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TAMBIÉN SE ELABORARÁ UN INFORME SOBRE EL ESTADO DEL EDIFICIO, DEL ARTESONADO Y DEL TEJADO

Los técnicos de Patrimonio evalúan los daños en San Martín

La policía científica inició la investigación para conocer el origen del incendio. Hoy se retirarán las figuras del retablo para eliminar peso y evitar riesgo de caída

 

Un bomberos inspecciona el techo del templo. - TONI GUDIEL

Álex de Matías Parra
06/08/2020

Técnicos de Patrimonio, de la Junta de Extremadura, visitaron ayer la iglesia de San Martín para evaluar los daños provocados en el edificio por el incendio que se originó el pasado domingo por la noche y que también afectó a la estructura y la pintura del retablo de Luis de Morales, fechado en el siglo XVI. Estuvieron acompañados por Mercedes Orantos y Ricardo Ortega, técnicos de la diócesis, el alcalde, el párroco Victoriano Ruiz y el Vicario General de la Diócesis, Jacinto Núñez.

A esta visita se sumó también la de miembros de la policía científica que procedieron al estudio de los indicios que puedan explicar el origen del fuego “de lo que no se tiene ninguna evidencia sobre si el fuego se inició dentro por algún cortocircuito o fuera por una acción humana, voluntaria o no, que hizo arder la puerta sur de la iglesia”, señalaron desde la Diócesis de Plasencia.

Para hoy está prevista la llegada de un arquitecto y un aparejador de la Junta de Extremadura que elaborarán un informe sobre el estado de la estructura del edificio, principalmente del artesonado y del tejado.

Además, el director del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Junta de Extremadura, Javier Cano, propuso para hoy, y así lo confirmó la Diócesis, “retirar las imágenes del retablo para aligerar el peso y precintar y aislar, como medida de prevención, un área de seguridad en torno al retablo por si hubiera algún riesgo de desplome”, explicaron. También se elaborará un informe de la situación y un proyecto de restauración del retablo, que se presentará por vía de urgencia para proceder a su ejecución.

Desde el mismo día del incendio, la iglesia se encuentra en constante vigilancia para que no vuelva a producirse ningún fuego y para controlar que nadie pueda entrar hasta el templo. De esta vigilancia se encargan voluntarios de Protección Civil, durante el día, y el Obispado ha contratado una empresa de seguridad privada para que realicen esta labor durante las noches.

Así mismo, y según confirmó Jacinto Núñez, dado que el problema principal está en la puerta sur, que fue la que salió ardiendo, “se hará en ella un cierre de albañilería, provisional y seguro, con alguna pequeña puerta para acceder al interior”, sentenció.

Además, bomberos de la Diputación de Cáceres revisan el templo cada tres horas.