+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario La Crónica de Badajoz:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 

el ses renueva el conveno de colaboración con el colegio oficial de dentistas de extremadura

Solo uno de cada dos niños se acogen al plan de revisiones dentales gratuitas

120 clínicas de la región están adheridas al programa, que contará con 1,9 millones de euros para dos años . Vergeles aboga por involucrar a pediatras y médicos de familia para alcanzar mayores tasas de cobertura

 

Un niño se somete a una revisión en la consulta de un dentista. - EL PERIÓDICO

Solo uno de cada dos niños extremeños se acogen al plan de revisiones dentales gratuitas que ofrece la Junta de Extremadura. Está destinado a menores de entre 6 y 14 años y podría llegar a cerca de 110.000 niños, pero en 2019 apenas se dio cobertura a 47.000, lo que supone el 43% del total de su población diana. El dato lo ofreció ayer el consejero de Sanidad y Servicios Sociales, José María Vergeles, en la firma de la renovación del convenio que el Servicio Extremeño de Salud (SES) mantiene con el Colegio Oficial de Dentistas de Extremadura para el desarrollo de este programa al que se destinarán 1,9 millones de euros en los próximos dos años.

El Plan de Asistencia Dental Infantil de Extremadura (Padiex) lleva funcionando desde el año 2005 y a tenor de los datos, Vergeles incidió en la necesidad de dar mayor publicidad a este servicio implicando a los pediatras y médicos de familia para lograr unas tasas de cobertura más amplias. El consejero recordó que Extremadura fue pionera en incluir en su cartera de servicios sanitarios este programa que no solo beneficia al bienestar general del individuo, sino que puede servir para detectar síntomas de otras enfermedades. «Este plan supone el compromiso para una buena salud bucodental de nuestros niños y niñas», dijo Vergeles, que se congratuló por que el nuevo gobierno de Pedro Sánchez vaya a ponerlo también en marcha.

El Padiex cuenta actualmente con 120 clínicas dentales adheridas y sin ellas el programa «sería inviable», pues según explicó la presidenta del colegio de dentistas, María Paz Moro, el sector público tan solo cuenta con 37 odontólogos. De hecho, según los datos facilitados ayer, más del 84% de los usuarios optaron por recurrir a las clínicas privadas en 2019, frente al 15% que acudió a las unidades bucodentales del sistema sanitario público. Para acceder al Padiex, los padres deben consultar en la página web del SES o del colegio de dentistas los profesionales acogidos al servicio y optar por uno para hacer el seguimiento, que se convertirá entonces en el «dentista de cabecera» de su hijo. El Padiex incluye de forma gratuita una revisión anual; recomendaciones higiénicas y dietéticas para prevenir enfermedades orales, y procedimientos dentales como sellado de fisuras, tratamiento de la caries y traumatismos de la dentición permanente, extracción de piezas temporales y permanentes y urgencias bucodentales. En caso de requerir un tratamiemo más específico, deberá ser autorizado previamente por el SES. No incluye los tratamientos restauradores de los dientes de leche, protésis ni ortodoncias.

EMBARAZADAS / Vergeles explicó que además del Padiex, el SES tiene en marcha otros planes de atención bucodental para la atención a poblaciones de riesgo, «ya sea porque las enfermedades de la boca tuviesen consecuencias importantes (como es el caso de embazadas) o porque el tratamiento requiriese que se hiciera en situaciones de seguridad». Así, se han desarrollado, entre otros programas, el de educación para la salud, tanto en consultas de atención primaria como en los colegios; o el de atención a la salud bucodental de mujeres embarazadas, en el que se viene atendiendo anualmente a unas 2.700 mujeres que esperan un hijo y que acuden a este programa para ser revisadas.

Recientemente se ha incorporado también la atención a niños menores de cinco años con tratamientos preventivos y de educación sanitaria (se ha atendido a unos 2.000 menores) y desde el pasado año 2019, «una reclamación de justicia social»: el tratamiento de ortodoncia para personas con graves malformaciones craneofaciales, como es el caso del labio leporino o la fisura palatina.