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REPORTAJE DE 'NYT'

'Ángeles' en el infierno: Otro 'caso Weinstein' estalla en Victoria's Secret

El directivo Ed Razek manoseaba a las modelos, les pedía que le besaran y se sentaran en sus piernas. Los episodios se producían con el silencio cómplice del multimillonario fundador y director ejecutivo de la empresa, Leslie Wexner

 

Las ’tops’ Martha Hunt, Lais Ribeiro, Josephine Skriver, Sara Sampaio, Stella Maxwell y Romee Strijd durante el desfile de Victoria’s Secret celebrado en Nueva York, en noviembre del 2018. - AP

EL PERIÓDICO
04/02/2020

Hollywood no es el único frutero con manzanas podridas. Depredadores sexuales como el productor Harvey Weinstein llevan campando a sus anchas demasiado tiempo y en diferentes profesiones, no solo en el cine, dejando atrás un reguero de víctimas. Una exhaustiva investigación de 'The New York Times' ('NYT') acaba de destapar toneladas de basura machista en el seno de Victoria's Secret, la firma lencera que durante décadas "definió la feminidad para millones de mujeres" con sus espigadas e inalcanzables 'ángeles'.

Ahora que el dueño de la firma, Les Wexner, de 82 años, planea retirarse y vender su compañía, después de anunciar hace unos meses que ya no habría más 'shows' televisados -porque la audiencia ha huido en desbandada de un espectáculo cada vez más criticado-, llega este escándalo mayúsculo en el que varias 'tops' señalan directamente a Ed Razek, durante décadas y hasta agosto pasado uno de los principales ejecutivos de L Brands -la compañía matriz de Victoria's Secret-, y a varios ejecutivos más de tener durante años "una actitud inapropiada" con algunas modelos, es decir, manosearlas, acosarlas, hostigarlas, pedir que los besaran o que se senteran en sus rodillas.

'NYT' ha tirado de la manta en una investigación que se basa en entrevistas con más de 30 ejecutivos, empleados, contratistas y, por supuesto, modelos en activo y también otras que tuvieron relación con la firma lencera hace tiempo. En el reportaje también se citan varios documentos judiciales.

"CULTURA DE LA MISOGINIA"

Razek, de 71 años,  el mismo que se negó a que desfilaran las mujeres 'plus size', trans o cualquiera que no se ajustara a los cánones de belleza de la marca, "presidió una cultura arraigada en la misoginia, el acoso y el hostigamiento". El alto directivo, que se ocupó de los 'castings' de las 'ángeles' para el desfile en los últimos 15 años y lanzó al estrellato a modelos como Tyra Banks o Gisele Bündchen, dimitió el pasado agosto después de que Victoria's Secret incorporase a su nómina a la modelo brasileña transgénero Valentina Sampaio. 

"Intentó besar a las modelos. Les pedía que se sentaran en su regazo. Se tocaba la entrepierna antes del desfile de moda de Victoria's Secret 2018", enumera 'NYT'. El mismo diario afirma que varios ejecutivos habían alertado a Leslie Wesner, el magnate fundador y directivo ejecutivo de L Brands, del patrón de conducta de su adjunto. Sin embargo, no sirvió de nada. Además, después de las quejas algunas modelos tuvieron que enfrentarse a represalias.

PROCAZ CON HADID

Una de las estas víctimas fue Bella Hadid. Su caso acabó con una denuncia por acoso sexual e intimidación contra Razek, según revela 'The New York Times'. A Hadid, de 23 años, le tomaban medidas en ropa interior para unas fotos, mientras Razek, sentado en un sofá en la misma habitación, soltó: "Olvida las bragas". También hizo comentarios sobre los "senos perfectos". A otra modelo, presuntamente, también le tocó la entrepierna. 

La modelo canadiense Andi Muise también ha contado al diario que Victoria's Secret la dejó de contratar después de que ella rechazara las insinuaciones de Razek.

En el reportaje se describe que este ambiente misógino se estableció desde arriba: Razek era visto como el representante directo de Wexner, se le veía como "invencible". Además, el propio Wexner habló en más de una ocasión de una manera "degradante" sobre las mujeres.

Casey Crowe Taylor, exrelaciones públicas de la firma, explica: "Lo más alarmante para mí [...] fue lo arraigado que estaba este comportamiento". "Este abuso se aceptó como normal. Fue casi como un lavado de cerebro. Cualquiera que intentara hacer algo al respecto era castigado", insiste este testimonio.

En un correo electrónico al diario, Razek asegura que "las acusaciones vertidas en el reportaje son categóricamente falsas, mal interpretadas y fuera de contexto". Además, insiste: "He tenido la suerte de trabajar con innumerables modelos de talla mundial y con profesionales con mucho talento, y me enorgullece el respeto mutuo que nos tenemos". Por su parte, Wexner, el dueño aún de la marca, ha declinado hacer comentarios.