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ENTREVISTA

«No se puede descartar por completo la transmisión madre-hijo en el embarazo»

Miriam Al Adib, ginecóloga

 

Miriam Al Adib, ginecóloga. - EL PERIÓDICO

02/04/2020

Pone en cuarentena todas las palabras porque una de las pocas evidencias que hay sobre el coronavirus covid-19 en la actualidad es que queda mucho aún por conocer sobre él. Entre las lagunas, los riesgos de contagio para las mujeres embarazadas y lo que más les preocupa a ellas: el riesgo a que ellas puedan transmitírselo a sus bebés y cómo podría afectarles. Los escasos estudios que hay por el momento indican que no hay transmisión vertical (transmisión directa del virus de la madre al hijo durante la gestación). «Pero son pocas investigaciones y con muestras pequeñas», advierte Miriam Al Adib, ginecóloga, divulgadora y autora del libro ‘Hablemos de Vaginas’.

--¿Hay un riesgo añadido de contagio de coronavirus para las mujeres embarazadas o sus bebés?

--Parece que no hay transmisión vertical, pero es cierto que los estudios que tenemos son con series muy cortas de casos. Desde que se inició la crisis sanitaria han nacido en España algunos bebés que constatan lo que dicen esos estudios. Pero no hay tantos casos estudiados como para descartar por completo que pueda haber transmisión.

--¿Varía la situación o riesgo según el trimestre de embarazo?

--Se intuye que si se comporta como otros virus que producen síntomas respiratorios, si no hay transmisión vertical en el tercer trimestre, no la va a haber en el primero y en el segundo tampoco. Pero no se sabe, porque no hay estudios al respecto. No conozco ninguno en el que se haya trabajado con mujeres en el primer o segundo trimestre, son todas del tercero.

--¿La recomendación entonces es tomar las mismas precauciones que la población general?

--El problema de nuevo es que no tenemos suficientes estudios. Pero parece ser que los síntomas son superponibles a los de la población general; es decir, que si tiene patologías subyacentes aumentan los riesgos igual que con el resto de la población. Por ejemplo, una mujer con una cardiopatía y embarazada, puede tener síntomas más graves. Pero también hay gente joven sin patología subyacente que puede tener mal pronóstico. Es muy, muy, muy, tremendamente infrecuente que desenlaces fatales ocurran en personas sin patologías subyacentes y jóvenes, también en embarazadas, pero no por estar embarazadas. En todo caso, evidentemente, a medida que se incrementa el número de casos en toda la población, también van a aumentar aquellos que son menos probables. El espectro de afectación en la mujer embarazada va a ser igual que el de la mujer no embarazada y por tanto si hay patologías previas, seguramente será peor el pronóstico. Hablamos siempre en términos de probabilidad, porque hay pocos estudios. Otra cuestión distinta es que el momento no es igual y las circunstancias son distintas para una mujer embarazada, que vive un momento muy especial. Y si el resto de la población nos estamos protegiendo, más una mujer embarazada.

--¿Pero se les está recomendando alguna protección excepcional más allá de las que se recomiendan a la población general?

--No, lo mismo que a todo el mundo: distanciamiento social, lavado de manos...

--El riesgo es el mismo.

--Sí, hoy por hoy, con la diferencia de que sus circunstancias no son las mismas que las de la población general, porque llevas un bebé y no estás en condiciones de gestionar estas incertidumbres. No es el virus solo, es cómo están los hospitales y lo que supone que tú tengas que ir ahora a un hospital a parir. Temen contagiarse en el hospital, que tengan que separarlas de sus bebés por algún motivo.

--¿Las limitaciones que tienen las gestantes en cuanto al consumo de medicamentos afectaría al tratamiento del covid-19?

--Es algo que también les preocupa mucho. Lo cierto es que en realidad no hay ningún fármaco específico para tratar de forma eficaz el coronavirus. Pero de los pocos que se utilizan ahora, algunos no se pueden aplicar a las mujeres embarazadas.

--¿Y cómo lo viven las mujeres embarazadas? ¿qué miedos o dudas trasladan en las consultas?

--En general lo están viviendo con angustia. He recibido mensajes de mujeres que me piden que les prescriba un ansiolítico, porque están angustiadas con no poder salir de casa. Son mujeres que están en pueblos de menos de mil habitantes, que quieren salir al campo a coger un poco de aire y se ven encerradas en casa. Creo que las medidas que se han tomado son muy urbanocéntricas, pensando que todas las poblaciones son como Madrid. Y lo cierto es que no tienen nada que ver las circunstancias de Madrid y las de un pueblo de Extremadura donde una persona puede salir al campo con todas las precauciones, caminar y que le dé el sol.

--¿Esa angustia y la falta de movilidad puede tener repercusiones en el desarrollo de los embarazos o en la salud de las gestantes?

--Muchas mujeres se están viniendo abajo por la angustia y por no poder poner un pie en la calle. Siempre recomendamos a las mujeres embarazadas que hagan ejercicio para prevenir problemas como la diabetes gestacional o la preclampsia. Algunas tienen casas más grandes o patios en los que se pueden mover, pero la mayoría viven en pisos normales. Junto a eso, la luz solar favorece la síntesis de vitamina D, con lo que se fortalece el sistema inmunológico. Estas medidas van a condicionar de forma negativa la salud de muchas embarazadas. Esto les pasará factura mental y física.

--¿Cómo se llevan a cabo las consultas ahora?

--La mayoría online, para resolverles las dudas y, solo en casos excepcionales, en persona. Pero llevando al extremo todas las medidas de seguridad en la consulta.

--Ha habido discrepancias sobre la recomendación o no de mantener la lactancia en el caso de mujeres que han dado positivo.

--Hasta el momento no se ha demostrado que haya riesgo de contagio a través de la leche materna. La lactancia se debe llevar a cabo con las mismas precauciones si la madre está infectada: con mascarilla, lavándonos bien las manos, limpiando bien todas las superficies… Se puede dar el pecho, no parece que haya transmisión aunque hay discrepancias. Algunas sociedades científicas la contraindican, pero la OMS y Unicef la recomiendan porque a través de la lactancia se les están transmitiendo muchos anticuerpos. Respetando las normas de higiene y prevención del Ministerio de Sanidad, lo más probable es que el beneficio sea mayor a la probabilidad de perjuicio.