+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario La Crónica de Badajoz:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 

el fiscal superior está preocupado porque hay más fiscales que funcionarios

La labor investigadora del Ministerio Fiscal en Extremadura aumenta hasta un 50%

 

La Crónica de BadajozLa Crónica de Badajoz 27/10/2010

El Fiscal Superior de Extremadura, Aurelio Blanco, muestra la "preocupación" de su departamento porque en la región exista mayor número de fiscales que funcionarios, auxiliares y técnicos. En su opinión, la Fiscalía de Extremadura se caracteriza por esta circunstancia, que también es extensiva a los mismos órganos de otras regiones, y defiende que esta ratio "debería ser al revés".

Según la agencia Europa Press, "el número de personas que auxilien a la función de los fiscales debería ser más alta que el número de fiscales propiamente dicho" e indica que existen en la comunidad unos 53 fiscales mientras que el número de funcionarios (de cuerpos de gestión, de auxilio y de tramitación procesal) no llega a los 50.

En cuanto al proyecto del Ministerio de Justicia de reforma de la Ley de Planta y Demarcación Judicial, resalta que "es una idea excelente" y "una propuesta muy avanzada y técnica", y propone que los órganos de la comunidad participen en la elaboración de esa normativa pese a que la comunidad no tiene transferidas las competencias en materia de Justicia.

"Por el hecho de que la comunidad autónoma de Extremadura no tenga competencias transferidas en materia de justicia no debe ser un impedimento para que los órganos de la comunidad participen en la elaboración de esa ley ahora que está en su embrión y está empezando a ponerse en marcha las bases de la justicia del futuro, de los próximos años".

Carga de trabajo

Blanco valora la situación actual de la Fiscalía en Extremadura, que a su juicio "no alcanza los límites de necesidad de otras comunidades", ya que la región "está bastante bien en número de fiscales por habitante".

Sin embargo, reconoce que su departamento ha detectado que se ha producido un aumento en la carga de trabajo de los órganos judiciales y "directa o indirectamente" también en la actividad del Ministerio Fiscal, motivo por el cual reclama "refuerzos". "Necesitamos refuerzos".

En este sentido, apunta que en 2009 se han presentado más de 5.000 escritos de acusación o de calificación de los procedimientos judiciales, lo que representa alrededor de un "20 y tanto y un 30 por ciento más que el año pasado". También aumenta la actividad investigadora del Ministerio Fiscal hasta un 50 por ciento.

Para paliar este incremento de la carga de trabajo, Blanco reclama "refuerzos" y recuerda que en su día él solicitó al Ministerio de Justicia la creación de tres plazas de fiscales, una en la Fiscalía Provincial de Cáceres, otras en la Fiscalía de área de Mérida, y una tercera en la Fiscalía de la sección territorial de Plasencia.

"No sé después de los recortes presupuestarios cómo va a resultar todo esto, espero que por lo menos una o dos de estas plazas nos sea concedida y se incremente la plantilla del Ministerio Fiscal en este caso".

Los delitos en 2009

Como datos de la Memoria Anual de la Fiscalía, Blanco apunta también que durante 2009 se ha producido un aumento de casi el 5 por ciento en el número de procedimientos judiciales abiertos como consecuencia de denuncia por hechos presuntamente delictivos o constitutivos de falta.

Detalla que los asuntos que van a juicio por delito ronda aproximadamente el 4 por ciento del total de las diligencias previas y urgentes abiertas, lo que "no es una cantidad muy significativa".

Asimismo, señala que el número de asuntos que va a juicio y sigue un procedimiento por delito contra ellos también ha experimentado una subida en relación con la cifra del año pasado.

De igual modo, apostilla que en la comunidad se ha registrado "un aumento de la criminalidad", y que los delitos que se repiten son contra el patrimonio (robos, hurtos, etc), contra la seguridad del tráfico (conducción alcohólica o sin permiso de conducir), o por lesiones (como consecuencia de riñas o agresiones dentro del ámbito familiar, o por violencia de género, etcétera).