales iban destinadas a Francia, por lo que el ganadero anuló el envío al tratarse de reses ya toreadas, una decisión que le han supuesto unas pérdidas superiores a los 25.000 euros.

La práctica de llevar a cabo este tipo de capeas clandestinas imprime un riesgo mayor a las reses bravas, ya que si dicha circunstancia no es percibida por el ganadero, al ser nuevamente toreados en una plaza o al estilo tradicional, el peligro para las personas se incrementa considerablemente.

La Guardia Civil ha incrementado la vigilancia de aquellas fincas con ganado bravo, dado la proximidad de festejos taurinos en numerosas localidades de la provincia, con el objeto de evitar se produzcan hechos similares.

Los cuatros investigados han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción nº1 de Coria (Cáceres).