La Crónica de Badajoz | Lunes, 16 de diciembre de 2019

ALERTA ENTRE VECINOS DE LA BANASTA, LAS GOLONDRINAS, LOS OLIVOS Y LAS VAGUADAS

Un fuego de pastos obliga a huir de su chalet a una abuela y sus nietos

Los bomberos realizan labores de extinción en 9 hectáreas y regresan porque las avivó el viento. El incendio afecta a la parcela de la que salió una familia y se acerca a otras viviendas habitadas

F. LEÓN 13/08/2019

Una mujer de 83 años huyó con dos nietos pequeños que estaban de con ella en el chalet que habita en la urbanización Las Golondrinas, ante las llamas de un incendio de pastos que se declaró hacia las 11.00 horas de ayer, que llegó a penetrar en su parcela causando daños al mobiliario del porche, la ropa tendida, la instalación eléctrica de riego, los setos y la valla metálica de la parte trasera y un lateral de la misma, según mostró José, hijo de la mujer que tras su huida «sufrió una crisis de ansiedad», explicó.

«El fuego ha cruzado el camino por un lado, en un tramo, y por otro ha entrado directamente en la parcela, porque hay otra al lado que tenía un pastizal de un metro de alto; las llamas se han quedado a un palmo de la rueda de ese Land Rover, y mira, las pavesas han comenzado a quemar los cojines y el mobiliario del porque», afirmó José, mientras mostraba el toldo, «que menos mal que estaba recogido, porque si no, se prende y entonces el fuego puede llegar a la casa».

La mujer, al ver las llamas huyó con sus dos nietos y avisó a sus hijos, que hicieron frente a las llamas con mangueras, explicó José, «hasta que llegaron los bomberos». Y añadió que «esta situación se produce todos los años, y eso a pesar de que la comunidad de propietarios de la urbanización manda un escrito pidieron que se mantengan las parcelas limpias y desbrozadas, para evitar precisamente esto, pero unos lo hacen y otros no».

Como él, Juan Merino, vecino del barrio de la Banasta, donde vive desde su creación en una de la casas que quedó más cerca del fuego, señaló que «esto ocurre todos los años, menos mal que se había hecho un cortafuego y eso ha evitado que llegue hasta las casas habitadas, pero antes, más de una vez hemos tenido que salir corriendo».

El incendio comenzó y se extendió en un área de pastizal entre la Banasta, la carretera de Valverde y las urbanizaciones de las Vaguadas, las Golondrinas y los Olivos. Los bomberos lograron controlar el fuego y evitar que llegar a otras viviendas, quedando controlado hacia las 14.30 horas, si bien tuvieron que volver porque el viento lo reavivó, concluyendo su tarea hacia las 16.00 horas, según el jefe de servicio.

Acudieron todo el personal disponible, ocho efectivos y el jefe, con dos camiones autobomba y dos pick-up, además de la policía local y la Cruz Roja; y se encontraron con restos de desbroce que sirvieron de combustible «y un cortafuego que facilitó el control». Además, sofocaron otro incendio de pastos de menor dimensión en la zona fluvial del Pico; y acudieron a rescatar a un perro que cayó al Rivillas, pero cuando llegaron lo habían sacado agentes de la policía local.