La Cr?nica de Badajoz | Viernes, 19 de julio de 2019

13:58 h. DEUDA PENDIENTE

Hacienda persigue a Aretha Franklin después de su muerte

El fisco reclama a la cantante fallecida 5,5 millones de euros

EL PERIÓDICO 28/12/2018

Aretha Franklin dejó cuentas pendientes. El fisco estadounidense ha comunicado que la cantante, fallecida el pasado 16 de agosto a causa de un cáncer de páncreas a los 76 años, debe 6,3 millones de dólares (casi 5,5 millones de euros) en impuestos atrasados correspondientes a los ejercicios de los años 2012 al 2018. 

Según un comunicado de los abogados de la cantante, "la mayoría de las obligaciones fiscales que tenía la señora Franklin se pagaron antes de su muerta, tal y como ella quería. El Estado está trabajando diligentemente para resolver cualquier problema pendiente", concluye el escrito sin entrar en más especificaciones. Estas reclamaciones llegan justo un mes después de que la última propiedad inmobiliaria que Aretha Franklin tenía en Detroit, su ciudad natal, se haya vendido por 300.000 dólares (algo más de 261.000 euros).  

En el momento de su fallecimiento, la reina del soul poseía una fortuna estimada en 80 millones de dólares (unos 70 millones de euros), pero la cantante no había dejado un testamento. Don Wilson, un abogado de Los Ángeles que trabajaba para ella, aseguró entonces: "Traté de convencerla de que debía hacer un testamento y un fideicomiso cuando aún estaba viva. Entendió que era necesario pero nunca lo hizo. Simplemente no le parecía algo a lo que ella tuviera que prestar atención".

DESAVENENCIAS POR LA HERENCIA

Pocos días después de su muerte y de exuberante funeral en Detroit con un macroconcierto de despedida, comenzaron los rumores sobre las desavenencias familiares en torno a la herencia de la intérprete. Sus cuatro hijos, Clarence, Kecalf y Ted White Jr., muy involucrados en la carrera artística de su madre, querían que la fortuna que había dejado quedara en la familia, dividida en cuatro partes iguales. Un hecho que excluía del reparto a Willie Wilkerson, el compañero de Aretha, a quien nunca vieron con buenos ojos y con quien la cantante llegó a cancelar su boda en dos ocasiones ante la presión precisamente de sus hijos.

Aretha, muy reticente siempre a hablar sobre su vida personal, fue madre por primera vez a los 12 años y posteriormente a los 14. A ellos — Clarence y a Edward— les dio el apellido de su familia, Franklin, sin entrar en más en detalle sobre sus respectivos padres. Ambos se criaron con su abuela mientras Aretha arrancaba su carrera. Luego llegó Ted, fruto de su primer matrimonio con Ted White, de quien se divorció en 1969 tras una convulsa relación. El más pequeño es Kecalf, el hijo que tuvo de su relación con Ken Cunningham, uno de sus representantes con quien nunca se casó.