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ENTREVISTA

Natalia Lacunza: "En 'OT 2018' normalizamos cosas como la bisexualidad"

La cantante está satisfecha de haber hablado en el concurso de TVE-1 de cosas poco habituales en una tele pública La navarra ha publicado un disco, 'Otras alas', con letras suyas, en las que se muestra como la "sad girl" que dice ser

INÉS ÁLVAREZ
25/08/2019

 

Su perfección le llevó a despuntar como favorita durante toda la edición de 'OT 2018', pero quedó en tercer lugar. Algo que no le preocupa, porque la carrera, dice, es lo que empieza al sacar la nariz de la Academia. Y la navarra Natalia Lacunza, pese a sus 20 añitos (o por eso) lo tiene muy claro. Siempre lo ha tenido. Y defiende su bisexualidad sin ánimo de ser referente para nadie. Ha publicado sus primeras canciones. Muy suyas. Y muy propias de una "sad girl".

-Quedó tercera en 'OT', pero lo ve irrelevante. 

-Lo importante es cómo lleves tu carrera. Ni ganar ni quedar la segunda, la tercera o la última te garantiza ni determina nada.

-Para una navarra debió de ser un orgullo presentar su disco en una Pamplona prechupinazo. 

-Fue muy fuerte cantar en la plaza del Castillo, en un concierto en el que yo iba cada año con mis amigas. Pensé: “¡Ostras, estás tú ahí arriba!”. 

-¿Nunca acarició esa posibilidad? 

-No. Para mí era un mundo irreal eso de 'OT'.

-¿Y cómo acabó allí? 

-Fue una cosa  instintiva. Dije: voy probar esto, porque tengo la sensación de que será bueno para mí. De 'OT 2017'  lo que más me había gustado era la formación tan intensa y comprimida.  Sentí como algo con 'OT', como un imán.

-¿Sintió ‘la llamada’? 

-Sí (ríe). Y aprendí muchas cosas. A convivir con gente desconocida, a trabajar bajo presión, a seguir unas reglas muy estrictas, a tener una rutina, a ser superconstante… Y a cantar, obviamente. Mamen Márquez me ha cambiado la perspectiva del canto. Antes de entrar a 'OT' no sabía lo que podía hacer con mi garganta. Tenía muchos prejuicios y ella me rompió los esquemas.
 
La cantante, en una de sus actuaciones en 'OT'. / RTVE

-Lo que no le llamaba tanto era ir a Eurovisión. 

-No es que no me apeteciese. Para mí, representar a tu país es una responsabilidad muy grande, con lo que debe ir un artista con una base. Yo no me sentía preparada. Pero eso de que hicimos boicot es mentira.

-¿Y qué quiere transmitir con su disco?

-Quería experimentar. Nunca había trabajado con un equipo profesional. Es un trabajo duro y supercontrolado. Y salió fluido. Conseguí comunicar lo que llevaba en la cabeza. Cada canción está hecha por un productor distinto, pero todas tienen un hilo conductor. Estoy supercontenta del resultado.

-Sus canciones, casi todas suyas, exudan tristeza, enfado. 

-En todas hay un trasfondo de energía negativa.

-¿Corresponde a una época? 

-Sí. Una época de  sentimientos muy diversos, de subidas y bajadas, de enfrentarte a situaciones nuevas que a veces te hacen sentirte contenta y otras son desconcertantes. Yo soy una intensa, una 'sad girl' y era de esperar que haría canciones de ese estilo.

-Sorprende por su juventud. Su disco no es nada fiestero. 

-No. Es intensito.

-Habla de ‘Otras alas'… ¿Para volar, para ser más libre? 

-Va de que por mucho que la vida me zarandee o algo me haga sentirme muy sola, muy enfadada, o despechada o confusa, tengo que ser fiel a lo que yo siento, a lo que quiero.

-Hay mucha fauna siniestra en sus temas: la tarántula, la gata negra… 

-Lo se, pero es involuntario. Los animales parecen seres muy puros y, como no hablan, transmiten su personalidad muy directamente...  Me inspiran mucho.

-"Soy una gata negra", dice. ¿Se siente así? 

-Es una metáfora. Aunque a veces tengo mi mala leche.

-Yo lo veo más una imagen sensual. 

-Puede ser. A mí siempre me han atribuido una imagen más agresiva de lo que soy. Quizá porque soy alta, tengo el pelo negro, tatuajes y parece que soy borde... Pero no soy así. De hecho, me gustaría ser más gata negra de lo que soy.

-Uno se preguntaba quién sería esa Olivia de la canción y resulta que es su 'alter ego'. 

-Sí. 'Olivia' habla de cuando  te encuentras con una persona que había desaparecido de tu vida sin importarle cómo te habías quedado y te dice: "¡Hombre, Natalia! ¿Qué tal estás?" Y tú piensas, cómo te cuento todo lo que ha pasado mientras no has estado. Escribo a  una persona en qué me habría gustado convertirme pero en realidad no soy, porque soy la misma tonta de antes.

-Hábleme de las colaboraciones en su disco.

-A Álvaro (Guitarricadelafuente) lo conocí en un momento de análisis, y escuchar su música me rompió todos los esquemas. Me traspasó el corazón. ¡Qué flechazo más grande! Y con Marem Ladson me junté para componer y conectamos. Hablamos sobre del papel de la mujer en la industria de la música, y lo que significa ser una artista femenina con un producto 100% tuyo. Porque a veces se da una imagen de artista femenina, pero ¿quién controla, quién decide qué canción va?


Natalia, en una simpática imagen. / XAVIER GONZÁLEZ

-En la Academia decía que era la rara… 

-No en esos términos, pero me refería a que siempre he tenido muy claro lo que quiero y lo que siento hacia las cosas, desde pequeña. Me he dejado llevar mucho por el instinto. Y creo que es muy importante, porque estamos educados para seguir unos patrones muy predeterminados y si no tienes las cosas muy claras, puede que te dejes llevar por lo que no quieres hacer. Depende de tu carácter y de la sensibilidad ante la realidad que tú tengas. Me estoy poniendo muy existencialista.

-Y sus padres han respetado esa forma de ser. 

-Crean o no que estoy tomando una buena decisión, siempre me han dejado hacer. Es como si siempre hubiera tenido yo la responsabilidad de mis actos. Creo que es algo muy importe enseñarles eso a los niños. 

-Muestra una madurez a sus 20 años que mucha gente ya quisiera con 30. 

-Cada uno tiene su proceso y su ritmo.

-En este ‘OT’ parece que se miraba más la convivencia que la música. Y se habló mucho de su ‘shipeo’, su filtreo, con Alba Reche. 

-No era muy consciente de que la gente lo estaba viendo así. Me di cuenta una vez fuera. Pero que la gente piense lo que quiera.

-Es que antes los cantantes guardaban un halo de misterio, pero en ‘talents’ como 'OT' se les conoce antes como persona. ¿Responde, en cierto modo, a cómo se muestran los jóvenes? 

-No lo sé. Es muy interesante ver cómo se relacionan y cómo evolucionan entre ellas personas que no se conocen de nada y saber qué personalidad tiene cada una. Es como un reflejo superclaro de cómo son, porque no puedes fingir un papel durante tres meses y medio. A mí se me hizo extraño que tantas personas vieran cosas de mí, pero también siento que he hecho algo por visibilizar ciertas cosas. Al salir, me creaba mucho rechazo ser una persona mediática, pero también estoy orgullosa de nosotras por el hecho de haber hablado de cosas que no se suele escuchar en la tele pública. Hemos representando algo necesario.

-Le daban normalidad a cosas cosas que podían crear morbo. 

-Es que si dan morbo es porque hay un estigma. A mí me han preguntado que si había hablado abiertamente de mi bisexualidad por militancia. Y no. Yo no tengo nada que ocultar, me parece un tema supernormal, que debería visibilizarse más. Yo voy contra el menosprecio y el rechazo que aún hay hacia personas por ser lo que son y amar lo que aman, porque no es algo que se elige, es una característica más de tu persona. Y si lo estoy hablando en  la Academia, es como si lo hiciese con mis amigos.

-Ni se esconde ni pretende ser un referente. 

-Ser un referente es una responsabilidad muy grande y yo no me considero como tal.

-Pero tiene que luchar con… 

-Las preguntas enrevesadas, con las segundas intenciones…

-¿Qué sacó de su clase con Los Javis? 

-Me encantó conocerlos, porque ven algo de lo que tú tienes y te hacen creer en ello. Son personas superapasionadas y que confían mucho en el arte y en la esencia de la gente. Molan mucho.

-¿Le gustaría hacer algo a nivel interpretativo con ellos? 

-Estoy muy centrada en la música y la interpretación me da algo más de respeto. Pero quién sabe en un futuro.

-¿Es injusto que quien no triunfa tanto en' OT' lleve el estigma de dejar escapar esa oportunidad? 

-Yo creo que 'OT' es una experiencia que tiene de la mano una oportunidad para hacer algo. Pero todo el mundo tiene su momento en la vida y puede que tu oportunidad sea 'OT' u otro momento diferente. Aunque ¿qué significa triunfar? Para mí tener éxito es ser coherente y estar satisfecha con mi trabajo. Porque ¿qué importan los números? Al final, eso va y viene y a saber cuándo se acaba. Todo depende del momento en que estés en la vida, de autoconciencia, de capacidad de soltar lo que tienes, de la capacidad de trabajo. Que tengas más o menos éxito después es muy relativo.

-Solo tiene 20 años, aún puede soñar. ¿Cómo quiere que sea su carrera? 

-Da igual dónde esté o como esté, para cuánta gente esté cantando y con quién esté trabajando, lo que yo quiero es sentirme satisfecha. Y ya está. Y poder comer, claro.

-¿Y su vida? 

-Soy tan joven que aún me quedan muchas cosas por ver como para elegir algo. Yo quiero dejarme fluir, ir haciendo lo que me salga, y trabajar y sentir que estoy haciendo algo con mi vida. Quiero sentir esa sensación. ¿En qué se manifestará? Pues no lo sé. Igual acabo vendiendo flores y así soy feliz.

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