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AGRESIONES ANIMALES

Dylan, el joven que ha sobrevivido a ataques de serpiente, oso y tiburón

El estadounidense, de 20 años, ha recibido nueve puntos de sutura en la cabeza y siete en la pierna

EL PERIÓDICO
23/04/2018

 

Con apenas 20 años, Dylan McWilliams, puede decir que es un joven afortunado. El chico, de Colorado (EEUU), ha sido víctima -y vive para contarlo- de un tiburón, de un oso negro y de una serpiente cascabel.

Desde pequeño, Dylan ha sido fanático de los animales, la naturaleza y todo lo que le rodea. Por eso, su abuelo le enseñó técnicas de supervivencia para ocasiones de peligro. Sin ellas, ha segurado McWilliams, no hubiera seguido con vida.

"He estado enseñando a los niños y adultos, al que quiera, cómo sobrevivir en la selva y cómo vivir de la tierra, tal como lo hacen los exploradores", ha revelado a la cadena de radio y televisión británica BBC.

El primero, hace tres años
Hace tres años, McWilliams estaba de excursión por la montaña cuando sintió un pequeño pinchazo en su pierna. El joven pensó que se había picado con un cactus, pero al mirar vio que hacia abajo vio una serpiente cascabel. Por fortuna, el ataque no fue mortal, pues la serpiente no le mordió profundamente. McWilliams solo estuvo unos días enfermo, debido a la escasa cantidad de veneno que le entró en el cuerpo.

En julio del 2017, este apasionado de la vida salvaje estaba de cámping con un grupo de amigos. Sobre las 4 de la madrugada, cuando dormía en un saco haciendo vivac -durmiendo al aire libre- en medio de la vegetación, algo le agarró fuertemente por la cabeza. Cuando abrió los ojos, vio con miedo y estupor que un enorme oso negro le sujetaba con sus fauces.

En las fauces de un oso
"El oso me agarró por la parte de atrás de la cabeza y empecé a revolverme, a intentar que me soltase... Y le metí el dedo en el ojo, hasta que conseguí que me soltara", ha explicado a la radiotelevisión británica. Dylan recibió nueve puntos de sutura en la cabeza y tuvo durante varias semanas un dolor prolongado.

Pero aquí no acaban las aventuras de este joven. El más reciente de sus ataques fue el pasado jueves, cuando disfrutaba de una jornada de surf en las playas de Hawái. McWilliams sintió que algo le rozaba una pierna. "Vi al tiburón debajo de mí y empecé a golpearlo. Sé que le di al menos una vez, y empecé a nadar tan rápido como pude hasta la playa", relató.

Agua ensangrentada
Mientras huía del escualo, Dylan vio cómo su sangre teñía de rojo el agua, y se asustó mucho, porque pensó que había perdido una pierna. Al salir del agua, el joven vio que su extremidad estaba completa y que, por fortuna, solo tenía las marcas de la dentadura del tiburón. Pero necesitó siete puntos de sutura para cerrar la herida.

A pesar de contar con tres ataques de diferentes animales en su historial de vida, Dylan McWilliams ama la naturaleza y no ha pensado en ningún momento en dejar sus actividades al aire libre. "Amo a los animales y pasar tiempo con ellos tanto como pueda […]. Hay que respetarlos y respetar su espacio. Todavía salgo de excursión, hago cámping y nado en el océano", sentencia.

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