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Entrevista al responsable de un grupo público de empresas

Miguel Bernal DIRECTOR GRAL. EXTREMADURA AVANTE : "El empresario extremeño vuelve a tener la idea de invertir y crecer"

 

Miguel Bernal DIRECTOR GRAL. EXTREMADURA AVANTE : "El empresario extremeño vuelve a tener la idea de invertir y crecer" - Foto:JAVIER PULPO

Miguel Bernal DIRECTOR GRAL. EXTREMADURA AVANTE : "El empresario extremeño vuelve a tener la idea de invertir y crecer" - Foto:JAVIER PULPO

E. B.
12/03/2016

Aunque explica que ha seguido la trayectoria de Extremadura Avante desde que en 1987 se creó Sofiex, el embrión de este grupo público de empresas, Miguel Bernal confiesa que en los algo más de siete meses que lleva dirigiéndolo ha descubierto muchas cosas que desconocía de él. Entre otras, el "magnífico nivel de profesionalidad de sus trabajadores y trabajadoras. Hay un equipo de unas 120 personas que es de lo mejor que tenemos en Extremadura", afirma. Entre sus primeras metas está la de consolidar Avante como grupo con el fin de aprovechar al máximo las sinergias que ofrece el contar con "todo un paquete de competencias puestas al servicio de las empresas" y que se resumen en tres misiones fundamentales: financiar proyectos empresariales --Avante tiene invertidos aproximadamente 170 millones de euros en firmas extremeñas--; facilitar infraestructuras industriales; y poner en marcha políticas de mejora de la competitividad.

--Ha llegado a Avante después de una dilatada trayectoria política y sindical, ¿ha cambiado su forma de ver las cosas dirigir un grupo de empresas?

--No. Hay una pregunta que me llevan siete meses haciendo y es cómo se compatibiliza que alguien que ha tenido una actividad sindical desarrolle ahora una política de acompañamiento de empresas. Incluso me han llegado a plantear que esto es cambiar de bando. Y siempre contesto lo mismo: he vivido el sindicalismo absolutamente a todos los niveles, desde representante de los trabajadores en un comité de empresa en Telefónica hasta secretario general de UGT Extremadura. Y cuando estás en la cúpula de un sindicato tan importante como este tienes que estar haciendo políticas que permitan dos cosas: una, que se genere riqueza en la región; y dos, que se reparta esa riqueza que se ha generado. Mal sindicalista es aquel que no se preocupa de esto porque entonces no podrá negociar buenos convenios colectivos, buenos salarios o la creación de empleo. Y yo me dediqué a esas dos cuestiones durante mis quince años al frente de UGT. ¿Y qué estoy haciendo ahora aquí? Intentar que haya cada día más empresas, que sean más potentes y competitivas. ¿Para qué? Para que se cree riqueza que luego se pueda distribuir. Por aquí vienen cada día muchos empresarios y, tras saludarnos, la primera o segunda pregunta que les hago es: ¿Qué empleo vas a crear? Porque si por aquí viene alguien buscando el apoyo de Extremadura Avante para una empresa que no va a generar empleo, no tiene sentido ninguno que los extremeños y las extremeñas, con su dinero, hagamos un esfuerzo con algo que no revertirá sobre el conjunto de la sociedad. Así que creo que, aunque con grandes matices, no he desconectado de lo que he venido haciendo. Internamente siento que sigo trabajando en lo mismo: la creación de riqueza y su reparto.

--Tras ocho años de crisis y no pocas empresas participadas que han atravesado por muchos problemas, ¿cuál es la situación que se ha encontrado en Avante?

--Me he encontrado con una situación bien diferente a la que había en el 2011, tras crearse este grupo. Hay un dato muy significativo: en junio de ese año Avante tenía un saldo neto de tesorería que pasaba de los 80 millones de euros, pero cuando he llegado no superaba los 27 millones. Por tanto, hay una menor capacidad de actuación. La segunda cuestión que me he encontrado es que en las empresas en las que está presente Avante, como en el resto, la crisis ha hecho estragos, hasta el punto de que actualmente existe un nivel de morosidad muy alto con respecto a sus obligaciones con Avante. En total, más de 50 millones de euros que tienen que devolver y que de momento no podemos reinvertir. En este sentido, una de las pocas pero claras instrucciones que he recibido del presidente de la Junta es aplicar toda la flexibilidad que se pueda para ayudar a las empresas. No valen los trajes ya hechos, hay que hacerlos a medida. A pesar de esas dos limitaciones, seguimos contribuyendo a acompañar los nuevos proyectos empresariales. ¿De qué manera? Pues, por ejemplo, cuando Avante tiene que participar en una empresa y esta demanda una inversión que supera las posibilidades y el riesgo que podemos asumir, entonces estamos hablando con otros inversores que puedan acompañar este proyecto empresarial junto a nosotros, como pueden ser entidades financieras. Aunque tengamos unos recursos disminuidos, Avante va a seguir dando la talla, porque no es que solo estemos trabajando con nuestros propios recursos, sino que estamos montando una red de apoyo para contribuir al desarrollo de las empresas en Extremadura.

--Por el contacto que mantiene a diario con el empresariado extremeño, ¿percibe ya que hay un cambio de ciclo?

--Más que de las percepciones, me gusta fiarme de los hechos. Y voy a dar un dato absolutamente objetivo: en los tres últimos meses del 2015 hemos tenido más compra y reserva de suelo industrial que en los dos años anteriores. Una de las primeras decisiones que toma un empresario, una vez que tiene decidido y definido su proyecto, es la compra de suelo. El hecho de que en tres meses haya habido más demanda que en dos años significa que empiezan a cambiar las cosas. No tengo la información directa de estos cuatro años anteriores en Avante, pero sí me cuenta el departamento que lleva inversiones que se han dedicado prácticamente a apagar fuegos, empresas que llegaban en una muy mala situación y que venían para ver si se les podía ayudar para seguir sobreviviendo. Y todavía siguen llegando en esta situación pero, afortunadamente, en torno a la mitad de las empresas con las que vengo hablando a diario son proyectos nuevos o proyectos de ampliación empresarial. Ya empezamos a hablar en positivo, y eso es una excelente noticia. ¿Qué va a pasar? Pues no lo sé, decir cómo va a ir la economía extremeña o la española es aventurarse demasiado, pero a día de hoy lo que sí se percibe es que el empresario extremeño empieza a tener nuevamente la idea de invertir, de crecer y de ganar nueva actividad.

--El retraso en aprobar los presupuestos autonómicos ¿está lastrando la actividad de Avante?

--De los tres grandes bloques de actuación de Avante, en dos de ellos no recibe financiación directa de la Junta de Extremadura: para la financiación empresarial y para facilitar infraestructuras industriales, así que estas dos áreas no se han visto afectadas. Donde recibe financiación de la Junta es para programas de mejora de la competitividad empresarial, en Servicios Avanzados a Pymes. Ahí, evidentemente, la inexistencia de presupuesto retrasa nuestra actividad. En Avante lo que hemos estado haciendo es dando los pasos necesarios para arrancar en el momento en que tengamos ya el presupuesto. Confío y espero que en