La Crónica de Badajoz | Lunes, 21 de octubre de 2019

9:29 h. PSICOLOGÍA

Así puedes escribir los propósitos de Año Nuevo

Cada año nos marcamos unos objetivos, pero fallamos en su planificación y en la ejecución

ÁNGEL RULL 27/12/2018

En pocos días terminaremos el año y son muchas las personas que hacen balance sobre los logros alcanzados y las metas que faltan aún por cumplir. Nos marcamos unos propósitos sobre lo que queremos lograr en 2019. Pero no siempre lo planificamos de forma correcta, por lo que no llegamos a las expectativas soñadas.

Los objetivos y las metas, igual que los propósitos de Año Nuevo, deben seguir una estructura y un orden que, en conjunto, harán que podamos alcanzarlos.

POR QUÉ FALLAS

Falta de control, autosabotaje, estrés y emociones negativas acaban teniendo repercusiones negativas a la hora de ejecutar los pasos necesarios para lograr los propósitos. Sin embargo, estas causas de fracaso aparecen una vez que ya están diseñados y planificados. Pero existe un motivo principal que nos hace fallar: no hemos realizado un buen diseño en los propósitos.

¿Qué es lo que más nos hace fallar a la hora de configurar y conseguir lo que nos marcamos?

-No somos realistas. Marcamos metas que no se ajustan a lo factible.
-Te excedes en número a la hora de marcarte metas.
-No eres claro en lo que quieres.
-No hay una motivación real.
-Te falta un plan de acción.

DISEÑA TUS PROPÓSITOS

Los propósitos de Año Nuevo son todas aquellas metas que quieres alcanzar durante los próximos 12 meses. Es una tradición que siguen muchas personas cada diciembre y que supone una forma optimista de empezar una nueva etapa. Escribir esa lista y que lo orientemos al verdadero éxito es cuestión de técnica y seguir unas pocas pautas.

¿Qué hago para escribir de forma correcta mis propósitos de Año Nuevo?

1. Siempre en papel

Haz una lista de todo aquello que quieres conseguir en papel. Puede ser en la agenda que vas a ver a diario o en un folio que colocarás en un lugar visible para tenerlo presente todo el año. Te ayuda a enfocar y asimilarlo mejor.

2. Calidad frente a cantidad

Cuando realizamos una lista demasiado extensa de todo aquello que queremos lograr, corremos el peligro de no cumplir con ningún propósito. Es más fácil escoger unos pocos y movilizar todos nuestros recursos para su cumplimiento.

3. Meta

Siempre que marquemos un objetivo debemos hacerlo en función a la estrategia META: debe ser Medible, Específico, Tangible y Asequible. Es la forma correcta de asegurarnos que está bien formulado.

4. Personales

Tus propósitos giran en torno a ti y aquello que sí está en tu mano poder controlar. Céntrate siempre en todo lo que sí puedes cambiar o crear. Es ahí donde irán puestas las herramientas que te permitirán alcanzar lo que quieres.

5. Inicio y fin

Cada propósito debe especificar el tiempo en el que se empieza a andar para lograrlo, pero también una fecha de caducidad, aquellos momentos en los que, si no se ha alcanzado, debemos reformular el objetivo. También hay que marcar la frecuencia diaria o semanal en la que se trabajará por dicho objetivo.

6. Marca pasos

Crea un plan de acción con pequeños pasos intermedios que culminarán en la meta final. Debes, además, premiar cada paso alcanzado. Esto aumentará tu motivación y te empujará a la acción con un mayor optimismo.

¿Cuáles son tus propósitos para el Año Nuevo? ¿Los has marcado otros años de forma correcta? Cambiar el diseño, el formato y el plan de acción son elementos imprescindibles que marcarán la diferencia entre que esta vez sí logres lo que te propones o acabes fracasando.