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José Luis Ascarza PTE. DE LA CONFEDERACION DEL TURISMO : "No nos oponemos a mejoras en la salud pública, pero sí a una ley antitabaco que destruya empleo"

 

A. FERNANDEZA. FERNANDEZ 22/08/2010

NACIO EN CALATAYUD, EN 1959.

FORMACION ES ECONOMISTA

TRAYECTORIA EMPEZO COMO EMPRESARIO INMOBILIARIO. EN 1989 LLEGA A LA REGION COMO GERENTE DE UNA EMPRESA DE MARMOLES. DE AHI PASA A UNA PROMOTORA Y EN 2004 ABRE, JUNTO A SU HERMANO JESUS, EL HOTEL ASCARZA EN BADAJOZ. DESDE 2006 PRESIDE CETEX.

Sin candidatos alternativos en el proceso, José Luis Ascarza ha sido reelegido presidente de la Confederación Empresarial del Turismo de Extremadura. Con cuatro años más de gestión por delante, Ascarza analiza los principales retos del sector a corto y medio plazo, con la reforma de la ley antitabaco como principal preocupación.

--El Ministerio de Sanidad quiere tener aprobada la nueva ley antitabaco antes de fin de año. ¿Cómo afectaría al sector hostelero la prohibición total de fumar en establecimientos públicos cerrados, que es lo que propone el ministerio?

--Sea cual sea la ley, el sector va a seguir ahí, cumpliendo los requisitos y reglamentos. Pero nos afectaría mucho. Los hábitos de consumo en España marcan que tomar un café, un vino o una cerveza está muy asociado con el tabaco. Eso se hace principalmente en pequeños establecimientos y ahí reside el problema. Si la prohibición es total, muchos autónomos, con pequeños negocios, no tendrán más remedio que desaparecer. No tendrán alternativas, como abrir terrazas, y perderán clientes. Se cerrarán negocios y se destruirá mucho empleo.

--El el 2006, cuando entró en vigor la actual ley antitabaco, ya hicieron una advertencia similar, pero el impacto en el sector ha sido escaso.

--La ley que finalmente se aprobó y entró en vigor en el 2006 estaba muy bien orientada para nuestro sector. Tenía en cuenta los hábitos de consumo y ocio de nuestro país. E incluía una disposición adicional que daba la regulación de la ley a las comunidades autónomas. Nosotros nos sentamos con la Junta y no se ha desarrollado el reglamento ni el marco sancionador. La ley actual es prácticamente informativa: el sector está obligado a tener una señalización y avisos sobre si se puede fumar o no, dejar unos espacios concretos y avisar de que es un hábito nocivo. Eso se ha cumplido al 100%. La regulación en nuestra comunidad autónoma ha sido muy benevolente.

--Sin régimen sancionador ni reglamento, ¿para qué sirve la ley?

--Sí ha habido sanciones. Por ejemplo, si alguien reclama haber visto a un niño en un barra donde se estaba fumando y no se avisaba de si estaba permitido o no, esa sanción sí se ha llevado a cabo por parte de la Consejería de Sanidad. Eso sí está regulado. Lo que no lo está del todo es si los establecimientos tenían 100 o 110 metros para declarar espacios para no fumadores. Nadie ha ido a medir los establecimientos. Ha sido una regulación más actualizada y con la crisis, más benevolente.

--¿Entienden que haya que endurecer la ley porque es una cuestión de índole sanitaria?

--Sí, por supuesto. No podemos estar en contra de una ley que persigue mejoras en el ámbito de la salud pública. Lo que sí precisamos es que queremos una regulación abierta, que no destruya riqueza y empleo. Sería conveniente que el empresario, al menos en el caso de negocios muy pequeños, siguiese teniendo margen para decidir si se puede fumar o no. Porque si se hace por imposición, con una prohibición total, muchos irán al paro.

--¿Hasta dónde van a ceder?

--Estamos trabajando a nivel nacional sobre los criterios para llevar una propuesta a la Comisión de Sanidad del Senado. Se puede avanzar en la ley, pero con estudios previos y con la participación y aportaciones de nuestro sector. La ley se va a endurecer, pero deben dejar espacios, delimitados y concretos, para que determinadas empresas no se vean obligadas a cerrar.

--La ley del 2006 ya dejó en manos de los hosteleros la posibilidad de decidir si se podía fumar o no en los establecimientos. Sin embargo apenas hay bares de no fumadores y pocos o ninguno ha cerrado por ello.

--Es cierto que en ese sentido la ley no ha tenido ninguna incidencia. No tenemos recogido ningún dato negativo sobre el impacto de la ley del 2006. Lo que sí tenemos presente es que ahora sí hay riesgo de destruir empleo y reducir la producción. Pero estamos a tiempo de arreglarlo o, al menos, declarar un plazo de carencia para que el sector se adapte una vez que salgamos de la crisis.

--¿Le preocupa más la ley antitabaco o el efecto de la crisis?

--Por supuesto, la crisis. La ley antitabaco es una preocupación, sobre todo por las microempresas, pero la crisis nos afecta a todos cada día.

--Sin embargo, se dice que el sector turístico y hostelero de la región la está capeando mejor.

--Los mercados emisores de turistas han cambiado sus hábitos. España ya no está tan reconocida como destino de sol y playa, sino que ingleses, alemanes u holandeses buscan ahora otro tipo de turismo, más relacionado con la naturaleza, la cultura, el paisaje, las experiencias... Eso ha beneficiado al turismo de interior, que además es más barato. En Extremadura la crisis no ha bajado enormemente los ratios de ocupación y ahora tenemos más turismo de países que antes no teníamos, sobre todo de centroeuropa. La demanda tampoco se ha visto tan afectada. El empresario extremeño ha sabido bajar los costes sin sacrificar la calidad.

--Entonces, ¿dónde están acusando más la crisis?

--En la financiación. En el ámbito de las inversiones nos han dejado paralizados en un momento en el que, a raíz del cambio de hábitos, necesitábamos dinero para adaptarnos al nuevo escenario. Pero los bancos han cerrado el grifo. Nuestra crisis es sobre todo financiera. La producción se ha mantenido. No tenemos remanente ni circulante para garantizar el mantenimiento y la mejora de los servicios.

--¿A corto plazo, ¿cuál prevé que será la situación? ¿Cómo se presenta el verano?

--Creo que va a seguir en la misma tónica: con nuevos turistas, más turismo nacional y más turismo familiar. Creo que vamos a estar preparados y es necesario mantener acontecimientos que atraigan a los clientes, como el Festival de Teatro de Mérida o las fiestas locales.

--Tiene cuatro años más por delante en Cetex y ha dicho que quiere potenciar la hostelería. --Sobre todo queremos potenciar la restauración, crear productos gastronómicos. Es clave para vender otros productos turísticos. Pretendemos vender Extremadura como destino gastronómico, asociándolo a la dehesa, por ejemplo. Y otro proyecto es la Asociación Mixta de Promoción, con el objetivo de aunar los recursos y fondos que se gastan en promocionar Extremadura en el exterior. De esta forma podremos ir con mayor potencial a los mercados emisores de turistas.

--¿Qué asignaturas pendientes tiene el sector en Extremadura?

--Hay varias. Una, ya recogida en los planes de las administraciones, es el observatorio regional del turismo. Es una herramienta esencial para desarrollar las estrategias claves de lo que debe ser el turismo. Nos permitirá conocer en profundidad el calado de nuestras acciones y los intereses y preferencias de quienes nos visitan.

--¿Y la formación?

--Esa es la asignatura real en la que no somos capaces de ponernos al día, la profesionalización del sector. Todavía no tenemos clara la formación de familias laborales: qué tiene que hacer un jefe de sala, un auxiliar de recepción... Hay que conseguir una formación más exigente y estructurada. Creo que se conseguirá con la Escuela Superior de Hostelería de Mérida. Sería clave tener una formación exquisita, continua y una formación profesional de verdad.

--¿Echa algo en falta del Plan Estratégico de Turismo 2010-2015?

--Hay una lucha por las hospederías. El plan recoge que con las 15 existentes se completa la red. Son muchas. Es, con diferencia, la primera cadena hotelera de la región. Y es pública. Creemos que es una competencia desleal.